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3/11/11

La violación de la democracia en Asturias


POLÍTICA

Espinosa afirma que PP y Foro tienen "muchos más puntos de coincidencia que de desacuerdo"

No ha querido pronunciarse directamente sobre las declaraciones de Francisco Alvarez-Cascos, en las que advertía de una posible moción de censura apoyada por PSOE y PP tras las elecciones del 20 de noviembre

02.11.11 - 13:19 - 
Espinosa afirma que PP y Foro tienen 'muchos más puntos de coincidencia que de desacuerdo'
Isabel Pérez - Espinosa y Susana López Ares, hoy, en la Junta. :: MARIO ROJAS
Esta es la noticia de hoy en el diario 'El Comercio'. La apariencia es impecable, la realidad la convierte en un insulto a los asturianos.
La mujer de la bufanda roja y negra es la nombrada en las pasadas elecciones por el PP para la presidencia del Principado de Asturias, relegando a Francisco Álvarez-Cascos, para ira de muchos asturianos. Un grupo de asturianos puso en marcha Foro Asturias, Cascos aceptó liderarlo y ganó las elecciones. 
Hasta esa fecha, todo era normal, hasta cierto punto. El PP presentaba siempre a Ovidio Sánchez, una excelente persona, sin duda, que tenía en contra una imagen y una trayectoria profesional que disuadía de votarle para la presidencia, con lo que ganaba siempre el mal menor, Tini Areces y una apariencia de debate parlamentario normal en la Junta General. 
Ganadas las elecciones por Cascos, parecía que lo natural era que el PP se aliara con él en lo mucho que en apariencia tenían en común y se enfrentara a él cuando correspondiera en la fiscalización normal de su labor de gobierno.
Los asturianos dimos por hecho que esto sería así. Hundidos en la miseria económica desde el '73, teníamos claro que había dos momentos bien definidos, el de las elecciones de mayo, en las que se jugaba nuestra prosperidad y las generales, en las que era necesario, no sólo desalojar a esa peligrosa banda de simpáticos gamberrillos que nos han gobernado, sino dotar al nuevo gobierno de una mayoría absoluta para laminar a los nacionalistas en las grandes decisiones de la política nacional. 
La gran sorpresa fue la reacción del PP. Desde el primer momento, en lugar de aliarse con Foro, hizo pinza con el PSOE. Los votos de este partido dieron la presidencia de la Junta al candidato del PP y siguieron manteniendo su alianza sin fisuras en estos cien días del nuevo Gobierno.
Pasó durante ese tiempo lo que esperábamos, lo que perseguíamos votando a Cascos: una limpieza completa de las camarillas y comederos que tragan dinero a espuertas, no producen nada y nos abocan a la crisis económica permanente en que vivimos. 
El hecho más polémico surgió con la Fundación Niemeyer. A toda prisa, al final del mandato de Areces, se aprobaron nuevos estatutos y cambios en la Fundación. Areces quedó como Presidente de honor y parece ser que se nombraron más cargos de los contemplados en los anteriores estatutos.
El nuevo gobierno inspeccionó las cuentas. No parece que hayan existido desviaciones corruptas; pero hay muchas partidas sin soportes contables, una laxitud impropia en la justificación de gastos y algunos otros detalles poco claros para el ciudadano de a pie que no tiene acceso a la documentación; pero que vislumbra oscuros en el momento en que, ante el riesgo de cese de actividades en el Centro, perjudicial para Avilés y de rondón para Asturias, la alcaldesa propusiera, como medida desesperada, derogar los últimos acuerdos y volver a la redacción estatutaria original. 
El acoso al Foro fue tan virulento desde el primer momento, que todos nos quedamos pasmados. No les daban tregua, no aceptaban que lo primero que tenían que hacer era dedicar un tiempo a estudiar las cuentas, ver cómo estaban las cosas y planificar soluciones. PP y PSOE exigían decisiones de gobierno desde el primer momento, contra toda razón, mientras los asturianos observábamos alucinados.
La última machada del tándem se produjo hace poco más de una semana. Cascos empieza a tomar decisiones de gobierno, a aplicar lo que propone el PP en todas las Comunidades en las que gobierna: ajustes, eliminación de gastos superfluos, racionalización de los gastos, eliminación de empresas públicas fantasma que tienen como único objeto colocar cargos, eliminación de organismos innecesarios, etc.
La respuesta del PP a esta política fue una alianza con el PSOE para introducir en la Junta General una proposición de ley (agárrense a la silla) encaminada a obligar al Gobierno a someter a la aprobación de la Junta todas las medidas de supresión de gastos
No han leído mal. No pretenden controlar que se dilapide dinero, sino que se eliminen gastos. El siguiente paso es presentar una moción de censura al Gobierno tras el 20N para desalojar a Foro de la presidencia.
Ante este panorama de flagrante violación de los principios democráticos, a los asturianos no nos queda otra opción que reforzar la posición de Foro con un voto masivo a la formación para dar un toque de atención a las partes contratantes del Pacto de la Zoreda. 
Y dice Isabel Espinosa con cara de cemento que es más lo que les une a Foro de lo que les separa. Su irresponsabilidad y su ánimo de mantener un presunto reparto de prebendas entre ellos y el PSOE, va a obligarnos a muchos asturianos a votar al Foro en perjuicio del PP en las elecciones generales, sólo para defendernos de su villanía
Siento una tristeza infinita al ver que los intereses de una minoría apesebrada, que sólo se ocupa de lo que le conviene, me obliga a cambiar el sentido de mi voto. Me encantaría poder hacer llegar a la cúpula del PP la rabia y la frustración que siento por culpa de la directiva insensata de su partido en esta tierra olvidada; pero no tengo ninguna oportunidad. Solo me queda, con harto dolor de mi corazón, votar a Foro.
Estoy segura de que esta formación, si llega al Congreso, será mucho más leal con el PP de lo que el ala regional de este partido lo es con los asturianos.


