Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

20/1/12

Embarguemos a los políticos, señor Montoro



Antigua cárcel de Oviedo. (Fotografía Google Earth)


Don Cristóbal Montoro dio uno de los titulares del día de hoy en la prensa, al anunciar sanciones penales para los malos gestores políticos.

Ni que decir tiene que la idea gustó tan poco entre los miembros de la casta como mucho entre los ciudadanos de a pie.

Es muy larga la trayectoria de los políticos (por no remontarnos a los reyes) que han arruinado a un país y en España tenemos una larga experiencia de malos gobernantes que nos llevan a la ruina. 

Vamos a prescindir de las patochadas de Patxi López, por poner un ejemplo y centrarnos en la cuestión. Hoy sufrimos el desastre de obras faraónicas, de aeropuertos fantasmas, de obras públicas y edificios públicos que dispararon sus costes. Si lleváramos a los tribunales esos actos, aparte de una barrera que lo impide en este momento que mencionaré luego, en principio, las posibilidades de llevar a buen puerto la querella son escasas, salvo que se demostrara que el político se embolsó fondos públicos. 

Para promover el desarrollo o atraer turismo, un político tiene que poner en marcha ideas que apuesten por abrir canales favorables para la gestión privada. La idea puede salir bien o no; pero si el Gobierno de una Comunidad o de España, deciden invertir en un aeropuerto, encargan estudios de mercado y reciben informes que muestran un razonable índice de probabilidades de que el aeropuerto favorezca el desarrollo, atrayendo compañías, turistas, favoreciendo el comercio de la Comunidad con una flota de carga, por ejemplo, que transporte con ventaja sus productos, no podrá ser encausado por el hecho de que fallaran las previsiones. Ningún juez condenaría al Presidente de Castilla-La Mancha, por poner un ejemplo, por el aeropuerto de Ciudad Real. 

Sí existirían muchas posibilidades de encausar a políticos que donan grandes sumas a proyectos que en nada favorecen a nuestro país y no ofrecen un sesgo claro de luchar contra un azote como el hambre o las enfermedades en un área geopolítica concreta. Pienso, por ejemplo, en la famosa y reciente donación de la señora Jimenez para resolver los conflictos con los hipopótamos en Guinea Bisau por importe (en números redondos) de 300.000 €.

En cualquier circunstancia; pero más en las actuales, la lista de donaciones y la fecha en que se aprueban, presentan indicios muy razonables de malversación de caudales públicos. En este caso la querella podría prosperar.

¿Por qué no la he presentado ya? Porque hay una ley, la 30/92 que complica mucho las cosas. En la regulación de la Responsabilidad Patrimonial de la Administración Pública, se establece que todo daño que sufra un particular en sus bienes o derechos, que no se vea obligado a soportar por imperativo legal con motivo del funcionamiento normal o anormal de la Administración Pública, genera una acción para él de resarcimiento y la Administración causante del daño estará obligado a indemnizarlo, incluyendo los daños morales, siempre que sea evaluable económicamente. Pero...

Están excluidos de la acción de responsabilidad los actos políticos y de gobierno

Y en virtud de esta norma, como el Ordenamiento Jurídico es único, los políticos no pueden ser demandados por los daños que causen, no sólo en la vía contencioso-administrativa, sino tampoco en la penal, cuando su actuación sea un acto político y de gobierno

¿Qué pretende Montoro? Dado que se ha elevado a rango constitucional la norma de respetar la Ley de Presupuestos, introduzcamos un artículo en la Ley de Transparencia que declare delito el incumplimiento de esa Ley. Luego se traslada ese precepto al Código Penal y a partir de ese momento, los políticos responderán, si se incurre en el tipo penal, cárcel para el manirroto.

Eso está muy bien; pero a mí me gustaría más que esa reforma alcanzara también la eliminación de la exclusión de los actos políticos y de gobierno en la 30/92; porque eso nos abriría, por ejemplo, un campo inmenso para fiscalizar las actuaciones políticas que incurran en desviación o abuso de poder, tan frecuentes en el anterior Gobierno.

Así pues, ojalá lo hagan y lo hagan pronto y bien, para poder demandar a Doña Trini, al señor Sebastián y al resto de la camarilla por los desmanes del final del ejercicio, la disposición rayana en lo ilegal de fondos que no tenemos; porque lo bueno de la RPAP es que aunque el Estado pague, se puede interponer una acción posterior de resarcimiento que obligue al causante del daño, cuando incurrió en negligencia o ilegalidad, a resarcir al Estado de lo pagado. 

¿No sería maravilloso embargar al anterior Gobierno?

10/1/12

El miedo de la ignorancia





Siempre pienso cuando alguien empieza una disertación con la reserva: «yo de esto no sé nada; pero opino...», que lo que debería de hacer tras reconocer que no sabe nada es callarse y no opinar.

Como no sé nada de economía, carezco de mimbres para hacer un análisis de las cosas que leo. Como cuando uno no tiene bases para una opinión, no debe lanzarse al vacío, opto por servirles los datos que me han asustado tanto.

Primer asunto: David Cameron rechazó el pacto fiscal que promovieron Merkel y Sarkozy, afirmando que perjudicaba los intereses de la City londinense. 

Segundo asunto, conectado con el primero: M F Global. Si la  información que da Kike Vázquez en 'El Confidencial' sobre la rehypothecation es cierta y yo lo he entendido bien, estamos ante un nuevo estallido de una estafa piramidal que puede superar las consecuencias de Lehman Brothers, con lo que se sumaría una nueva crisis a la actual. En esta nueva crisis, parece que ha jugado un papel clave la hiper liberalidad normativa de la City, que intenta proteger Cameron. 

