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9/9/11

De los polvos a los lodos





Nada es gratis en política. Cataluña apostó por la inmersión lingüistica, por la imposición del catalán a sangre y fuego y exigió a las empresas que rotularan en catalán, so pena de sufrir sanciones cuantiosas.

Esa agresividad fue un suicidio económico. Poco a poco, las grandes empresas se marcharon a otros lugares en los que no tuvieran que soportar sobrecostes para rotular en una lengua minoritaria y poco a poco el motor económico de Cataluña fue perdiendo fuelle. 

Eso supuso una merma, tanto en el mercado laboral, como en la Hacienda Pública; puesto que se perdieron los ingresos derivados de los impuestos de sociedades de esas empresas. 

Sumado ese empobrecimiento progresivo a la actitud insensata de unos políticos con mentalidad faraónica, que gastaban con absoluta alegría en embajadas, delegaciones en la UE, subvenciones a tribus indígenas ecuatorianas para la promoción de su lengua frente al español y otras gracias, como la corrupción institucional, la Hacienda incurrió en un déficit que ha sumido a Cataluña en una quiebra de difícil salida.

La misma semana que el señor Mas ha anunciado una rebelión institucional contra el Poder Judicial que dictó sentencia obligando a la Generalitat a impartir la enseñanza del castellano a quien deseara escolarizarse en la lengua oficial de España, salta a los medios una información que tiene relación directa con esa actitud.

La Generalitat busca desesperadamente emprpesarios dispuestos a invertir en Cataluña, titula 'El Confidencial'. La Generalidad necesita desesperadamente, dice bien, recuperar la riqueza, la industrialización, la productividad que disfrutaron en otros tiempos, para sanear sus cuentas; pero no va a lograrlo. 

No en tanto mantenga esa política aldeana en la que se intenta imponer en vano el uso del catalán, que empobrece la educación de los niños, que genera sobrecostes a las empresas, entremezcla una corrupción extendida (famoso 3%) que desaconseja a los empresarios invertir en el paraíso catalán. Las declaraciones de esta semana rubrican que el status quo no se va a modificar, con lo que todo intento de atraer riqueza, está condenado al fracaso.

14/4/11

Destape independentista y prodigios catalanes variados





Votación en el Parlamento catalán, en una imagen de archivo
Imagen de archivo de una votación en el parlamento catalán (La Razón)



Somos muchos los que tenemos muy claro que las actitudes independentistas son puro paripé, cuyo único objetivo es el chantaje al Gobierno de España para conseguir mayores cotas de autonomía en los gobiernos de las comunidades y más dinero de la Hacienda Pública central.

Si nos quedaba alguna duda, Cataluña nos lo ha demostrado estos días. El fin de semana pasado se montó una votación en Barcelona para que jóvenes entre dieciséis y dieciocho años, inmigrantes, que, unos porque aún no han alcanzado la edad que les confiere el derecho al voto y otros porque no reúnen la condición de españoles, nacionales de otros países que permitan que los españoles voten en ellos o miembros de otro estado de la UE y ciudadanos que sí tienen derecho al voto, expresaran su opinión sobre la independencia de Cataluña. 

Esta asombrosa iniciativa podía permitirse todas esas licencias; porque en realidad era una consulta nula de pleno derecho y a partir de ahí, el vicio de nulidad que pudiera entrañar el voto de personas que no tienen derecho de sufragio activo es del todo irrelevante, al tiempo que resultaba muy útil para conseguir el objetivo: que votara, como mínimo, el 10% de los residentes en las áreas de la consulta.

Si es grave que desde los órganos de gobierno de una Comunidad se manifieste un desprecio olímpico a las leyes, aún es más grave que los representantes materiales de esos órganos rubriquen con su presencia en las urnas ese mensaje de que no hay que respetar las leyes cuando nos convenga. En ese contexto, un ciudadano puede decir, con todo el derecho del mundo, que si el Presidente de la Generalidad o sus consejeros no cumplen las leyes, ellos tampoco tienen por qué hacerlo; pero eso no es lo grave: lo grave es la infiltración en la sociedad de la falta de respeto a las normas, incluidas las jurídicas, que transmiten los prebostes.

