12/4/12

Mi gratitud






A veces, la vida te besa en la boca y te gratifica, no con un premio de lotería o un hallazgo que te saca de penas, sino con el gran tesoro de la entrega a los demás.

A mí me pasó. Un día me invitaron a ayudar en un comedor social como voluntaria y cuando salí de allí, tras hora y media, sentí que mi vida era rica y fructífera, que había ocurrido algo muy importante.

Me sorprendió. Había criado tres hijos, cuidado a mis padres, desarrollado de modo modesto; pero suficiente para mis aspiraciones, una profesión; pero nunca había experimentado la sensación de utilidad que me invadió preparando las bandejas para los comensales o ayudando a recoger la vajilla una vez limpia.

Han pasado diez años como un suspiro. Se ha doblado con creces el número de personas que acuden cada día y cada noche a comer o a recoger el menú del día, junto con otros productos de primera necesidad para librarse del hambre.

La prensa presenta la alusión de Sarkozy o Putin a España como muestra representativa del daño que causó el Gobierno socialista, en la clave de una ofensa a España. Yo no lo veo así. No nos ofenden esas palabras, sino la realidad de millones de personas acudiendo al comedor social para librarse del hambre; porque el desgobierno las arrojó a la pobreza.

El vídeo que encabeza esta entrada es de Alejandro Toledo. Vio a un colega y le siguió para saludarle. Le sorprendió verle entrar en un comedor de Cáritas y salir, poco después, con una bolsa con comida. Entró en el comedor y descubrió que la clientela no eran pobres tradicionales o marginales, sino mucha gente bien trajeada los otrora llamados pobres vergonzantes, que, arruinados por la crisis negada por el Gobierno, tenían que recurrir a la beneficencia para librarse del hambre e impresionado, decidió aportar lo que estaba en su mano: un vídeo promocional para la labor de Cáritas.

Es magnífico y refleja muy bien el drama que viven hoy millones de españoles que pasaron de la cresta de la ola o la confortable suficiencia que proporciona el trabajo que te permite mantener a tu familia, a la pobreza absoluta. 

Como testigo del drama, quiero rendir homenaje a esta obra. Gracias, Alejandro. Su obra atraerá una mayor atendión sobre esas instituciones que contribuyen a paliar el efecto de la crisis sobre la ciudadanía arruinada; hará que aumenten las donaciones necesarias para sostener esta labor con una demanda creciente y muchas personas vean garantizada la triste seguridad de que, por lo menos, tendrán un plato caliente que llevarse a la boca cada día y se librarán del dolor de ver pasar hambre a sus hijos, gracias al trabajo desinteresado e ingente de una organización católica y unos voluntarios que deberíamos pagar por el privilegio de aportar nuestra ayuda a paliar ese inmenso drama.


7 comentarios:

Maria Jose dijo...

¡Hola Carmen!es muy bonito y triste el vídeo, me ha hecho llorar.Ojala se arregle pronto la situación.
Saludos
Maria José

jano dijo...

Y la mía también, Carmen, no solo para Alejandro Toledo sino para usted también, que nos han recordado el sufrimiento de muchas personas y familias en estos tiempos de crisis y lo frágiles que somos ante la adversidad inesperada e inmerecida.
Ya sabe, supongo, que no soy una persona creyente (no he sido tocado por el privilegio de la fe)ni tampoco practicante de la Religión Católica (ni de ninguna otra)y sí bastante crítico con la Jerarquía Eclesiástica; pero culturalmente me considero católico y admiro la entrega de "las bases" del catolicismo a las enseñanzas de Cristo, que yo procuro seguir como una regla útil en la vida.
Pues bien, una de esas bases es Cáritas, con sus religiosos al frente y sus cooperantes vocacionales, que enarbolan la bandera de la solidaridad con el prójimo regalando su tiempo. Por eso siempre marco las correspondientes casillas en la declaración de la renta: mis impuestos servirán para algo útil e importante.
Un abrazo a ambos.

Carmen Quirós dijo...

Yo también espero que se arregle un poco esto cuanto antes, María José. A ver si hay suerte y en un par de años vemos un poco de luz.