Como esto ocurrió el 25 de octubre de 2011, no tengo ninguna duda de que tanto el señor De Guindos como el señor Montoro estarán al corriente de la situación, los riesgos que entraña y el modo en el que va a afectarnos una nueva crisis mundial. 

Me tranquiliza un poco la noticia de que el Ministro está pendiente de los indicadores de recesión y esta vez, si vuelve a estallar la tormenta, no tendremos un Gobierno que diga que se trata de una pequeña desaceleración sin importancia que cambiará pronto.

En medido del temor que me inspira lo que he leído, me tranquiliza que esté el equipo económico actual en el Gobierno. Espero que mi susto se deba a mi ignorancia y todo esto tenga menos importancia de la que le doy. Después de todo, han pasado más de tres meses y aún no ha tenido repercusiones.

7/1/12

¡A las barricadas!




Luis de Guindos Jurado
Luis de Guindos (www.lamoncloa.gob.es)


El Consejo de Ministros celebrado ayer aprobó una medida cautelar que aplaudo con las orejas: la revisión previa de la Ley de Presupuestos de las CCAA antes de su presentación en las cámaras autonómicas.

Como no podía ser de otro modo, el País Vasco, Cataluña y Andalucía se han rasgado las vestiduras. ¡Atentado contra la autonomía y los conciertos autonómicos! ¡No pasarán!

Las autonomías gobernadas por el PP se han mostrado conformes. No vamos a entrar en la disciplina de partido y esas cosas. Lo que me interesa es si mi alegría ante la imposición de esa tutela la comparten más españoles o es algo mío derivado de «eso malo de la cabeza» que me aqueja.

Sospecho que no estoy sola. Cabe suponer que muchos catalanes afectados por los recortes suspirarán por la implantación de un mecanismo que impida que su Gobierno gaste una pasta gansa en «embajadas», «normalización del idioma», ayudas al doblaje de las películas al catalán y un sin fin de gastos que parecen suntuosos en estos tiempos de escasez, mientras se recorta en sanidad, educación, servicios sociales, seguridad ciudadana...

Los vascos saben lo suyo, como los demás. Todos vemos en la pequeña taifa que nos gobierna el despilfarro de nuestros califas y trinamos al ver la alegría con que gastan el dinero que tanto nos cuesta gastar. Así que, por lógica, debemos ser muchos los que estamos encantados de que, antes de aprobar, tengan que someter el proyecto de Ley de Presupuestos a estudio por el Gobierno Central para que vete partidas intolerables que venían siendo aprobadas con la mayor desfachatez año tras año.

Hay quien se pregunta si el Gobierno se arrugará; pero yo creo que no. Al final, todas las medidas que se están tomando de un modo que parece precipitado obedecen a un hecho: el nuevo Gobierno no sólo ha tenido acceso a los datos contables y comprobado que la situación es dramática. Junto a esos archivos hay otros, aún más secretos, que esconden un tráfico de comunicaciones entre la UE, la cancillería alemana, tal vez la francesa y el anterior Gobierno de España, en la que se le «aconseja» un marco de medidas a aplicar. 

No habrá detalles, no pueden llegar ahí porque invadirían el territorio sagrado de la «soberanía nacional» que es inviolable, en teoría. Aún así, en la sutileza del lenguaje diplomático, estarán entretejidas directrices insinuadas que marcan el paso que debe seguir el Gobierno y, si Zapatero y sus cuates optaron por ignorarlas, Rajoy ha tomado nota por la cuenta que le trae y se ha apresurado a aplicar las políticas exigidas con la máxima celeridad.

Una de las primeras, sin ninguna duda, es atajar el mayor problema de nuestra economía: la organización autonómica. La deficiente regulación y la irresponsabilidad de los califas locales, ha generado una deuda mostruosa que hay que corregir. 

Cambiar la estructura es muy complicado. Habría que cambiar la Constitución, abordar una tarea legislativa muy compleja y eso exige un tiempo que no podemos permitirnos. 

Hay otro camino que no exige tanto trabajo y es mucho más sencillo; porque nada impide que un gobierno apoyado por una mayoría absoluta saque adelante una ley que introduzca ese control previo de las cuentas autonómicas por el Gobierno Central, casi seguro a través del Tribunal de Cuentas. 

Al final, todo es cuestión de dinero. Si restringes la libertad en el gasto, restringes de facto las competencias de los califas y sus visires. Si introduces controles drásticos a las partidas, si para que se apruebe la dotación  a un plan de infraestructuras destinado a construir un aeropuerto o unas instalaciones carísimas, tanto en su ejecución como en su mantenimiento posterior, por poner un ejemplo, se exige un estudio previo exhaustivo que demuestre la viabilidad del plan, no se remediarán los desmanes pasados; pero se evitarán los futuros. 

Nos libraremos de la torticera utilización de los presupuestos para crear redes clientelares, para derivar a bolsillos particulares caudales públicos a través de empresas públicas fantasmas y un sin fin de corruptelas que ahora son el pan nuestro de cada día.

Tiene sus riesgos ese control; pero prefiero correrlos en la situación que afrontamos, con toda sinceridad. La situación es desesperada y toda medida llamada a controlar la sangría que generan los califas me parece no solo imprescindible, sino maravillosa.

2/11/11

Llanto y crujir de dientes




Papandreu minutos antes de reunirse con sus ministros. | Afp
Yorgos Papandreu (Afp para 'El Mundo')

Grecia entró en quiebra. Empezó falseando los datos económicos para aparentar que cumplía los requisitos establecidos en el Tratado de Maastrich para incorporarse a la moneda única europea y no cuidó de aplicarse en la corrección de las desviaciones económicas, una vez cumplido el objetivo. 

La crisis mundial derrumbó su fragilísima posición y la UE acudió al rescate; pero no resolvió nada. Los expertos europeos reconocen que, pese a las durísimas medidas que impusieron a Grecia, no sólo no se resolvió nada, sino que se agravó la crisis.