26/10/11

Toque a rebato ante una crisis aguda



Yo me acuso de escepticismo. Me alertaron de los riesgos del «Pacto del Duernu» y no lo creí. Era una paranoia de los amantes de encontrar explicaciones peregrinas a hechos que, si entiendes cómo funcionan las cosas, resultan mucho más simples y vulgares.

Empecé a inquietarme con la constitución de la Junta General y no tardé en aceptar, con fe ciega, la existencia del pacto.

Asturias es el Finis Terrae. Un lugar en el que la combinación de una estructura social, una pobreza endémica en los suelos, paliada por unos pocos valles fértiles y una política nefasta, lo condenó a la nada hace mucho tiempo.

El caciquismo, primero de la Iglesia, luego de los próceres y al final de los paniaguados, nos mantiene en el furgón de cola del desarrollo

Quisimos cambiar eso, elegimos a Cascos; porque era una promesa de rigor y pragmatismo. No contamos con la pinza del caciquismo establecido y el «yo acuso» debe ser entonado.

Se está gestando algo gravísimo. El legislativo autonómico, en una flagrante vulneración de los principios de separación de poder, está gestando un vaciado de poderes al ejecutivo de extrema gravedad.

Planea legislar para que el Ejecutivo regional no pueda gobernar sin que todas y cada una de sus decisiones pasen por el escrutinio y la aprobación de la Junta. 

El «pacto del duernu» ha atado y bien atado los pesebres de los poderes fácticos. Areces, en la presidencia de honor del Niemeyer, dispone eventual fuente de ingresos, aunque sea por vías indirectas, según me cuentan (pongan en el apartado «rumores» esta información). Sumamos una red nutrida de empresas en las que están colocados de modo espléndido prebostes de uno y otro bando o personas anónimas; pero que en todo caso, parte de los dineros públicos que captan esas empresas acaban en determinados bolsillos. Dinero aportado por todos nosotros para que una minoría vivan como reyes, mientras el resto, yo misma, hace cuentas para llegar a fin de mes.

Los proyectos de Ley no están encaminados, como sería  deseable, a poner coto a todo gasto decidido por el Ejecutivo, que ponga en peligro nuestra maltrecha economía autonómica; sino a que no pueda hacer recortes sin ser autorizado por la Junta o lo que es lo  mismo, para que los comederos no sufran mermas, aunque eso suponga la ruina de todos los asturianos.

Yo acuso a Javier Fernández y a Pérez Espinosa de traición a los contribuyentes asturianos. Nada puede hacer el ejecutivo para oponerse a esta medida. Los ciudadanos estamos a tres años de sancionar esta vileza en las urnas; pero no me resigno.

Es hora de que los asturianos hagamos saber a nuestros políticos que gobiernan a los hijos de la batalla de Covadonga y no les vamos a tolerar que sigan burlándose de nosotros. Son una panda de inútiles que constituyen una carga que no tenemos por qué soportar y ha llegado el momento de hacer oír nuestra voz.

Hemos de organizarnos con un respeto absoluto a las formas democráticas para hacer que se oiga nuestra voz y poner coto a esta insensatez que se ha apoderado de nuestros políticos.

Necesitamos ahorrar de modo desesperado. Lo siento mucho por Areces de quien fui ardiente defensora y por muchas otras personas; pero no hay dinero, somos pobres, nunca hemos dejado de serlo y las fantasías faraónicas de dirigentes que prescindieron de la realidad y montaron entes que no podemos sostener, no eliminan esa realidad.

