Mostrando entradas con la etiqueta Cataluña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cataluña. Mostrar todas las entradas

27/9/11

Las joyas de la campaña: el granate




Ns esperan cincuenta y cinco días en Pekín, o lo que es lo mismo, la campaña que hemos de soportar hasta que las urnas decidan quién regirá nuestro destino los próximos cuatro años. 


Va a ser duro, todos los sabemos; pero el aperitivo muestra indicios de que resultará divertido. Partamos de la primera bengala que se nos ofrece aquí

La noticia es que Cospedal no paga el IBI de una serie de edificios de la Junta de Castilla la Mancha y la Dirección de la Tesorería de la Seguridad Social, abre expediente de apremio

De entrada nos sorprende el asunto. El mes de octubre es el de la liquidación del Impuesto sobre Bienes Inmuebles en toda España. La circular es del 22 de septiembre. ¿Cómo es posible que el sujeto pasivo incurra en mora en el impuesto antes de que se abra el plazo de pago? 

Exprimo la neurona y llego a una conclusión. En muchas comunidades autónomas, incluida C-LM, los sujetos pasivos pueden fraccionar el pago. El primer plazo va del 1 al 31 de julio, el segundo se paga en octubre. Hay un descuento para quienes opten por el fraccionamiento, en C-LM del 5%. Es lógico que el Gobierno de esa autonomía optara por el fraccionamiento, que beneficia la  liquidez de las arcas públicas, aunque sea un poco. Cospedal no pagó en julio y por eso la apremian.

No me convence mucho la respuesta; porque hay que abrir un expediente (como muy pronto en agosto y, aún contando conque estuvieran pendientes y lo abrieran el día uno, no me encaja). Una vez abierto, el escrito pasa por varios departamentos y lo usual es que se tarde no menos de siete días en cubrir ese recorrido. Luego se lleva a Correos, se remite mediante correo certificado con acuse de recibo, con lo que pasa uno o dos días más hasta notificar la apertura, abrir un periodo de alegaciones y resolver. Además, el mes de agosto es no hábil en el área administrativa, con lo que todo lo anterior es altamente improbable. Sumamos que nunca he visto que en menos de dos meses (suponiendo que la Delegación de Hacienda en C-LM trabaje en agosto) cubra una Administración todos los trámites y llegue a un procedimiento de apremio. El plazo récord que he conocido en mi actividad profesional son cuatro meses. Lo que más me asombra es el remate de la resolución, en la que declaran que no saben cuántos son los edificios propiedad de la Junta; pese a que no hay ninguna necesidad de contar esas deficiencias vergonzosas. 


Sigo leyendo periódicos y tropiezo con la respuesta de la Junta, negando que hayan recibido ninguna notificación y afirmando que el próximo  mes de octubre, una vez que les llegue la liquidación, atenderán sus compromisos con la Hacienda Pública; pero me divierte mucho más (y estoy dispuesta a concederle verosimilitud; porque todo lo anterior suena a maniobra electoral), lo que nos cuentan al respecto en 'La Gaceta'

En Cataluña están muy preocupados con las encuestas que pronostican una mayoría absoluta aplastante para el PP y Mas declara, dolido, que  desaparecerá la relación de afecto y complicidad entre Cataluña y España para transformarse en una de mera convivencia. Seamos serios. Cada apoyo de los de CIU o el PSC a la política del Gobierno, tuvo un precio, casi siempre más alto de lo que España podía y debía pagar. Su partido ha erradicado el castellano de la enseñanza e intenta eliminarlo (sin éxito, no se puede luchar contra la realidad) como lengua de uso habitual en Cataluña. Ayer se celebró la última corrida de toros en Cataluña, para marcar diferencias; puesto que «la fiesta» es heredera de rituales de fertilidad que donde primero se celebraron en la península, con seguridad, fue en las colonias fenicias griegas y romanas, hablamos de Tarraco. ¿Qué nos cuenta, señor Mas? 

No son raras perlas; pero son aportaciones semipreciosas de menor entidad a lo que nos espera. Conforme avance la locura de la campaña, iremos eligiendo la malaquita, el jade, las perlas, las esmeraldas o los diamantes para catalogar las aportaciones de los milites. Va a ser un despliegue entre vergonzante e hilarante y me comprometo a extraer lo más valioso de lo que nos ofrezca y comentarlo.