Todos hemos visto las huelgas salvajes con que han respondido los griegos a las medidas del Gobierno, impuestas por la troica. Como observadores neutrales, nos parecía que estaban locos. Cada jornada de huelga supone grandes daños a la economía, ya más que maltrecha, del país. Era una irresponsabilidad incomprensible, que se sumaba a otra realidad: mientras siguieran produciéndose revueltas, resulta imposible que las medidas que tome el Gobierno, al dictado de Europa tengan resultados eficientes.

Yorgos Papandreu ha salido por peteneras, tras pactar el segundo paquete de medidas a aplicar para recibir los fondos necesarios para afrontar cosas tan urgentes como los pagos a los funcionarios o la provisión de fondos indispensables para el funcionamiento de los servicios públicos, anunciando la celebración de un referéndum para que sean los propios griegos quienes tomen la decisión última.

Ha resltado fatal ese anuncio. Los estados miembros han caído en una crisis de histeria, reflejado en las bolsas de modo dramático; pero no ha sido diferente en el ámbito interno la reacción. El sesenta por ciento de los griegos rechaza el referéndum. Miembros relevantes de su partido se descuelgan de la formación o exigen su dimisión inmediata por el riesgo que entraña la decisión que ha tomado (hasta ahora inamovible en apariencia). 

Hay una cosa evidente, desde mi punto de vista, en todo este enredo. Papandreu sabe que las medidas que le obligan a adoptar no van a resolver el problema y van a agravarlo. Grecia, al cabo, tendrá que salir del euro, salvo que los griegos asimilen que no tienen otra salida que acatar las decisiones de los que van a prestarles  el dinero necesario para afrontar sus obligaciones dinerarias. La alarma exterior que genera, con la caída en picado de las bolsas, es un aviso a los que mandan; pero también es un mensaje interno mucho más potente. Si sigue imperando la violencia cuando se adoptan las medidas que se les exigen para obtener el dinero que necesitan para sobrevivir, lo que les aguarda es lo que, ahora, ven todos con meridiana claridad: la pobreza absoluta. 

Ese es el panorama que ofrece, también, a la troica. Si siguen imponiendo medidas prusianas que ahogan la maltrecha economía del ciudadano, laminan todas las vías de recuperación condenándoles a vivir en la pobreza y dedicar todos sus recursos a pagar a los acreedores, solo retrasan el momento del default inevitable que llegará cuando se consume el fracaso de esas medidas.

Cabe suponer que, tras mantener en jaque a la troica durante unos días, acabará cediendo a las presiones y retirará la irregular decisión de un referéndum. Para entonces, puede que haya perdido el puesto; pero dejará al nuevo Primer Ministro el camino allanado. El terror que han sentido los griegos ante las consecuencias que supondría no acatar los acuerdos, desactivará la respuesta ciudadana y si no eliminará las huelgas, las minimizará. 

Por otro lado (mucho más dudoso), puede que la troica recapacite un poco y considere que ha de introducir elementos correctores que ayuden a Grecia a reflotar de modo real su economía. 

Son meras especulaciones; pero es tan asombrosa la actitud de Papandreu, que no hay otra opción que buscar hipótesis razonables a esta espantada inesperada y pienso que esta puede ser una explicación. La evolución de los acontecimientos en los próximos días o semanas inmediatas, desvelarán el misterio y revelarán si este razonamiento es pura fantasía o un acercamiento más o menos ajustado a las claves que llevaron a Papandreu a poner en jaque la existencia de la Unión Europea.

3/10/11

El carro delante de los bueyes o la última payasada del Gobierno



Loterías y Apuestas del Estado


Una de las noticias de la semana fue la retirada de la salida a bolsa del treinta por ciento de las acciones de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado SA., creada en la disposición adicional decimoséptima de la Ley de Presupuestos del Estado.

Esta sociedad, como todos sabemos, ostenta el monopolio del juego de lotería, quinielas, euromillón, bonoloto, etc. La cantidad destinada a premios tiene diferentes porcentajes; pero en los más importantes, se reserva entre un 55 y un 40% a los premios y el resto pasa al Ministerio de Hacienda.

Aunque en algunas ofertas de juego, si no hay ningún acertante, esa cantidad se acumula, en otras, como la lotería nacional, no ocurre eso. El importe de los números premiados no vendidos se une al 45% que pasa al Estado. 

En la tabla inferior, figura la lista de lo que ha recaudado LAE (puesto que las cifras son anteriores a su transformación en sociedad anónima) y el gasto que ha afrontado (en su mayor parte, derivado del pago de los premios).


Año
Ventas Sorteos
Gasto Real
2010
9.647.459.766 
3.700.321.588
2009
9.844.566.070
3.929.504.708
2008
10.047.310.288
3.878.098.203
2007
9.985.248.704
3.683.631.117
2006
9.646.565.561
3.441.197.667
2005
9.303.695.056
3.353.611.086

No está mal contemplar las cifras que los ciudadanos le entregamos al Estado por iniciativa propia, con la ilusión de hacernos ricos con un golpe de suerte. De ese total, roza las dos terceras partes lo que entraba en las arcas de Hacienda.

La única razón para privatizar un tercio de la SELAE es obtener dinero de forma inmediata, a cambio de perder un treinta por ciento de los ingresos, que irá a manos de los inversores, para el resto de los tiempos.

No parece un buen negocio, contemplado a medio y largo plazo. Pero lo peor es que hemos hecho el ridículo una vez más. El Gobierno, una vez más y mediante la corruptela de usar la Ley de Presupuestos para colar una reforma que debió de ser discutida y aprobada, en su caso, de forma separada en el Parlamento, incurrir en los costosos gastos que supone sacar una empresa a la Bolsa, sin haber hecho antes un estudio serio de la viabilidad del proyecto.

