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29/11/11

Van un alemán y un griego (recibido por e-mail)


INSÓLITO E HILARANTE INTERCAMBIO DE CARTAS ABIERTAS APARECIDAS EN EL PERIÓDICO SEMANAL ALEMÁN “STERN”
Hace unos meses, aparece publicada una Carta Abierta dirigida  a “Queridos griegos” por un ciudadano alemán de nombre Walter Wuellenweber, que como título llevaba:
Después que Alemania tuvo que salvar a los Bancos, ahora debe salvar también a Grecia. Los griegos que primero han hecho  alquimias con el Euro, ahora en vez de hacer economías, hacen huelgas.
Queridos griegos:
 
desde 1991 pertenecemos a la misma familia. Nosotros, los alemanes, hemos aportado como nadie otro al Fondo común, cerca de 200.000.000.000 euros, mientras que Grecia ha recibido cerca de 100 mil millones de esa suma, o sea la mayor suma per cápita que ningún otro pueblo de la UE. Nunca ningún pueblo ayudó hasta ahora voluntariamente hasta este grado a otro y por tanto tiempo.
Son Uds sinceramente, los amigos más caros que tenemos.

El caso es que no solo Uds se engañan a sí mismos, sino que también a nosotros. En esencia, Uds nunca demostraron ser merecedores de nuestro Euro. Desde su incorporación como moneda de Grecia, nunca lograron hasta ahora cumplir con los criterios de estabilidad. Dentro de U.E. son el pueblo que gasta las mayores sumas en bienes de consumo.
 
Uds descubrieron la Democracia, entonces deben conocer que se gobierna a través de la voluntad del pueblo, quien finalmente tiene la responsabilidad. No digan entonces, que solo los políticos son responsables del desastre. Nadie los obligó a evadir durante años impuestos, oponerse a cada política coherente para reducir el gasto público y nadie los obligó a elegir los gobernantes que han tenido y tienen.

Los griegos son quienes nos han mostrado el camino de la Democracia, de la Filosofía y de los primeros conocimientos de Economía Nacional. Pero ahora nos muestran un camino equivocado. Y donde Uds ya han llegado, no va más allá!!
 
 
A la semana siguiente, STERN publica una Carta Abierta de un griego, dirigida a Wuellenweber:
 
Querido Walter:
 
me llamo Georgios Psomás. Soy funcionario público y no “empleado público” como despectivamente, como insulto, se refieren a nosotros mis compatriotas y tus compatriotas...

Mi sueldo es de 1.000 euros. Por mes, eh! No vayas a pensar que son por día, como te quieren hacer creer en tu país. Fíjate que gano una cifra que  ni siquiera es inferior en 1.000 euros a la tuya que es por varios miles.

Desde 1991, tienes razón, pertenecemos a la misma familia. Sólo que nosotros les hemos concedido en exclusividad a Uds un montón de privilegios, como ser los principales proveedores del pueblo griego de tecnología, armas, infraestructura (2 autopistas y dos grandes aeropuertos internacionales), telecomunicaciones, productos de consumo, autos, etc. Si me olvido de algo perdóname. Te señalo que dentro de la UE somos los mayores importadores de productos de consumo que elaboran las fábricas alemanas.

La verdad es que no hacemos responsables solo a nuestros políticos por el desastre de Grecia. Contribuyeron mucho algunas grandes empresas alemanas, las que pagaron enormes "comisiones" a nuestros políticos para asegurarse los contratos, para vendernos de todo, y unos cuantos submarinos fuera de servicio,  que puestos en el mar, quedan tumbados  de costado en el mar.

Yo sé que aún no das crédito a lo que escribo. Ten paciencia, espera, lee toda la carta y si no llego a convencerte, te autorizo a que me eches de la Eurozona, ese lugar de la VERDAD, de la PROSPERIDAD, de la JUSTICIA y de lo CORRECTO.

Estimado Walter, pasó más de medio siglo desde que la 2da Guerra Mundial terminó, ES DECIR MÁS DE 50 AÑOS, desde la época en que Alemania debería haber saldado sus obligaciones con Grecia. Estas deudas, QUE SOLO ALEMANIA hasta ahora se resiste  a saldar con Grecia, (Bulgaria y Rumania han cumplido en  pagar las indemnizaciones estipuladas), consisten en :

1.       Una deuda de 80.000.000 de marcos alemanes por indemnizaciones, que quedó impaga desde la Primera Guerra Mundial
2.       Deudas por diferencias de clearing, en el período entreguerras, que asciende hoy en 593.873.000 dólares USA.
3.       Los préstamos obligados que contrajo el III Reich a nombre de Grecia durante la ocupación alemana, que ascendieron en 3,5 mil millones de dólares durante todo el período de ocupación.
4.       Las reparaciones que debe Alemania a Grecia , por las confiscaciones , persecuciones, ejecuciones y destrucciones de pueblos enteros, rutas, puentes, líneas ferroviarias, puertos, que produjo el III Reich,y  que según lo dictaminado por los tribunales aliados, asciende a 7,1 mil millones de dólares, de los cuales Grecia no vio un billete aún.
5.       Las inmensurables reparaciones de Alemania por la muerte de 1.125.960 griegos (38.960 ejecutados, 12.000 muertos como daño colateral, 70.000 muertos en combate, 105.000 muertos en los campos de concentración en Alemania, 600.000 muertos de hambre, etc. etc.)
6.       La tremenda e inmensurable  ofensa  moral ocasionada al pueblo griego y a los ideales humanísticos de la cultura griega.