9/9/11

De los polvos a los lodos





Nada es gratis en política. Cataluña apostó por la inmersión lingüistica, por la imposición del catalán a sangre y fuego y exigió a las empresas que rotularan en catalán, so pena de sufrir sanciones cuantiosas.

Esa agresividad fue un suicidio económico. Poco a poco, las grandes empresas se marcharon a otros lugares en los que no tuvieran que soportar sobrecostes para rotular en una lengua minoritaria y poco a poco el motor económico de Cataluña fue perdiendo fuelle. 

Eso supuso una merma, tanto en el mercado laboral, como en la Hacienda Pública; puesto que se perdieron los ingresos derivados de los impuestos de sociedades de esas empresas. 

Sumado ese empobrecimiento progresivo a la actitud insensata de unos políticos con mentalidad faraónica, que gastaban con absoluta alegría en embajadas, delegaciones en la UE, subvenciones a tribus indígenas ecuatorianas para la promoción de su lengua frente al español y otras gracias, como la corrupción institucional, la Hacienda incurrió en un déficit que ha sumido a Cataluña en una quiebra de difícil salida.

La misma semana que el señor Mas ha anunciado una rebelión institucional contra el Poder Judicial que dictó sentencia obligando a la Generalitat a impartir la enseñanza del castellano a quien deseara escolarizarse en la lengua oficial de España, salta a los medios una información que tiene relación directa con esa actitud.

La Generalitat busca desesperadamente emprpesarios dispuestos a invertir en Cataluña, titula 'El Confidencial'. La Generalidad necesita desesperadamente, dice bien, recuperar la riqueza, la industrialización, la productividad que disfrutaron en otros tiempos, para sanear sus cuentas; pero no va a lograrlo. 

No en tanto mantenga esa política aldeana en la que se intenta imponer en vano el uso del catalán, que empobrece la educación de los niños, que genera sobrecostes a las empresas, entremezcla una corrupción extendida (famoso 3%) que desaconseja a los empresarios invertir en el paraíso catalán. Las declaraciones de esta semana rubrican que el status quo no se va a modificar, con lo que todo intento de atraer riqueza, está condenado al fracaso.

30/1/11

¡Porque Cataluña lo vale!


Artur Mas ...
Artur Mas (Fotografía de Appi News.Yahoo!)

La Generalidad de Cataluña está en serios apuros. Dicen que el tripartito arruinó Cataluña, que lo que pasa ahora no es culpa suya, sino de esos dementes que dejaron exhaustas las cajas.

Vayamos por partes: CIU en las elecciones de 2006 fue la fuerza más votada, obtuvo 48 escaños. El PP obtuvo 14 y C's 3. 

CIU gobernó Cataluña durante muchos años, cosa que significa que tiene experiencia amplia y aunque estuviera en la oposición, le resultaba más sencillo que a otras formaciones que nunca habían gobernado, ver con claridad los efectos económicos, políticos y sociales que generarían esas decisiones.

El tripartito sumaba 37 escaños de PSC, 21 de ERC y 12 de ICV. 70 escaños. 

Si a CIU le hubiera importado de veras el futuro de Cataluña ante las demenciales políticas de derroche del tripartito, es cierto que hubiera estado siempre en inferioridad; pero sólo por cinco escaños, si se hubiera aliado con el PP y Ciudadanos. Más si tenemos en cuenta la tendencia de los diputados a hacer novillos. Una buena conjura con el resto de las fuerzas políticas de la cámara, hubieran permitido que tiraran abajo muchas medidas que resultaban muy dañinas a medio y largo plazo para Cataluña. 

Lo que ocurre es que CIU es un partido tan sectario como lo son todos los nacionalistas, incapaz de anteponer los intereses de los ciudadanos a sus prejuicios. No hizo una oposición seria, no luchó por Cataluña, siguió una hoja de ruta orientada a recuperar el poder y prefirió que se arruinase esa tierra que tanto dicen amar antes de pactar con los 'españolistas'.

Y ahora, tras esos años de dejar hacer, a sabiendas de las consecuencias; porque insisto: sabían lo que dejaron cuando la alianza les descabalgó de la presidencia, el estado de las arcas, las deudas pendientes de vencimiento, los efectos que podían derivarse para Cataluña de las feroces campañas que obligaba a rotular en catalán, a las que no podían escapar los pequeños comerciantes e industriales; pero sí otras empresas, se hacen de nuevas. 

No pueden negarlo, lo habían visto. Les ofrezco un dato: en el año '96, más o menos, unas declaraciones de los políticos catalanes me llevaron al «hasta aquí hemos llegado». Juré que no compraría nada hecho o comercializado en Cataluña. 