Primero transformó un ente público en sociedad, con los costes que conlleva. Luego hizo la publicidad y luego supo que nadie estaba dispuesto a pagar las acciones al precio fijado y que, además de perder ingresos en el futuro, iban a quedar muy lejos de la cantidad que esperaban obtener. 

No se puede negar que son unos artistas en lo suyo.

19/9/11

Orégano o estragón


Nicolás Redondo. (parlamentoeuzcadi.net)


El artículo de Nicolás Redondo en 'El Confidencial' es la piedra clave de mi discurso. Comparto sus reflexiones y son la base que articula mi entrada de esta noche.

Hace un tiempo, una persona a la que considero parte del estricto círculo de mis amigos, que estimo y respeto, me soltó una frase lapidaria: «He comprendido que hay que votar con pragmatismo y es lo que haré en lo sucesivo».

Esa revelación que sufrió ella en tiempos recientes, aunque su pragmatismo es distinto del mío, es algo que yo percibí hace mucho tiempo. No hay que votar a alguien porque te resulte simpático; porque sea el líder de la ideología que prefieres o en la que militas, sino pensando en un bien superior, general. Algunos cifran ese hito en la única opción que tienen para ocupar un cargo; pero el único pragmatismo real en materia política es elegir al que ofrece mayores garantías de configurar un equipo de gobierno competente en beneficio de todos.

No nos engañemos. Estamos sumidos en un cúmulo de crisis que se  retroalimentan unas a otras y complican, en consecuencia, la salida. Sea quién sea el ganador de las elecciones, su libertad para adoptar medidas será limitada; porque estamos intervenidos aunque no se reconozca de modo oficial y serán Alemania y Francia quienes tendrán la última palabra en las decisiones que tome nuestro Presidente del Gobierno, con la complicación de que al ser humano le gusta mucho controlar e, incluso en el caso de que nuestro Presidente presente un programa infalible para capear la crisis, sufrirá la compulsión de corregir: «no le pongas estragón a la receta, añade orégano». Por mucho que argumente el Presidente que es preciso ese toque aromático del estragón que traslada al paladar la dulzura de la hierba recién cortada y le hará levitar, mientras el golpe seco del orégano causará desagrado y arruinará el plato, el que manda no se bajará de la burra, porque a él le encanta el orégano y detesta el estragón, aunque el 98% de la parroquia prefiera el sabor del estragón.

No estoy segura de que el grueso de la ciudadanía llamada a votar tenga clara la gravedad de la crisis. La mayoría, ni siquiera sabe que estamos intervenidos y, por lo tanto, sujetos al capricho del que manda. Muchos no entenderán el planteamiento de Nicolás Redondo; pero quiero desarrollarlo.

Estamos intervenidos. Insisto: Estamos intervenidos de hecho. Somos tan grandes que hay que disimular; porque si se reconociera oficialmente esta realidad, el euro se hundiría; pero el propio Rajoy, vencedor hipotético por mayoría absoluta en las elecciones del 20N, lo ha reconocido: todas sus decisiones de gobierno, si gana las elecciones, estarán supervisadas por Francia y Alemania, o lo que es lo mismo: su política estará tutelada y no hay ninguna garantía de que el tutor maneje estrategias más acertadas que las suyas.

Un segundo palo en las ruedas del Estado español está en los nacionalismos. La campaña de Rubalcaba ha abandonado al ciudadano medio, incluyendo al socialista sensato, intentando rebañar votos en la izquierda marginal. El objetivo es que el PP no tenga mayoría absoluta y en esa campaña comulga con catalanes y vascos.

Si es complicado gobernar bajo la supervisión del ego del Canciller alemán o el Primer Ministro francés que salgan de las urnas en las próximas convocatorias, sumar las imposiciones de catalanes y vascos a quienes les importa un ardite España y sólo buscan su cuota provinciana, convertirá el acto de gobierno en dantesco. 

Sólo hay un camino para luchar con la crisis: que el PP logre la mayoría absoluta, pueda legislar, aplicar medidas desesperadas de contención del gasto, incentivación de la iniciativa privada y atracción de inversores  con la independencia que les otorga la mayoría. En 2015, o antes, si resulta un fiasco, podremos elegir otras opciones; pero, por ahora, dado que no hay manera de esquivar los efectos de la intervención, nuestra única opción es laminar las exigencias insolidarias y perniciosas de los nacionalistas para tener una oportunidad de imponer orden en las cuentas y relanzar nuestra economía. 

No podemos engañarnos: la situación que encontrará Rajoy es mucho peor de lo que afrontó Aznar en su momento. La mayoría de las palancas que usó Aznar, ahora son ineficaces o inviables. Aún así, es obvio que la izquierda, tal como demuestra el candidedo (©Santiago González) en su campaña, no tiene ninguna propuesta viable para frenar la caída por el precipicio en la que estamos inmersos, habrá  que darle una oportunidad a «los otros», a los que obraron el milagro de trasladarnos de la penuria a Maastrich, en un par de años. 

La fe y la esperanza obran milagros. No hay recetas mágicas; pero basta que se reestablezca el Estado de Derecho, para que la confianza en un país reverdezca y prospere de forma asombrosa. Rubalcaba y el 11M demuestran que nunca recuperaremos el Estado de Derecho bajo su mandato, luego las opciones de voto, quedan muy acotadas. Rosa Díez puede ser una opción; pero es dudosa. Ojalá todos los votantes socialistas optaran por ella; porque tiene una visión de Estado que supera por cuerpos al candidedo; pero lleva sobre sí demasiados errores de sumisión para aglutinar un lote grueso de votos independientes y la mejor opción que puede conseguir es convertirse en una fuerza de suficiente peso para resultar clave en un gran pacto de Estado.