Ya fue un espectáculo entre bochornoso e hilarante esa convocatoria, lo de hoy en el Parlamento catalán fue esperpéntico. 


PP y PSC frenan el debate de la independencia ante la abstención de CiU
Grupo de independentistas a las puertas del Parlamento de Cataluña (I. Baucells para ABC)

La expectación era grande entre los partidarios de la independencia. Hoy se votaba en el Parlamento la Proposición de Ley para la independencia de Cataluña. Algunos ciudadanos estaban tan ilusionados, que quisieron arrimar el hombro a su manera, persiguiendo una atención especial del universo mundo hacia la sesión y demostrar a los parlamentarios su gran responsabilidad en el cumplimiento de sus aspiraciones votando a favor de la propuesta. 


María Lapiedra, frente al Parlamento catalán. | Foto e-noticies
Fotografía e-noticies

Si piensan que es friki a más no poder lo que pasaba en el exterior, la realidad de lo que ocurrió en el interior del parlamento la supera. Artur Mas, el presidente que votó el pasado fin de semana en esa consulta popular absurda, declaró que ahora no tocaba independencia, su partido se abstuvo, él sólo se presentó en la Cámara en el momento de la votación y el Proyecto de Ley fue rechazado, cosa que demuestra que a Cataluña no le conviene lo más mínimo plantear la independencia.

Es sencillo entender ese pragmatismo. Una cosa es la aspiración y otra cosa la realidad de una Administración en bacarrota que no tiene ni para afrontar los gastos comunes, que ha tenido que reducir gastos de forma salvaje, hasta el punto de reducir las prestaciones sanitarias, despedir médicos, reducir horas de servicio en los quirófanos; porque no lo pueden pagar. No pueden independizarse; porque necesitan que el resto de los españoles aportemos el dinero que necesitan para afrontar la situación e intentar salir de ella.

Lo que ya me cuesta más trabajo entender es lo del alcalde de Barcelona. Jordi Hereu ha pedido a TVE y a Tele5 que le monten un debate con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para poder demostrar ante el mundo mundial que Barcelona está muchísimo mejor que Madrid. 

No veo qué beneficio puede reportarle un debate en el que corre riesgos graves de ser arrollado por un político de «piquito de oro» en lugar de ganar puntos ante sus potenciales votantes. Cierto que hay una rivalidad vieja entre Barcelona y Madrid y que habrá barceloneses que disfruten de ese duelo y decidan votar a Hereu viendo ese debate; pero ocurrirá si y sólo sí, el de Barcelona no queda mal frente al de Madrid y las artes y tablas de Gallardón son temibles.




4/3/11

Artur Mas, ¡mi héroe!



Artur Mas saluda al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso
Fotografía Olivier Hoslet (EFE, para 'El País')

El presidente de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas, ha afirmado hoy que «Cataluña no pagará las decisiones que se tomen en Madrid sin consultar».

Habla de la ocurrencia que ha tenido el gobierno español para reducir el consumo de carburantes, fomentando el transporte público y endosándoles a ayuntamientos y comunidades la papeleta de financiar esa reducción.

Sin embargo, abrazo con calor y apoyo con absoluta firmeza el espíritu de esa actitud. ¿Por qué ha de pagar ningún español el coste de las ocurrencias de nuestro gobierno? ¿Por qué hemos de acatar tantas medidas que no nos benefician en nada y nos hacen cada día más pobres y más desgraciados?

Insumisión. Eso es lo que propugna el presidente de la Generalidad y yo estoy de acuerdo; pero...

Resulta que existe un lugar, el Congreso, en el que todos estamos representados, que elabora normas, las aprueba y son de obligado cumplimiento. Todos nosotros estamos representados en esa cámara. Allí están los que hemos elegido para que nos representen y no vale decir que no nos representan, que el sistema no favorece una auténtica representación. Excusas. Si no estamos de acuerdo, cambiemos las cosas, organicémonos, constituyamos organizaciones civiles fuertes para presionar a nuestros representantes y al Gobierno.