Hay que hacer frente al pacto del duernu con firmeza y civismo. No podemos consentir que los intereses de casta nos lleven al abismo. Es hora de que hagamos saber a los políticos que la soberanía reside en el pueblo y ellos son simples criados a nuestro servicio. 


8/7/11

El patinazo de Espinosa o la incultura política

El PP da por rota la negociación y reta a Cascos a encabezar un gobierno «débil»
Los negociadores de FAC sentados y los del PP entrando en la sala. (Jesús Díaz para 'El Comercio')



Quienes sosteníamos que no se podía votar a Pérez-Espinosa; porque nos parecía que era una indocumentada, vamos recogiendo una buena cosecha de pruebas para apuntalar nuestra opinión.

Las negociaciones entre el PP y el Foro se han roto y Espinosa ha desplegado de nuevo su elegancia, saber hacer y, sobre todo, su inteligencia.

Pese a que es responsable directa de la derrota contundente del PP en Asturias, no muestra ninguna conciencia de tal realidad. Hoy afirma que se rompen las negociaciones con el FAC porque no ofrece contrapartidas y no puede pretender que el PP le apoye en esta situación «porque el grupo político del PP desaparecería». 

Los asturianos, que nos caracterizamos por nuestra socarronería, no podemos calificar tal comentario, sino como una «burricada» de esta insigne representante de la competencia política de los miembros de los partidos hasta ahora gobernantes. 

Lo primero que se nos ocurre es que el PP vasco ha apoyado sin contrapartidas al PSOE y no ha desaparecido como grupo político. Tampoco le ocurrió en Navarra, así que no parece que la falta de representantes en las instituciones de gobierno del partido que apoya a otro le condene de forma irremediable a la desaparición.

Pero aún se nos ocurren más ejemplos. El Gobierno ha tenido los apoyos del PNV y no hay ningún ministro peneuvista en el Consejo. Tampoco los apoyos catalanes han supuesto el nombramiento de un convergente o unionista como ministro. 

En los próximos días, veremos en qué acaba todo esto; pero por ahora, tenemos una cosa clara: lo mejor para todos nosotros es que personajes como esta señora tan informada de las prácticas normales en la política, esté lo más lejos posible del poder de decisión. Tanta inteligencia y buen hacer son demasiado peligrosos, ya lo hemos comprobado, para los intereses de Asturias. 

15/6/11

Pérez Espinosa y la incapacidad intelectual



Isabel Pérez Espinosa (RTPA)




Asturias dijo alto y claro que quería a Cascos de Presidente cuando se abrió el periodo de designación de candidatos. Volvió a repetirlo en la urnas, donde recibió votos, tanto de la derecha como de la izquierda y convirtió al PP en la tercera fuerza política de Asturias. Esos son los hechos.

El PP de Asturias no se ha enterado de nada de esto y el PP nacional debería mediar; porque corre peligro de que la incapacidad intelectual de su candidata Pérez Espinosa traslade lo ocurrido en 22M a las generales y eso sería muy grave para el PP.

Pese a que ha perdido las elecciones de forma clamorosa, la señora Pérez, que tiene todos los defectos de Cascos y ninguna de sus virtudes, no sólo quiere la presidencia del Principado que no ganó en las urnas, sino que se niega a pactar la estabilidad política para el Principado con el FAC.

En este escenario pueden ocurrir dos cosas: que sin mayoría para gobernar, Cascos convoque elecciones adelantadas. En ese caso, no tengan ninguna duda de que volvería a ganar; pero probablemente el PP no reciba suficientes votos para tener presencia política o que logre salir adelante, pero no consiga logros que todos necesitamos y que tenga que ir bajo mínimos hasta las próximas elecciones. En ese caso, sin ninguna duda el PP desaparecerá.

Isabel Pérez Espinosa está desoyendo la voz de las urnas. Está ignorando que votantes de izquierdas y de derechas eligieron como Presidente del Principado a Cascos y que ella no puede usar sus votos para imponer en los despachos lo que no ganó en la campaña sin que los asturianos (a los que está habituada a ignorar en su prepotencia suprema) le pasen factura a su partido. 

El espectáculo que está dando esta mujer que nunca mereció ser llamada señora, ni por sus maneras ni por su actitud en general, puede encalabrinar aún más a los asturianos de lo que ya lo están con el PP y trasladar ese descontento a las elecciones generales. 

No está España para experimentos en estos momentos y lo último que puede consentir el núcleo nacional del PP es que lo ocurrido en las locales se traslade a las generales. Y ocurrirá si esa candidata maleducada e insaciable en sus exigencias, sigue echando un pulso a los asturianos. Nunca fue bueno para un político que depende de las urnas, desafiar a los votantes; pero tras el Pacto de la Zoreda, es suicida la conducta de la protegida de Gabino.