No tiene ninguna posibilidad de barrer a Rubaldedo; porque ha cometido demasiados errores; pero ojalá la tuviera y se transformara en la segunda fuerza del país. Sería lo mejor que nos podría pasar.


16/9/11

Abanico de percepciones



La noticia del día es la restauración del impuesto sobre el patrimonio. Tras el baile de cifras ofrecido por el «coordinado» equipo de Gobierno y el candidato, resulta que va a afectar a ciento sesenta mil (160.000) contribuyentes, nace con plazo de caducidad, puesto que estará vigente en el ejercicio 2011-2012 en exclusiva y se prevé recaudar por ese concepto un millón ochenta mil (1.080.000) por ejercicio, en el caso de que se aplique de forma homogénea, puesto que está transferido a las Comunidades y éstas tienen potestades para modificar aspectos sustanciales en su aplicación.

En mi ronda de lecturas de diarios, me ha sorprendido 'El País', que publica la opinión de Rajoy sobre el asunto con un tratamiento inimaginable hasta fechas recientes, señal de que olfatea un cambio lo bastante intenso (mayoría absoluta del PP o cuasi absoluta), que aconseja plegarse a la dirección del viento y no hacer demasiada sangre gratuita, no vaya a ser que les cueste más penas de las que pueden permitirse, dada su complicada situación financiera. 

Es obvio que dos millones ciento dieciséis mil 2.160.000) euros no van a suponer ninguna solución a los acuciantes problemas económicos en los que nos ha sumido nuestro desgobierno; pero el candidato necesita rebañar votos, aunque sean los del movimiento antisistema y hay que comprender las machadas que se le ocurren a falta de las luces necesarias para elaborar propuestas electorales convincentes, tras ocho años en la espuma del poder, más los quinquenios acumulados en los gabinetes de Felipe González. Este es el listo del PSOE que nos va a resolver los problemas. 

Los articulistas progresistas, en los distintos diarios, siguen dando la tabarra con el espantajo de los mercados, esos especuladores voraces que hay que combatir. Me entra la risa floja cuando leo estas cosas. 

Para empezar, seguro que el articulista que anatematiza los mercados, tiene depositados parte de sus ahorros en un paquete de acciones, con lo que él es el mercado. Ejemplos de mercados implacables: Fondos de inversión de las viudas de mineros de Gales, de jubilados de AT&T, de combatientes de la guerra de Vietnam, de Huérfanos de la Guardia Civil. O lo que es lo mismo: todo tipo de lo que en España se denominan Mutualidades que agrupan colectivos que han cotizado para crear un fondo que les proteja de la adversidad si el titular muere o intentaron asegurar cierta seguridad en la vejez destinando una parte de los ingresos en la etapa productiva para percibir una pensión más o menos decorosa. 

La Mutua correspondiente necesita rentabilizar al máximo esas aportaciones invirtiendo en valores que aporten beneficios suficientes para que, cuando tengan que afrontar las indemnizaciones o las pensiones concertadas, la caja tenga la liquidez necesaria para que llegue el cheque que permita que esos ancianos, huérfanos o viudas, reciban los ingresos que les permiten afrontar sus gastos. 

El caso de los bancos no es diferente. Yo alojo mi nómina en un banco, abro un fondo de pensiones, lesencomiendo la gestión de una cartera modesta de acciones y la gestión de los ahorros que voy acumulando cuando puedo.

Mutuas, bancos, cualquier entidad financiera, tienen la obligación de obtener la mayor rentabilidad posible de los fondos que les confían sus clientes. La mayoría de ellos son personas de clase baja o media, el millonario es excepcional y la gran empresa el mirlo blanco. Yo le exijo a mi banco que responda a la confianza que he puesto en él. No tolero que juegue con mis ahorros y no tiene otra opción que mostrarse implacable con quienes le vendieron productos que presentaron como fiables: deuda pública de estados soberanos, para defender los ahorros que puse en sus manos.

¿Qué me cuentan sobre el demonio del mercado que exige cada día garantías más férreas para garantizar esas inversiones? Esas inversiones son los pocos euros que logré ahorrar con sacrificio mientras pagaba colegios, actividades extra escolares que les proporcionaran a mis hijos conocimientos suplementarios de idiomas u otras disciplinas, para que tuvieran una ventaja adicional cuando buscaran trabajo, mientras pagaba el alquiler o la hipoteca de mi vivienda. 

Odio que me tomen por idiota y esa propaganda barata no me afecta solo a mí. Abarca a todo un colectivo, muy extenso, la sufrida clase media que ha nacido de un sacrificio heroico de la generación de posguerra empeñada en dar estudios y una posición mejor que la suya a sus hijos, que no nos dejaron otra herencia que esa preparación y, a veces, un poco más: la casa familiar que adquirieron, la que les legaron los abuelos, junto con alguna finca, en el mejor de los casos. 

Esos mercados, luchan por mis derechos, por mi economía, por mi seguridad. No son demonios, sino guardianes fieles de mi sacrificio y, lo siento mucho, confío en que sigan siendo inflexibles; porque si ceden a las presiones de quienes pretenden que se les dé todo por nada, todos mis sacrificios, mi esfuerzo y mi seguridad para la vejez, se esfumarán en la nada. Sería demasiado cruel e injusto que me pasara algo así a estas alturas. 




9/9/11

De los polvos a los lodos





Nada es gratis en política. Cataluña apostó por la inmersión lingüistica, por la imposición del catalán a sangre y fuego y exigió a las empresas que rotularan en catalán, so pena de sufrir sanciones cuantiosas.

Esa agresividad fue un suicidio económico. Poco a poco, las grandes empresas se marcharon a otros lugares en los que no tuvieran que soportar sobrecostes para rotular en una lengua minoritaria y poco a poco el motor económico de Cataluña fue perdiendo fuelle. 