Lo que no se puede hacer, es saltarse las reglas del juego y menos, cuando ocupas un cargo institucional tan relevante. El desprecio a las normas, a las sentencias de los jueces, daña el sistema y favorece la trampa, la corrupción, las malas prácticas.

¿Ha pensado el señor Mas con qué autoridad va a exigir a los catalanes que acaten las normas del Parlamento catalán, cuando no estén de acuerdo? ¿Ha negociado con los empresarios la prohibición de rotular en castellano? ¿Ha negociado con la ciudadanía la exclusión del castellano en la enseñanza? 

No vale eso de acatar lo que me conviene y pasar por el forro lo que me desagrada. El problema, es que Mas, como la mayoría de nuestros políticos, es un patán que no sabe cómo funcionan las cosas y en su infinita arrogancia, ni siquiera es consciente del ridículo que hace día sí, día también.

Hablando de ridículo. Hace unas semanas fue noticia la sorprendente e inopinada visita de Bono a Guinea para entrevistarse con Obiang.

Hoy, Libertad Digital da la noticia de la muerte de Peregrino García Pérez, el piloto que trajo de regreso la comitiva desde el país africano. Al parecer, contrajo malaria en ese viaje, aunque aún se ignoran las circunstancias en que pudo estar expuesto a la picadura del mosquito y se están investigando. Lo único cierto es que contrajo esa enfermedad y que murió el martes pasado. Descanse en paz.

10/2/11

Nada es lo que parece



Bibiana Aído (elpais.com)


El Ministerio de Igualdad promulgó una ley de igualdad (sí, con minúsculas, no da para más) a instancias de una ministra cuyo único currículum la sitúa, de forma presunta, como experta en flamenco, cosa que está muy bien; pero no basta para dirigir la responsabilidad del Gobierno en un área política.

Gracias a esa lumbrera que nos iluminó a todos, en estos tiempos de tribulación, una empresa ha sido sancionada con una multa de 6.250 € por el Ministerio de Trabajo, porque publicó un anuncio en el que se ofrecía un puesto de trabajo como programador. ¿Increíble? ¿No ven motivo para la sanción? La ley Aído es el soporte de la sanción. Tenía que haber ofrecido un puesto de programador/a.

Lo mejor viene con la publicación de un informe del Tribunal de Cuentas en el que se analizan las del Ministerio de Igualdad entre los años 2008 y 2009. ¿Recuerdan aquello que decían sobre la supresión de ese ministerio, porque su presupuesto era el chocolate del loro?

Para empezar, en ese informe se muestra un incumplimiento flagrante de la ley de igualdad. En el año 2008 estaban adscritos a este ministerio 19 funcionarios. El 94,74% eran mujeres y el 5,26 hombres. El año 2009 se corrigió esa irregularidad: 80 % de mujeres, 20% de hombres.

El informe reseña asuntos mucho más graves. Por ejemplo: El Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer, no celebró las reuniones establecidas en su reglamento, lo que, a juicio del Tribunal de Cuentas podía afectar a su función como órgano de asesoramiento y evaluación. Traducido al román palatino: el Observatorio no funcionó.

En cuanto a los casos de seguimiento en los casos de la violencia de género, no se determinó el número exacto de dispositivos a suministrar, provocando entre otras cosas, una indefinición del contenido del contrato con el suministrador de esos dispositivos. Es decir las mujeres maltratadas no recibieron los dispositivos necesarios para su protección.

Lo de los contratos es lo más interesante. Todo órgano de la A.P.  que necesite contratar suministros, adquisiciones de bienes o servicios externos, debe publicar la oferta, para que todas las empresas interesadas puedan presentar sus ofertas y el órgano, en este caso el Ministerio, las estudiará y adjudicará el contrato a aquella o aquellas que ofrezcan mejores condiciones. Se puede saltar este requisito en caso de que la urgencia sea grave, se justifique de forma cumplida o en el caso de que se trate de contratos de una cuantía que no supere los 12.020 o los 20.880 €.

En el año 2008 Igualdad adjudica por el procedimiento de urgencia y sin acreditar la existencia de ese hecho, dos contratos por un valor conjunto de 5,5 millones de euros, adjudicados ambos a la misma empresa.

