Mostrando entradas con la etiqueta Repsol-YPF. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Repsol-YPF. Mostrar todas las entradas

18/4/12

Un día para meditar






Las noticias no pueden ser peores en estos días de zozobra. Y sin embargo, esta tormenta tiene toda la pinta de ser de las que limpian el ambiente; porque su fragor arrastra toda la podredumbre ambiental y nos deja ver qué es valioso y qué es mera basura que deben tragarse las cloacas.

En medio de todo este fragor, pasa desapercibida una operación aún más dañina que la perpetrada por Cristina Fernández contra la petrolera Repsol. 

Me llamaba mucho la atención la huelga de pilotos de Iberia, ya le dediqué una entrada y durante estos días, he estado recogiendo información para ofrecérsela; pero reconozco que lo que tenía preparado no puede llegarle a los talones a este estupendo trabajo. La foto de la cabecera es de su blog.


Una vez que ya estamos informados de lo de Iberia, pasamos a reflexionar sobre lo de Cristina Fernández. No deja de ser un disgusto para Repsol; pero, dados los sucesos que vinieron desarrollándose estos años, es probable que tuviera previsto que pasara esto y, como el empeño de la Presidente en meterse en los asuntos de la Sociedad y obligarlos a pasar por su aro en beneficio de sus amigos, con grave perjuicio para la empresa era un problema muy grave, puede ser que, a la larga, les haya hecho un favor.

Y es que la mega estrella del bótox, que se sueña a sí misma estadista de tronío, sueña con perpetuarse en el poder con maniobras como ésta; pero es muy peligrosa la jugada. Argentina está arruinada. Hoy mismo ha recibido un toque de los organismos internacionales que dicen que no se creen sus cuentas. No tiene capacidad económica ni logística para explotar los pozos que ambiciona y al final, la ruina de Argentina la llevará a seguir la suerte de Zapatero y sus secuaces. O no. En todo caso, salir de ese avispero es una buena medida. Hay otras concesiones en países más estables y a largo plazo, recuperará parte de la inversión. Al menos, no seguirá teniendo pérdidas.

Esa expropiación cae sobre España en el momento más angustioso. No hay un solo frente en el país que no arda. Los tribunales echan humo, la economía está estancada, la prima de riesgo se dispara... Y se nos cae el Rey en Bostwana, rompe la cadera y todos nos enteramos de que había ido a cazar elefantes.

Para empezar, viéndole en sus últimas apariciones públicas, por mucho que le lleven en Jeep al puesto, no parece que sus facultades motoras sean las adecuadas para afrontar esa prueba. Parece lógico pensar que si fue allí, al margen de su pasión por la caza, tiene que haber una buena razón, un compromiso que está por encima de las molestias de un viaje tan largo, por estupendo que sea el avión y de los avatares de la aventura, por magníficas que sean las instalaciones.

Pero nuestra fauna nacional, con la prensa a la cabeza, no considera ese factor. Lo que pasa es que es un irresponsable, un borbonazo que sólo atiende a sus caprichos y se pone a España por montera. ¡Vergüenza tenía que darle ir a cazar invitado por alguien, no se sabe quién, pero seguro que quien paga esa pasta para que cace nuestro Rey, es una mala compañía, nada aconsejable que le va a cubrir de oprobio, en tiempos tan aciagos y desesperanzados!

Pues bien: Hoy el diario 'El Mundo' revela el secreto. No, no era Alberto Alcocer. Quien le invitó era, nada menos, que el Príncipe saudí que medió para que España consiguiera el contrato del AVE a La Meca.

Estamos en la ruina, ¿recuerdan? Lo ingleses por un lado, los argentinos por otro, los iraníes dejándonos sin petróleo... El papel del Rey, más en estos momentos, es sacar el grueso de sus contactos y lograr trabajo e inversiones para las empresas españolas. Primero fue a mercar un contrato para que nos suministre otro país de los Emiratos el petróleo que necesitamos (porque sólo nos falta quedarnos sin reservas de combustible) y luego, aceptó la invitación del Príncipe.

¿Saben lo que le preguntó el inefable Antonio Camacho a Casimiro García-Abadillo en la tertulia de Alsina cuando el maestro del periodismo les reveló la exclusiva? Pues agárrense: puso los dídimos sobre la mesa y espetó qué opinaba él viendo al Rey en semejante compañía. 

Espero que el Rey y, sobre todo, el príncipe saudí no estuvieran escuchando la radio. Al Rey le daría un soponcio pensando en la posibilidad de que su anfitrión considerara que si los españoles le consideran una compañía inadecuada para su Rey, a lo mejor conviene rescindir el contrato y dárselo a otros que no sientan asco ante su figura.

Y Antonio Camacho, señores, es una figura consagrada en el periodismo de opinión. Un creador de opinión, nada menos. 

Visto lo visto, mejor que los españoles cerremos los periódicos y empecemos a pensar con nuestras neuronas; porque las de estos líderes que nos adoctrinan andan por Bostwana cazando moscas o algo parecido.