Mostrando entradas con la etiqueta huelga de pilotos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta huelga de pilotos. Mostrar todas las entradas

4/4/12

Pilotos en huelga, ciudadanos secuestrados








Se ha abierto una vez más la caja de los truenos. La mediación ha fracasado y vuelven a convocarse huelgas en Iberia coincidiendo con las fechas más sensibles con el consiguiente perjuicio para los pasajeros. Muchos, una mayoría, viajarán por placer; pero no es desdeñable el número de los que lo harán por trabajo o necesidad imperiosa. La consecuencia es que todos esos usuarios, advertidos de los riesgos, elegirán otras compañías para volar, en perjuicio de Iberia. Tendrá pérdidas y los accionistas no van a ser tan transigentes como lo era el Gobierno de España cuando la compañía aérea era la niña de los ojos, sostenida por el dinero de todos los españoles pese a los resultados ruinosos que arrojaba.

No dudo de que los miembros de la tripulación y el personal de tierra de Iberia tienen pleno derecho a luchar por sus intereses; pero veamos las cosas desde el punto de vista, no de la persona intoxicada por la propaganda de IBERIA, sino del ciudadano de a pie que sufre quebrantos, no de tarde en tarde, sino de forma constante.

No sólo sentimos que somos los rehenes de sus intereses. Pagamos precios muy altos por los billetes de avión en una compañía que fue pública desde su fundación hasta 2001. Las huelgas han jalonado el historial de la compañía que arrojó pérdidas notables a lo largo de toda su historia, sufragadas por nuestros impuestos para mantener una compañía de aviación española ruinosa.

El vídeo que encabeza esta entrada pretende ser un resumen del problema y lo consigue. Fíjense en las compañías que menciona. Los países en los que tuvieron su base esas compañías son pequeños. Aunque sean muy prósperos, el volumen de pasajeros que arrojan no es suficiente para mantenerlas y es necesario cambiar el modelo de negocio. 

España no es un país rico, la mayor parte de los españoles no pueden pagar los precios de los billetes de Iberia. Viajan mucho ejecutivos y políticos; pero el conjunto de esos viajeros no tiene entidad suficiente para mantener  una compañía con costes tan elevados como los que soporta Iberia y el resto, la clase media, no podemos permitirnos pagar cientos o miles de euros por dos billetes. No digamos ya si incluimos hijos en el viaje. 

Pasar a una compañía de bajo coste sí permite que los españoles viajemos más e Iberia atraerá a esa gran masa que ahora viaja con Ryan Air, Virgin u otras.

Es muy probable, por no decir seguro, que Iberia haya estado muy mal gestionada, es lo usual en todas las empresas públicas que, al final, tiran con pólvora del Rey y no tienen la necesidad de presentar una cuenta de resultados saneada; pero esa situación se terminó en el año 2001 cuando se convirtió en una sociedad anónima que cotiza en bolsa. Era necesario hacer eso; porque el Estado ya no tenía los recursos necesarios para sostener una empresa con pérdidas tan elevadas a costa de los Presupuestos.

El punto de vista de los pilotos y el personal está muy bien reflejado en este artículo; pero falla un elemento esencial en él: Es indudable que los pilotos y las tripulaciones de cabina tienen una excelente formación y se seleccionó a los mejores para cubrir las plantillas. Son excelentes los mecánicos de la empresa y el personal de tierra... Bueno, puede que sean excelentes; pero como usuario que ha sufrido los problemas de los retrasos con mucha frecuencia, no he conseguido vivir ninguna experiencia en la que el personal de tierra haya sido capaz de manejar con éxito la situación, dar información constante a los pasajeros varados para que pudieran valorar la situación y tranquilizarse. No es un problema sólo de Iberia; pero esa es la realidad.

Esa gran formación de la que presumen legítimamente ha sido sufragada por todos los españoles. Como dice el propio autor, Iberia tiraba con pólvora del Rey y no reparaba en gastos. La pregunta clave es: ¿Qué hacían los pilotos para mejorar la calidad del servicio y mimar a los pasajeros que no dejaban de ser una parte de quienes financiaban esa formación espléndida? Nada.

Ahora proponen planes para detener la creación de una empresa de bajo coste que va a acabar con la Iberia que hemos conocido. Dicen que la oferta que hacen es mejor para todos. ¿Por qué no hicieron esa propuesta mucho antes? ¿Por qué no tuvieron en cuenta que esa situación de pérdidas y derroche tendría que tener un final, que se acabaría un día modernizando la empresa y funcionando como una sociedad normal que exigiría resultados positivos, imposibles en las circunstancias en las que se desarrollaba la actividad de Iberia?

Es más que seguro que todo lo que dice ese artículo es cierto y que se pierda seguridad en el nuevo modelo de explotación de las compañías aéreas; pero hay una realidad indiscutible: pese a la conciencia de que el riesgo de que tu avión sufra un accidente puede ser mucho más elevado en una compañía de bajo coste que en una de las tradicionales; pero cuando planeamos un viaje, compramos el billete en estas compañías. Esa es la realidad y contra eso, poco pueden hacer los trabajadores de Iberia; porque es el propio mercado el que la condena a la desaparición.