En casa siempre desayunaron Cola-Cao los niños, cereales, los adultos consumíamos café... Descubrí que era imposible mi boicot; porque aunque optara por comprar Nesquick, Nestlé comercializaba todos sus productos en Cataluña. Kellogs igual. Todas las marcas de café del mercado, tenían su domicilio social allí y, uno tras otro, la mayoría de los productos que compraba venían de Cataluña. 

Hace ya años que todas esas marcas de consumo habitual tienen su sede en el cinturón industrial de Madrid o de otras provincias. Luego fueron testigos directos del éxodo masivo de empresas multinacionales que, hartas de sus veleidades lingüísticas, que incrementaban sus costes de roturación y presentación del producto, migraron a lugares más amigables, con el perjuicio correspondiente para Cataluña.

Ahora están con el agua al cuello. Se encuentran con un agujero muy superior al que esperaban, con un tejido empresarial mermado, con una pérdida importante de capacidad de generar riqueza y están desesperados. ¿La solución? La de siempre: que pague el derroche y la corrupción catalana el resto de España.

Y no por solidaridad, no. Debemos hacerlo porque se lo debemos y si no lo hacemos, les sentará muy mal, se enfadarán mucho. Incluso exigirán la independencia.

¿Qué les debemos, señor Mas? Le cuento: cuando Asturias era una región rica, andábamos por carreteras estrechas y llenas de baches, nuestras comunicaciones eran penosas; pero ustedes tenían autopistas financiadas con el dinero de todos los españoles.

Cuando llegaron los fastos del '92, la Expo se la llevó Sevilla, sí; pero la tajada del león, las olimpiadas, que daban mucho más publicidad y exigían mayores inversiones, se las llevaron ustedes y España invirtió lo que no está escrito para dotarles de las instalaciones y la infraestructura más moderna.

A lo largo de todos estos años, la debilidad de cada gobierno de turno nos hizo rehenes a todos de sus chantajes. Cada apoyo al gobierno tuvo un precio que supuso privar a otras regiones, mucho más pobres y necesitadas de esos recursos para salir de su situación, desviando fondos ingentes o privilegios infames para Cataluña.

No les debemos nada, señor Mas. Ustedes le deben a España todo lo que son y nunca podrán pagar la deuda que tienen con el resto del país, que ha estado dándoles sin recibir a cambio nada más que juego sucio, acciones empresariales de una ruindad abyecta para sacar del mercado empresas competidoras o amparados en los estatutos de su todopoderosa Caixa, lanzar opas sobre empresas florecientes en otras regiones para realizar operaciones muy favorables para sus intereses; pero que hundieron la economía de los que apenas tenían lo justo para salir adelante.

Confío, señor Mas, que los españoles seamos por una vez pragmáticos, votemos de forma masiva a un candidato para que tenga la mayoría absoluta que necesita para no depender de las garrapatas nacionalistas. Y luego, exigir a ese gobierno que invierta donde de verdad lo necesitamos: en Soria, en Guadalajara, en Teruel o en el norte y a ustedes les dejen que se arreglen como nos arreglamos los demás, con lo que les corresponda en el reparto y si tienen que cerrar alguna 'embajada', pues mira que pena.

Señor Mas: usted y los suyos han conseguido que el resto de España haya pasado de adorar a los catalanes a sentir tanto asco y desprecio hacia ellos, que cuando oímos a alguien hablar esa lengua de paletos mientras corretean por nuestras calles, osando comparar una iglesia de comienzos del s. VIII con cualquiera de los edificios de lo que en esa época no era más que la Marca Hispana, tengamos dificultades para controlar nuestro desprecio hacia esa ignorante osadía y pedirles que se larguen a su tierra, porque no son bienvenidos.

Me duele mucho sentir eso. Me duele mucho lo que han hecho con todos nosotros: con los catalanes y con el resto de los españoles; pero eso es lo que hay y sólo pido que la historia les haga justicia y pasen a ella como lo que fueron en realidad: el cáncer de Cataluña, la bomba que dinamitó lo que otrora fue un lugar próspero, educado y culto en una caricatura de sí mismo en la más negra ruina.

Y deje de amenazarnos con la independencia. Para empezar, si se hiciera un referendum en el resto de España, seguro que ganaba el voto favorable. Segundo: ¿Independencia con esa deuda que les ahoga? Permítame que me ría.