Eso supuso una merma, tanto en el mercado laboral, como en la Hacienda Pública; puesto que se perdieron los ingresos derivados de los impuestos de sociedades de esas empresas. 

Sumado ese empobrecimiento progresivo a la actitud insensata de unos políticos con mentalidad faraónica, que gastaban con absoluta alegría en embajadas, delegaciones en la UE, subvenciones a tribus indígenas ecuatorianas para la promoción de su lengua frente al español y otras gracias, como la corrupción institucional, la Hacienda incurrió en un déficit que ha sumido a Cataluña en una quiebra de difícil salida.

La misma semana que el señor Mas ha anunciado una rebelión institucional contra el Poder Judicial que dictó sentencia obligando a la Generalitat a impartir la enseñanza del castellano a quien deseara escolarizarse en la lengua oficial de España, salta a los medios una información que tiene relación directa con esa actitud.

La Generalitat busca desesperadamente emprpesarios dispuestos a invertir en Cataluña, titula 'El Confidencial'. La Generalidad necesita desesperadamente, dice bien, recuperar la riqueza, la industrialización, la productividad que disfrutaron en otros tiempos, para sanear sus cuentas; pero no va a lograrlo. 

No en tanto mantenga esa política aldeana en la que se intenta imponer en vano el uso del catalán, que empobrece la educación de los niños, que genera sobrecostes a las empresas, entremezcla una corrupción extendida (famoso 3%) que desaconseja a los empresarios invertir en el paraíso catalán. Las declaraciones de esta semana rubrican que el status quo no se va a modificar, con lo que todo intento de atraer riqueza, está condenado al fracaso.

7/9/11

¿Hay alguien más?




irenefake.jpg


Hoy la noticia que encabeza toda la prensa es la gravedad de la situación de nuestras finanzas.

En una muestra de esfuerzo de coordinación y eficiencia, nuestro Gobierno afronta la situación haciendo cada uno la guerra por su cuenta.

El Presidente, en Turquía, dice que todo está bajo control, que España puede autofinanciarse sin problemas; pero pide con urgencia a la UE que intervenga cuanto antes para mantenernos a flote.

La Ministra de Economía, por su parte, afirma en  una entrevista en directo en el telediario del mediodía de la 1 de TVE, asegura que la prima de riesgo española debería estar en 150 puntos. La realidad es que hoy hemos rozado los 340. Creo que hubiera sido necesario que explicara qué criterios de cálculo maneja el Ministerio para fijar esa cifra, a despecho de la cruda realidad.

Sebastián, en el punto de mira (porque se murmura que la OPA sobre REPSOL tiene como fianza sus excelentes relaciones con Florentino Pérez, con su empresa SACYR con el agua al cuello, en una huida hacia adelante intenta salvar su crisis con esta maniobra con la ayuda de nuestro Ministro de Industria, pura difamación de las lenguas viperinas, nunca hizo nada así este Gobierno), sale a la palestra para conminar a las partes que luchan en ese intento de hacerse con la petrolera española, que dejen en paz al Gobierno, que bastantes problemas tiene para atender sus líos. Y se queda tan pancho.

Valeriano Gómez, Ministro de Trabajo, nos cuenta que todo va fenomenal, que el mes de agosto no ha sido malo y todo va viento en popa. 

Ante tanta estolidez, uno se pregunta, a cinco meses de que cambiemos la tripulación del barco (eso es lo que tardará el nuevo Gobierno, sea cual sea, en tomar posesión). ¿Hay alguien más ahí?

2/6/11

Llámame Alfredo




Rajoy, comparte un plato de pepino con Esperanza Aguirre y María Dolores de Cospedal
Foto de familia del PP con pepino (EFE para 'La Razón')


La noticia del día en todos los periódicos es el anuncio público de Mariano Rajoy de que hará auditorías en las comunidades en las que gobernará tras las elecciones para tener un conocimiento preciso de la situación presupuestaria y contable.

Está muy bien; porque ante el problema que tenemos, lo primero es saber cuál es su alcance real, luego ver qué caminos hay para equilibrar las cuentas y reducir los gastos.

La segunda noticia, en la misma línea, son los resultados del primer trimestre en las CCAA en cuanto a cumplimiento del déficit. Me quedo con el análisis que publica Libertad Digital, porque es el más pormenorizado, aporta muchos datos y es exahustivo.

La verdad es que no parece que puedan pasarnos muchas más cosas malas. A la crisis del pepino, se suma el incendio en dos tanques de combustible en el puerto de Gibraltar, que ha contaminado dos playas de Algeciras, hasta el momento.

Carbonilla y chapapote procedente del vertido de Gibraltar en una playa algecireña. | Francisco Ledesma
Fotografía de Francisco Ledesma para 'El Mundo'

Es cierto que la súper crisis económica de Cataluña, es un problema heredado; pero eso va en el sueldo y la carga que se asume al presentarse a las elecciones, en especial cuando esa deuda heredada nace de forma directa de la política catalanista que implantó CIU durante décadas en el gobierno de la CAC.

No es de recibo, con la que está cayendo, que los políticos catalanes aprueben un presupuesto que duplica el techo del déficit impuesto para hacer frente a la crisis. 

Bruselas presiona al Gobierno español para que aplique con absoluta firmeza las medidas y meta en cintura a las comunidades ariscas. Tienen a Cataluña en el punto de mira, con especial interés; porque las veleidades catalanistas entrañan gastos abundantes e injustificables en tiempos de crisis y tiene peso sobrado para hundir, por sí sola la economía española.

Pero el Gobierno, en el día de hoy, es Alfredo Pérez Rubalcaba, demasiado ocupado en trabajar en su campaña de las elecciones generales y no cabe esperar  que haga nada que ponga en peligro apoyos a sus aspiraciones.