A lo largo de 2008 los «contratos menores» ascendieron al 90,12 % del total de contratos, lo que apunta, en opinión del Tribunal de Cuentas a una estrategia de fragmentación de los contratos para escapar del trámite de transparencia y publicidad. Hay tres expedientes que debieron pasar por el Consejo de Ministros, no se siguió ese trámite y se recurrió a la adjudicación negociada y directa.

Hay muchas más anomalías; pero queda claro que el Ministerio de Igualdad estuvo presidido por la ineficacia, la corruptela y la desvergüenza. Y gracias a esa nefasta ministra, hoy los empresarios son multados con holgura por pedir programadores y no porgramadores/as. ¿Y si piden pediatras o telefonistas?


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Agencia EFE

Hablando de desvergüenza, la visita de Mas a Zapatero ha traído cola. Al margen de obligar, ante el levantamiento de los presidentes de las CA, a dar marcha atrás, aplicar el mismo trato a todas las Comunidades y afirmar que esa súbita autorización no es una rectificación, los Mercados ya han reaccionado. La prima de riesgo que estaba en 177 puntos ha subido hoy a 200.

La otrora elegante y cosmopolita Cataluña es hoy un bochinche regentado por una banda de aldeanos. Mejor, de payeses, por lo del hecho diferencial. 

30/1/11

¡Porque Cataluña lo vale!


Artur Mas ...
Artur Mas (Fotografía de Appi News.Yahoo!)

La Generalidad de Cataluña está en serios apuros. Dicen que el tripartito arruinó Cataluña, que lo que pasa ahora no es culpa suya, sino de esos dementes que dejaron exhaustas las cajas.

Vayamos por partes: CIU en las elecciones de 2006 fue la fuerza más votada, obtuvo 48 escaños. El PP obtuvo 14 y C's 3. 

CIU gobernó Cataluña durante muchos años, cosa que significa que tiene experiencia amplia y aunque estuviera en la oposición, le resultaba más sencillo que a otras formaciones que nunca habían gobernado, ver con claridad los efectos económicos, políticos y sociales que generarían esas decisiones.

El tripartito sumaba 37 escaños de PSC, 21 de ERC y 12 de ICV. 70 escaños. 

Si a CIU le hubiera importado de veras el futuro de Cataluña ante las demenciales políticas de derroche del tripartito, es cierto que hubiera estado siempre en inferioridad; pero sólo por cinco escaños, si se hubiera aliado con el PP y Ciudadanos. Más si tenemos en cuenta la tendencia de los diputados a hacer novillos. Una buena conjura con el resto de las fuerzas políticas de la cámara, hubieran permitido que tiraran abajo muchas medidas que resultaban muy dañinas a medio y largo plazo para Cataluña. 

Lo que ocurre es que CIU es un partido tan sectario como lo son todos los nacionalistas, incapaz de anteponer los intereses de los ciudadanos a sus prejuicios. No hizo una oposición seria, no luchó por Cataluña, siguió una hoja de ruta orientada a recuperar el poder y prefirió que se arruinase esa tierra que tanto dicen amar antes de pactar con los 'españolistas'.

Y ahora, tras esos años de dejar hacer, a sabiendas de las consecuencias; porque insisto: sabían lo que dejaron cuando la alianza les descabalgó de la presidencia, el estado de las arcas, las deudas pendientes de vencimiento, los efectos que podían derivarse para Cataluña de las feroces campañas que obligaba a rotular en catalán, a las que no podían escapar los pequeños comerciantes e industriales; pero sí otras empresas, se hacen de nuevas. 

No pueden negarlo, lo habían visto. Les ofrezco un dato: en el año '96, más o menos, unas declaraciones de los políticos catalanes me llevaron al «hasta aquí hemos llegado». Juré que no compraría nada hecho o comercializado en Cataluña. 

En casa siempre desayunaron Cola-Cao los niños, cereales, los adultos consumíamos café... Descubrí que era imposible mi boicot; porque aunque optara por comprar Nesquick, Nestlé comercializaba todos sus productos en Cataluña. Kellogs igual. Todas las marcas de café del mercado, tenían su domicilio social allí y, uno tras otro, la mayoría de los productos que compraba venían de Cataluña. 