Sé muy bien, amigo Walter, que no te debe gustar para nada lo que te escribo. Lo lamento, pero más me molesta lo que Alemania quiere hacer conmigo y con mis compatriotas. En Grecia operan 130 empresas alemanas, dentro de las cuales se incluyen todos los colosos de la industria de tu país, las que tienen ganancias anuales de 6,5 mil millones de euros.

Muy pronto Walter, si la cosa sigue así, no podré comprar más productos alemanes, porque cada vez tengo menos dinero. Yo y mis compatriotas crecimos siempre con privaciones, lo vamos aguantar, no te hagas problema. Podemos vivir sin BMW, sin Mercedes, sin Opel, sin Skoda. Dejaremos de comprar productos de Lidl, de Praktiker, de IKEA.
Pero Uds, Walter, ¿cómo se las van a arreglar con  los desempleados que dejará esta situación que por ahí los obligue a bajar su standard de vida, sus autos lujosos, sus vacaciones al exterior, sus excursiones sexuales a Tailandia?

 
Uds (alemanes, suecos, holandeses, y restantes “compatriotas” de Eurozona) pretenden que nos vayamos de Europa, de la Eurozona y no sé también de donde más.
Creo firmemente que debemos hacerlo, para salvarnos de una Unión que es una banda de especuladores financieros, un equipo en el cual jugamos, si consumimos los productos que Uds ofrecen: préstamos, bienes industriales, bienes de consumo, obras faraónicas, etc.

Y finalmente Walter, debemos “arreglar” otro tema importante, ya que vosotros también, sois deudor de Grecia:
 
EXIGIMOS QUE NOS DEVUELVAN LA CIVILIZACIÓN QUE NOS ROBARON!!!

Queremos de vuelta a Grecia las inmortales obras de nuestros antepasados, que guardan en los museos de Berlín, de Munich, de París, de Roma y de Londres.

Y EXIJO QUE SEA AHORA!! Ya que si me muero de hambre, me quiero morir al lado de las obras de mis antepasados.

Cordialmente.

Georgios Psomás

4/11/11

Amaina la tormenta griega



Papandreu, a su llegada a la reunión con su grupo parlamentario. | Efe
Yorgos Papandreu llega a la reunión con su grupo parlamentario (EFE para 'El Mundo)

He elegido esta foto porque siempre me ha sorprendido la dicha que sienten los profesionales cuando respiran junto a su jefe. Si les concede unos minutos de charla, entonces toca éxtasis místico en el agraciado y celos invencibles en los preteridos. Las caras que rodean al Primer Ministro en un momento tan grave y tenso, no dejan de ser una muestra representativa de ese fenómeno.

Hoy se despejó el cielo en Grecia, al menos ya no hay llanto y crujir de dientes dentro y fuera. El referéndum, tal como cabía prever, ha sido descartado.

Papandreu no lo anunció en su intervención parlamentaria; pero cuando terminó la intervención, el responsable de la cartera de Finanzas Evangelos Venicelos se encargó del anuncio oficial de que no se celebraría el referéndum.

La retirada de la consulta era la condición necesaria para que el jefe de la oposición, Antonis Samaras (Nueva Democracia), se aviniera a negociar. Así lo habían acordado en una conversación previa a la comparecencia en el Parlamento.

La intervención de Samaras fue severa, no podía ser de otro modo. Acusó a Papandreu de mentir y chantajear; porque se había demostrado que su amenaza de convocar un referéndum no era más que un farol. Exigía su dimisión, la formación de un gobierno de transición que tome las riendas durante seis semanas, formado por personas con amplia aceptación para ir a las elecciones, que se celebrarían al cabo de ese tiempo. 

Mañana el Primer Ministro se someterá al final del día a la moción de confianza. Las deserciones de miembros de su partido, que le negaban su voto ante la convocatoria del referéndum, le habían situado en una tesitura de debilidad, le privaban de la mayoría que necesitaba para ganar la votación. Ahora queda por ver si el anuncio devuelve o no las ovejas al redil, si gana o no esa moción. 

Aventuraba en mi entrada de anteayer, que ese sorprendente anuncio podría ser una estrategia para hacer recapacitar al pueblo griego, enfrentarle del modo más crudo a las consecuencias de rechazar las medidas que exige la UE para proceder a la entrega de los fondos aprobados y a la oposición, incapaz de parar una decisión potestativa en exclusiva del Primer Ministro, viendo que abocaba al país a la ruina irremediable. 

No perdía nada con esa salida intempestiva. Con la calle tomada por los sindicatos, huelgas salvajes cada semana, destrozos, pérdidas insostenibles en una economía quebrada, era imposible gobernar. 