Don Jano, yo rozaba el anticlericalismo cuando empecé a colaborar con esa fundación. La Iglesia, como institución tiene más de órgano político que de otra cosa; pero la labor de la base, de los sacerdotes en sus parroquias moviéndose para conseguir de los feligreses pudientes pisos para acoger niños o familias sin recursos, habilitando espacios donde pueden refugiarse en las noches frías los vagabundos, lavar su ropa, la de otras instituciones como Cáritas o las Hermanas de la Caridad que les permiten conseguir alimentos, ropa nueva, mantas, mochilas y cuanto necesitan para salir adelante los que no tienen nada es impagable.

Así que paso mucho de las jerarquías; pero hago todo lo que puedo por ayudar a esas organizaciones que desarrollan una labor tan importante. Aunque no sea más que por egoísmo, hay que hacerlo; porque si no existieran, no tengo ninguna duda de que hubiéramos sufrido revueltas callejeras desde hace años; porque el hambre y la desesperación conducen a eso.

Gracias a ambos por su visita.

julia dijo...

Hola, Carmen. Yo también colaboro, aunque no lo suficiente, con una ONG cristiana, Manos Unidas. No soy creyente, agnóstica si me obligan a definirme.

Fui a un colegio de monjas, donde los jesuitas eran nuestros confesores y llevaban los ejercicios espirituales. No tengo buen recuerdo ni de unas ni de otros. Tampoco fue un desastre, pero no fue agradable. Tuve que acabar el colegio para empezar a valorar a otros curas y a otras monjas. Y a partir de ahí, me fío totalmente de las ONG religiosas, y mi casilla en el IRPF siempre es para la Iglesia.

Dicho esto, y mezclando este post con el anterior escrito por usted, creo que nadie podrá hacer más daño a un adolescente confuso con su sexualidad -o no, que tiene el derecho a tener claro que le gustan lo de su mismo sexo- nada más dañino, digo, que el oír al obispo de Alcalá de Henares. Letal, la homilia, para su equilibrio mental de el dolescente obligado a ir a misa por su familia.

Lo de las Leires, las Pajines, etc, etc, son tonterías fáciles de rechazar, comparadas con la Iglesia Católica cuando se pone. Ejemplo, esa misa retransmitida por la tv. pública.

Tenía ganas de escribir esto en algún blog, y el suyo me parece el adecuado. Los progres, los anticlericales, etc, pueden ser dañinos, y sectarios, pero nunca tendrán el poder, insisto, de la Iglesía católica cuando se pone. De otras religiones absolutamente liberticidas no hablo, porque afortunadamente no es nuestro caso.

El otro día, por casualidad, pasé delante de Cáritas en Gijón, sin saber que estaba en aquella calle. No sabía qué pasaba, si era una manifestación o algo parecido.

Hay que ayudar, no hay duda. Por los que lo necesitan y por nosotros, o al menos por mí, que no necesito nada.

Estupendo el vídeo de D. Alejandro, gracias. Un saludo.

Carmen Quirós dijo...

Gracias por su comentario, Julia. Un saludo.

Garikoitz Lindbergh dijo...

Tremendo el vídeo, doña Carmen. Los pelos de punta.

Yo también me declaro entre agnóstico y ateo (no lo tengo muy claro) y paso de la jerarquía de la iglesia a tope. Pero apoyo a la tropa de a pie, como la que nos trae usted en esta entrada, con la casilla del IRPF. Y eso a pesar de que es raro que no visite dos veces al año el Vaticano, sin dejar de alucinar en ninguna de mis visitas, y de que el año pasado, en plena campaña de la renta, iba de Bilbao a Madrid cómodamente repantingado en la "business" de Iberia el obispo Uriarte, que tantas alegrías me ha dado a mi y a las víctimas de ETA. Manda c-----s, con perdón.

En la compañía Iberia los de Manos Unidas tienen un destacamento que es de quitarse la txapela.
También son de quitársela estos: http://www.sepla-ayuda.org/ , que con el trabajo de un grupo de pilotos que dedican mucho de su tiempo libre y con el apoyo económico de miles de tripulantes, se mueven por África y Sudamérica construyendo escuelas, pozos, hospitales, etc. Son admirables.

Un saludo,

Garikoitz

Carmen Quirós dijo...

Don Garikoitz, ha respondido usted, sin saberlo, a una cuestión que me intrigaba: El tema de los desplazamientos aéreos a países del tercer mundo de los cooperantes; porque algunos sí pueden costearse el viaje; pero otros no.

En medio de todo este drama, la abundancia de personas dispuestas a colaborar por mejorar la vida de otros abre la puerta a la esperanza de modo notable.

Un saludo.