Hace ya años que todas esas marcas de consumo habitual tienen su sede en el cinturón industrial de Madrid o de otras provincias. Luego fueron testigos directos del éxodo masivo de empresas multinacionales que, hartas de sus veleidades lingüísticas, que incrementaban sus costes de roturación y presentación del producto, migraron a lugares más amigables, con el perjuicio correspondiente para Cataluña.

Ahora están con el agua al cuello. Se encuentran con un agujero muy superior al que esperaban, con un tejido empresarial mermado, con una pérdida importante de capacidad de generar riqueza y están desesperados. ¿La solución? La de siempre: que pague el derroche y la corrupción catalana el resto de España.

Y no por solidaridad, no. Debemos hacerlo porque se lo debemos y si no lo hacemos, les sentará muy mal, se enfadarán mucho. Incluso exigirán la independencia.

¿Qué les debemos, señor Mas? Le cuento: cuando Asturias era una región rica, andábamos por carreteras estrechas y llenas de baches, nuestras comunicaciones eran penosas; pero ustedes tenían autopistas financiadas con el dinero de todos los españoles.

Cuando llegaron los fastos del '92, la Expo se la llevó Sevilla, sí; pero la tajada del león, las olimpiadas, que daban mucho más publicidad y exigían mayores inversiones, se las llevaron ustedes y España invirtió lo que no está escrito para dotarles de las instalaciones y la infraestructura más moderna.

A lo largo de todos estos años, la debilidad de cada gobierno de turno nos hizo rehenes a todos de sus chantajes. Cada apoyo al gobierno tuvo un precio que supuso privar a otras regiones, mucho más pobres y necesitadas de esos recursos para salir de su situación, desviando fondos ingentes o privilegios infames para Cataluña.

No les debemos nada, señor Mas. Ustedes le deben a España todo lo que son y nunca podrán pagar la deuda que tienen con el resto del país, que ha estado dándoles sin recibir a cambio nada más que juego sucio, acciones empresariales de una ruindad abyecta para sacar del mercado empresas competidoras o amparados en los estatutos de su todopoderosa Caixa, lanzar opas sobre empresas florecientes en otras regiones para realizar operaciones muy favorables para sus intereses; pero que hundieron la economía de los que apenas tenían lo justo para salir adelante.

Confío, señor Mas, que los españoles seamos por una vez pragmáticos, votemos de forma masiva a un candidato para que tenga la mayoría absoluta que necesita para no depender de las garrapatas nacionalistas. Y luego, exigir a ese gobierno que invierta donde de verdad lo necesitamos: en Soria, en Guadalajara, en Teruel o en el norte y a ustedes les dejen que se arreglen como nos arreglamos los demás, con lo que les corresponda en el reparto y si tienen que cerrar alguna 'embajada', pues mira que pena.

Señor Mas: usted y los suyos han conseguido que el resto de España haya pasado de adorar a los catalanes a sentir tanto asco y desprecio hacia ellos, que cuando oímos a alguien hablar esa lengua de paletos mientras corretean por nuestras calles, osando comparar una iglesia de comienzos del s. VIII con cualquiera de los edificios de lo que en esa época no era más que la Marca Hispana, tengamos dificultades para controlar nuestro desprecio hacia esa ignorante osadía y pedirles que se larguen a su tierra, porque no son bienvenidos.

Me duele mucho sentir eso. Me duele mucho lo que han hecho con todos nosotros: con los catalanes y con el resto de los españoles; pero eso es lo que hay y sólo pido que la historia les haga justicia y pasen a ella como lo que fueron en realidad: el cáncer de Cataluña, la bomba que dinamitó lo que otrora fue un lugar próspero, educado y culto en una caricatura de sí mismo en la más negra ruina.

Y deje de amenazarnos con la independencia. Para empezar, si se hiciera un referendum en el resto de España, seguro que ganaba el voto favorable. Segundo: ¿Independencia con esa deuda que les ahoga? Permítame que me ría.