Lo único que le preocupa al Gobierno en el día de hoy es que los españoles llamen a su vicepresidente Alfredo y a ello dedicará durante un tiempo sus mejores energías. Y así, de ocurrencia en ocurrencia, iremos pasando el rato, mientras el faisán duerme y la deuda se dispara.

27/3/11

Los empresarios y los jinetes del Apocalipsis




El presidente del Santander, camino de la reunión. | Alberto di Lolli
Emilio Botín llega a la reunión (Fotografía de Alberto di Lolli para 'El Mundo)

Es obvio que no formo parte de ese grupo de personas que consideran que los empresarios son individuos maquiavélicos que solo persiguen beneficios y no les importa para nada el coste que entrañe para los demás lo que hagan para cumplir sus objetivos.

Hoy me he quedado de una pieza al leer que en la reunión de los presidentes de las más´importantes empresas de este país nuestro con el presidente del Gobierno, el vicepresidente y la ministra de Economía, la petición unánime fue que pusiera fin de forma definitiva a las especulaciones y siguiera en su puesto hasta las elecciones de 2012. ¡Ni hablar de adelanto electoral!

¿Están locos estos romanos? ¿No es cierto que uno de nuestros puntos más débiles, lo que arruina nuestra credibilidad y nos pone en riesgo de ser intervenidos es la escasa habilidad de nuestro presidente para adoptar las medidas adecuadas, su conducta errática, la incapacidad congénita que le caracteriza para analizar los problemas, buscar las causas y aplicar soluciones, no como parches, sino en forma de una serie de medidas de amplio espectro, bien coordinadas, que consigan un ajuste capaz de poner en marcha nuestra economía?

Parece que para los grandes empresarios, para aquellos que se ven más afectados, porque su actividad traspasa fronteras y la solvencia de nuestro gobierno les afecta más que a nadie, no es así. La explicación simplista que muchos esgrimen «es que les va muy bien con Zapatero» me parece estúpida. La economía es un todo. Si se destruye la pequeña y mediana empresa, si no se recupera el tejido empresarial, el desempleo crece, las obras públicas se paralizan, no se construyen casas, todo está de cabeza, el volumen de negocio de todos ellos se resiente, aunque lo compensen con su actividad en otros países.

Descartado un interés personal contrario al de todos los españoles, hay que buscar otras explicaciones. Le urgen a que termine en este plazo la aplicación de las medidas de corrección necesarias para relanzar la economía. Eso significa un desgaste creciente del gobierno; pero es evidente que si fuera otro presidente el que las aplica, ardería el país de punta a punta en huelgas salvajes que deteriorarían aún más nuestra economía. Luego en ese aspecto, sí parece razonable no hacer cambios en este momento y que sea quien propició con su política demencial la magnitud de la crisis, quien se ocupe de aplicar las medidas que crearán el marco mínimo necesario para salir de ella.

Aún así, me parece que tiene que haber algo más serio que la búsqueda de «paz social» en este año que se prevé menos malo que el 2012. El hecho de que el país esté inmerso en una guerra exterior, debe ser contemplado como un hecho más que aconseje un gobierno estable, al menos hasta que se aclare el panorama y se vea si nos hemos metido en un avispero como los anteriores o se resuelve en poco tiempo con los ataques de los aliados y el empuje de los rebeldes ganando la partida al asesino. Pero tampoco parece que sea esa la razón por la que apoyan su permanencia, no la veo como una variable que manejen en esta petición.

No se me ocurren más razones y las anteriores no tienen entidad suficiente para apoyar que continuemos en esta agonía de desgobierno, ocurrencias y declive interno y externo imparable.

La única explicación que encuentro es que esas personas, que son las que más saben de escenarios económicos, de política económica y de condiciones favorables o nefastas para la economía, manejan información que sólo ellos conocen, que les hace ver que, en el escenario en el que nos encontramos, la solución menos mala es que siga en el timón el genio de León

Si esto es así, si él es la menos mala de las soluciones, me pregunto qué peligros desconocidos para nosotros nos acechan, qué saben los empresarios e ignoramos nosotros, para que apoyen a Zapatero hasta el final de la legislatura. Tiene que ser algo terrible; porque lo que vislumbramos los vasallos en forma de pérdida de capacidad adquisitiva, merma de nuestros ingresos, sometidos a una sangría impositiva inmensa, privados de derechos de forma progresiva, inmersos en una carencia de horizontes esperanzadores, mientras la criatura siga ahí, sostenerle en el cargo es una promesa firme de que campen por nuestras vidas los jinetes del Apocalipsis que acompañan su mandato.

26/2/11

Basque Culinary Center nepotismo reconocido



Basque Culinary Center
Imagen virtual del edificicio proyectado para albergar el Basque Culinary Center. (El País)

¿A que es bonito el proyecto de edificio? No le falta nada: ecosostenibilidad, respeto a los valores paisajísticos y un diseño que revela la mano de un gran arquitecto en el timón, aunque ignoramos quién es el autor de la maqueta virtual.  Se preguntarán qué es el Basque Culinary Center. Ahora se lo aclaro:

El treinta de octubre de 2009 se publica el Real Decreto 1640/2009. Es muy interesante su artículo 1º:

Artículo 1. Objeto.
1. Este real decreto tiene por objeto establecer las normas reguladoras de la subvención de concesión directa a Basque Culinary Center Fundazioa para la puesta en marcha del proyecto Basque Culinary Center, de acuerdo con lo previsto en los artículos 22.2.c) y 28.3 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones.
2. La subvención cuya concesión se dispone tiene un carácter singular que dificulta la convocatoria pública de la ayuda. El proyecto será puesto en marcha por la fundación que lleva su nombre, en la que participan como socios fundadores una generación de cocineros de renombre internacional, pioneros de la alta cocina española, dispuestos a colaborar para trasmitir su legado y contribuir a la creación de una prolífica cantera de cocineros.
Las razones que acreditan el interés público, social y económico de la concesión de esta subvención se basan en la indudable trascendencia e interés del proyecto Basque Culinary Center, que tendrá un impacto económico y social fundamental al incidir en la cultura gastronómica y alimentaria que afecta al desarrollo social de cualquier país, y en el desarrollo del sector empresarial alimentario y de la restauración, que tiene un peso muy importante en el Producto Interior Bruto del Estado, además de constituir un foco de atracción del turismo de calidad.
3. La subvención se destinará a cubrir gastos de obra, infraestructuras, equipamiento, personal, suministros, servicios, gastos generales y otros gastos directamente relacionados con la puesta en marcha del proyecto.


