Mostrando entradas con la etiqueta debate sobre el Estado de la Nación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta debate sobre el Estado de la Nación. Mostrar todas las entradas

29/6/11

La corrala del Congreso




El padre y la esposa del presidente del Gobierno, Juan Rodríguez y Sonsoles Espinosa,
Juan Rodríguez y Sonsoles Espinosa (EFE)


Hoy asistimos a un nueva edición del Debate sobre el Estado de la Nación. Dadas las circunstancias, la escenificación de este evento político fue lo más parecido a la representación de una tragicomedia en una de esas corralas que ejercían de teatros en tiempos pasados.

Todos conocíamos la obra. Sabíamos que el Presidente iba a intentar presentar un discurso en el que contaría que pronto irán mucho mejor las cosas, gracias a las reformas (fallidas e insuficientes) que ha acometido inmolándose por España y Rajoy le pondría frente a una realidad con la que comulgarían una mayoría de españoles, en especial los que están en situación más precaria. Todo fue como se esperaba.

Hay algo que, como mujer, ronda mi cabeza hace tiempo y me sorprendió hace semanas con una reflexión que me pareció absurda. Saludaba a una persona mayor, la vi mirarme con expresión dubitativa y aclaré: «Soy la mujer de Fulano de Tal». Amplia sonrisa, apretón afectuoso de mi mano, loa inmediata de la figura de mi marido. Cuando me retiraba, la imagen de Sonsoles Espinosa llenó mi mente. A veces puede ser muy fastidioso que se considere que tu mayor mérito es estar casado con determinada persona; pero en ese momento, me pregunté qué sentiría si cuando menciono a mi marido se congela la expresión de mi interlocutor, se hace un silencio, percibo desprecio o compasión por mi «mala suerte» en la elección.

Hoy Espinosa aguantó toda la sesión junto a su suegro. Por mucho que intente atrincherarse en el fortín de la Moncloa, evite la lectura de la prensa, la televisión y permanezca en la absoluta ignorancia de la política, parece imposible que se mantenga ajena a la opinión que «la calle» tiene de su marido.

Ni en su propio partido le respetan o conceden algún mérito. Los socialistas más fervorosos le maldicen, los menos fieles le retiran su confianza. Mentiroso  compulsivo, incompetente, vengativo, demente... Hay calificativos para todos los gustos entre sus fieles. No digamos ya lo que opinan quienes no tienen esos sentimientos de fidelidad a las siglas que, por ahora, representa.

Puede que sea como él, que viva en un mundo propio en el que la realidad se reedita a conveniencia; pero si no es así, si tiene un mínimo de sentido común y pundonor, tiene que ser durísimo asistir a ese acto en el que el discurso del Presidente muestra de forma descarnada que sigue ajeno a la realidad, que está acabado, se despide balbuceando una sombra del discurso fantasioso y triunfalista de sus épocas más floridas, intenta justificarse y se despide implorando condescendencia antes de revelar de pronto su catadura real.

Rajoy cierra su réplica deseándole lo mejor para él y su familia en su nueva etapa. Zapatero replica supurando rencor porque no le ha apoyado como él hubiera querido en su condición de jefe de la oposición. Sonsoles tiene que conocer, de primera mano, el plan que urdió su marido para crear el «cinturón sanitario» frente al PP. Tiene que tener noticias de las ochenta y tantas propuestas que presentó Rajoy y desestimó o bloqueó su marido, llamadas a corregir la línea política que seguía en materia económica. 

Si yo hubiera estado allí, me hubiera muerto de vergüenza. Ella no. Aguantó todo, como lleva aguantando todos estos años, con gesto impasible, a veces aburrido, incluso agotado, en una muestra de apoyo y lealtad ejemplar. Sonsoles está mucho más allá de lo que puedo entender; pero he de reconocerle el mérito de lo que supongo un amor sin medida, que los simples mortales no podemos comprender.

PD. Estaré fuera unos días. Me niego (por ahora) a viajar con el ordenador a cuestas y hasta el sábado no habrá nuevas entradas. Sé que la blogosfera no se hundirá con mi ausencia; pero quiero rendir este homenaje de respeto a quienes entran a leerme. 




25/6/11

Canción triste de los idiotas



Fotocomposición de 'Libertad Digital'

Aunque en la actualidad el adjetivo idiota alude a una acentuada merma intelectual del individuo, en este caso lo utilizo en su sentido etimológico. En origen ἴδιος  (idios) es «lo privado» e idiota, aquella persona que sólo se preocupaba por sus asuntos particulares sin prestar atención a los asuntos públicos o políticos.

Hoy, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, el inefable Alfredo (el Excmo sr. vicepresidente del Gobierno d. Alfredo Pérez Rubalcaba) se ha mostrado muy disgustado con lo ocurrido en Guipúzcoa y ha reprochado al PP, PSOE y PNV que no se hayan puesto de acuerdo para impedir que gobernara Bildu la Diputación. El Presidente, desde Bruselas, también se mostró muy enfadado. Queda claro que les ha fallado el plan: complacer a sus interlocutores de la capucha presionando al TC para que le enmendara la plana al TS, legalizara la formación apadrinada por ETA y dejar en manos de los partidos vascos la neutralización de los efectos. 

Como perfectos idiotas, al anteponer sus intereses partidistas al de España, se han visto arrollados por la realidad de que no son los únicos idiotas y la jugada ha fallado.

Hoy hemos sabido que el Gobierno ha decidido retrasar la publicación de los datos del déficit, ingresos y gastos del Estado correspondientes al mes de mayo, de la fecha prevista: martes 28 al miércoles 29, como aquellos niños que, cuando recogen las calificaciones del colegio, retrasan la presentación a sus padres de los resultados. De este modo, consiguen que cuando se celebre el Debate sobre el Estado de la Nación, la oposición no pueda flagelarles con los datos, mientras el Presidente del Gobierno sí dispondrá de ellos para usarlos a conveniencia.

La jugada es brillante; pero tiene un fallo (como todas las jugadas de este desgobierno): en el momento en que ha saltado a los medios la información, la maniobra sirve en bandeja a la oposición una ocasión fantástica para vapulear al Presidente como una estera. 

Como perfectos idiotas, han conseguido que su intento de atenuar el desgaste que podría entrañar el uso de esos datos por la oposición, tenga como consecuencia un incremento de su descrédito ante la opinión pública y la entrega de armas de grueso calibre para que les acribillen en el debate.

Es voluntad soberana e irreversible de nuestro ZP que las tropas españolas abandonen completamente Afganistán en el año 2014. Sin duda, este anuncio tiene como objetivo atenuar los efectos demoledores de la entrada en la guerra de Libia con vistas a las próximas elecciones.

Como perfecto idiota, no se da cuenta de que los españoles sabemos que hay elecciones en 2012 y es muy probable que en la fecha anunciada para la retirada no tenga ninguna capacidad para imponer su voluntad soberana en la retirada, con lo que la posibilidad de que esa declaración tenga efectos en las elecciones es bastante improbable. 

PS Pido disculpas por mi ausencia. El domingo por la tarde tuve que acometer una obligada inspección personal de la calidad de la sanidad pública que me retuvo hasta ayer y me devolvió a mis lares un tanto agotada. Debo decir que los resultados del control de calidad, en especial de los recursos humanos, han sido excelentes. Mi gratitud más sincera.