Ahora será posible formar un gobierno de coalición. Después de todo, Samaras y Papandreu compartieron habitación en su etapa universitaria en EEUU y probablemente tengan mejor relación personal de la que aparenta el juego parlamentario. La renovación de la cúpula del Ejército puede tener que ver con el malestar de la anterior ante los desórdenes públicos que sumían al país en el caos y que podrían amenazar con lo peor que le podría pasar a Grecia: sufrir algún tipo de golpe de Estado en estos momentos.

Es posible que, dimita o no, se forme un gobierno de transición o una coalición, haya bastantes posibilidades de que los sindicatos, tras la tensión que ha soportado la población estos tres días, se lo piensen mejor a la hora de convocar huelgas y que, si lo hacen, el repudio sea amplio por parte de los ciudadanos. 

Siguen siendo suposiciones. Las próximas semanas nos mostrarán los efectos reales que derivarán del inesperado jaque planteado por Papandreu.

2/11/11

Llanto y crujir de dientes




Papandreu minutos antes de reunirse con sus ministros. | Afp
Yorgos Papandreu (Afp para 'El Mundo')

Grecia entró en quiebra. Empezó falseando los datos económicos para aparentar que cumplía los requisitos establecidos en el Tratado de Maastrich para incorporarse a la moneda única europea y no cuidó de aplicarse en la corrección de las desviaciones económicas, una vez cumplido el objetivo. 

La crisis mundial derrumbó su fragilísima posición y la UE acudió al rescate; pero no resolvió nada. Los expertos europeos reconocen que, pese a las durísimas medidas que impusieron a Grecia, no sólo no se resolvió nada, sino que se agravó la crisis.

Todos hemos visto las huelgas salvajes con que han respondido los griegos a las medidas del Gobierno, impuestas por la troica. Como observadores neutrales, nos parecía que estaban locos. Cada jornada de huelga supone grandes daños a la economía, ya más que maltrecha, del país. Era una irresponsabilidad incomprensible, que se sumaba a otra realidad: mientras siguieran produciéndose revueltas, resulta imposible que las medidas que tome el Gobierno, al dictado de Europa tengan resultados eficientes.

Yorgos Papandreu ha salido por peteneras, tras pactar el segundo paquete de medidas a aplicar para recibir los fondos necesarios para afrontar cosas tan urgentes como los pagos a los funcionarios o la provisión de fondos indispensables para el funcionamiento de los servicios públicos, anunciando la celebración de un referéndum para que sean los propios griegos quienes tomen la decisión última.

Ha resltado fatal ese anuncio. Los estados miembros han caído en una crisis de histeria, reflejado en las bolsas de modo dramático; pero no ha sido diferente en el ámbito interno la reacción. El sesenta por ciento de los griegos rechaza el referéndum. Miembros relevantes de su partido se descuelgan de la formación o exigen su dimisión inmediata por el riesgo que entraña la decisión que ha tomado (hasta ahora inamovible en apariencia). 

Hay una cosa evidente, desde mi punto de vista, en todo este enredo. Papandreu sabe que las medidas que le obligan a adoptar no van a resolver el problema y van a agravarlo. Grecia, al cabo, tendrá que salir del euro, salvo que los griegos asimilen que no tienen otra salida que acatar las decisiones de los que van a prestarles  el dinero necesario para afrontar sus obligaciones dinerarias. La alarma exterior que genera, con la caída en picado de las bolsas, es un aviso a los que mandan; pero también es un mensaje interno mucho más potente. Si sigue imperando la violencia cuando se adoptan las medidas que se les exigen para obtener el dinero que necesitan para sobrevivir, lo que les aguarda es lo que, ahora, ven todos con meridiana claridad: la pobreza absoluta. 

Ese es el panorama que ofrece, también, a la troica. Si siguen imponiendo medidas prusianas que ahogan la maltrecha economía del ciudadano, laminan todas las vías de recuperación condenándoles a vivir en la pobreza y dedicar todos sus recursos a pagar a los acreedores, solo retrasan el momento del default inevitable que llegará cuando se consume el fracaso de esas medidas.

Cabe suponer que, tras mantener en jaque a la troica durante unos días, acabará cediendo a las presiones y retirará la irregular decisión de un referéndum. Para entonces, puede que haya perdido el puesto; pero dejará al nuevo Primer Ministro el camino allanado. El terror que han sentido los griegos ante las consecuencias que supondría no acatar los acuerdos, desactivará la respuesta ciudadana y si no eliminará las huelgas, las minimizará. 

Por otro lado (mucho más dudoso), puede que la troica recapacite un poco y considere que ha de introducir elementos correctores que ayuden a Grecia a reflotar de modo real su economía. 

Son meras especulaciones; pero es tan asombrosa la actitud de Papandreu, que no hay otra opción que buscar hipótesis razonables a esta espantada inesperada y pienso que esta puede ser una explicación. La evolución de los acontecimientos en los próximos días o semanas inmediatas, desvelarán el misterio y revelarán si este razonamiento es pura fantasía o un acercamiento más o menos ajustado a las claves que llevaron a Papandreu a poner en jaque la existencia de la Unión Europea.