¿Quienes están tras esta Fundazioa? Nada menos que los grandes espadas de la cocina vasca: Juan Mari Arzac, Martín Berasategui, Pedro Subijana, Carlos Arguiñano, Antonio Luis Ardúriz, Hilario Arbelaiz y Eneco Acha (escribo en castellano y uso grafía castellana). Estos pobres desheredados de la fortuna idearon ese proyecto formativo para los cocineros de todo el mundo y necesitaban fondos para crear en la Universidad de Mondragón (institución de reconocido prestigio en todo el mundo) una facultad de gastronomía.

El Gobierno de España fue consciente de la gran visión de estos cocineros, de lo importante que era para España apoyar esta iniciativa y les concedió, tal como consta en el RD, una subvención de siete (7.000.000) millones de euros o lo que es lo mismo, mil ciento sesenta y dos (1.162.000.000) millones de las antiguas pesetas.

Lo único que se le pide a los beneficiarios es que cumplan su compromiso, pongan en marcha el proyecto y demuestren que están trabajando en ello. Punto pelota.

Para garantizar la viabilidad de la fundamental inversión en una escuela que ha de dar lustre y elevar al summum del prestigio a la gastronomía vasca (visiten ustedes la web, donde se demuestra que todo es a mayor gloria de la cocina vasca) esa subvención directa, no sacada a concurso, ¡faltaría más! por el Ministerio de Ciencia e Innovación, deja al arbitrio de la Fundación la solicitud de modificación de cualquiera de las condiciones, así como la ampliación de los plazos de ejecución, al órgano concedente de la subvención. (Esto lo estipula tras fijar en el párrafo anterior (3. art. 5), que la fecha final prevista para la ejecución es el 31 de diciembre de 2010, incluido).

Además, señala en el párrafo 2., la subvención será compatible con cualesquiera otras ayudas, ingresos o recursos de beneficiario para la misma finalidad, procedentes de cualesquiera Administraciones o entes públicos o privados, siempre que la suma de las aportaciones recibidas, incluidos los 7.000.000 que le da el Estado español, no supere el coste total de la actividad incentivada. Se permite, también, la subcontratación total de la actividad incentivada. 

¡Qué admirable es el empeño de nuestros gobernantes de controlar y fiscalizar las subvenciones que conceden con nuestro dinero!

Nada que decir de las águilas de los fogones. Han demostrado (y ojalá fuera sólo un ejemplo de una eficiencia general en el gremio de todas las regiones) que son los mejores en lo suyo. No solo son excelentes cocineros: han sabido venderse y vender de maravilla su producto. Es más: han convencido a todos sus colegas y clientes potenciales, incluso al universo mundo, de que la cocina vasca supera por cuerpos al resto de la oferta regional de España y todos lo hemos creído, aunque la realidad es que la cocina vasca está conformada por los platos comunes en toda la cornisa cantábrica. 

Si tenían los medios, contactos y herramientas necesarias para conseguir ese dinero, bravo por ellos. No hay nada ilegal, inmoral o censurable en ese proyecto.

Otra cosa es lo que tengamos que decir los españoles. Que el Gobierno de España les entregue siete millones de nuestros impuestos, sin sacar a concurso la adjudicación de esos fondos, para crear una escuela de cocina vasca, que haya diseñado una norma que les deja obrar a sus anchas, cambiar el condicionado en cualquier momento y a su antojo, es algo que no resulta aceptable.

Como pueden apreciar el la web, han conseguido más fondos: el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de San Sebastián, la Diputación Foral de Guipúzcoa y las empresas Fagor, Eroski y Azti Tecnalia, han colaborado en el proyecto.

El chiringuito ya está funcionando, ya se ha organizado el arranque de los cursos y ofrecen tres opciones: el título de Grado, el de Máster y cursos de formación continuada.

Repasen la oferta de la web; porque es una lección digna de ser impartida en los máster de estrategia empresarial como asignatura obligatoria, convenciendo a otros restauradores de las ventajas fiscales que les reporta enviar a su personal a recibir cursos de formación en el 'Center'.

El 'Grado' requiere superar los módulos que se imparten divididos en semestres a lo largo de cuatro años. Precio de la matrícula por curso: 8.000 €. Total de coste de la titulación: 24.000 €. Asumible. Además te facilitan becas que cubren, ahora el 25, más tarde el 50% de la matrícula. ¡Una ganga!

El 'Máster' ofrece una sesión intensiva de 1,5 días en 20 sesiones. Su precio es: 400 € en la formalización de la inscripción, más 5.600 € a abonar con anterioridad a la fecha del comienzo. 300 € por sesión. Más que razonable. 

La verdad es que se le queda a uno una cara de tonto que no veas, ante estas cosas. La duda que me asalta es: ¿El cese de actividades de 'El Bulli' para transformarlo en una fundación destinada a investigar y experimentar tiene algo que ver con esto? ¿Hay por ahí escondido un RD similar a este entregándole al insigne cocinero un pastizal equivalente? No he podido confirmarlo; pero la sospecha es inevitable.