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3/12/11

Jesús Eguiguren ha hablado



Jesús Eguiguren (www.noticiasdenavarra.com)


La presencia de 'los negociadores', con Cofi Annan en cabeza de la llamada 'Conferencia de Aiete' hizo evidente la bendición del Gobierno a esa mascarada; porque bastaría la más leve indicación de la Presidencia para que el ex Secretario General de las Naciones Unidas se desmarcara de ese acto de apoyo al cuaderno de ruta de ETA.

Jesús Eguiguren fue entrevistado en el día de ayer en 'Euzkadi Irratia' (Radio Euzkadi) y confirmó sin ambages lo que sospechábamos muchos de nosotros. No era gratuita la sospecha. Tiempo antes se habían intervenido unas actas de ETA en el marco de unas detenciones, en las que se demostraba que las negociaciones entre el Gobierno y los terroristas no se interrumpieron tras los atentados de la T4 y se avanzó en un cuaderno de ruta que tuvo su colofón en el retorno del brazo político de la banda  a las Instituciones.

José Blanco salió a la palestra de inmediato para desautorizarle; pero sus palabras son papel mojado; porque hay antecedentes que refrendan las palabras de Eguiguren en intervenciones anteriores que dieron lugar a la presentación de una querella criminal fechada el ocho de noviembre de 2010, sellada en el Juzgado el mismo día, a instancias de la 'Asociación de Víctimas contra el Terrorismo Verde Esperanza', bajo la dirección letrada de Juan Carlos Segura y Manuela Rubio Valero, a raíz de unas declaraciones efectuadas por él en el programa 'Salvados' de la 'Sexta', en la que manifestaba que habría una declaración definitiva y verificable que supondrá prácticamente el final del terrorismo antes de Navidad y afirmó que Batasuna estará en las autonómicas y podrá hacer política en las instituciones.

Las terribles confidencias de Ángeles Pedraza, presidenta de la AVT, sobre las presiones que sufrió por parte de enviados por el Ministerio del Interior para que se plegara a la negociación, pidiéndole que se pusiera en el lugar de las familias de los presos, apuntalan lo dicho por Eguiguren. 

Diga lo que diga Blanco, los hechos dan carta de credibilidad absoluta a lo dicho por Eguiguren; para vergüenza del Gobierno aún en funciones y de todos los españoles de bien que no aceptamos nunca esa política y lo dejamos bien claro con nuestros votos en las dos convocatorias electorales que se produjeron este año.

20/11/11

Impostación sentimental



Santiago González. La Esfera de los Libros.

El zapaterismo, tal como nos cuenta Santiago González en su libro, se caracteriza por la impostación del sentimiento al dirigirse al ciudadano. Las palabras, en este universo, como en el de Alicia en el País de las Maravillas (no en vano calificó Gustavo Bueno a Zapatero como el ejemplo vivo del «pensamiento Alicia), están al servicio de la política, o lo que es lo mismo: las palabras significan lo que quiere quien manda. 

Una de las características de la comunicación en este país de fantasía que hemos soportado todos estos años es el uso del pleonasmo a diestro y siniestro. Los usos académicos del lenguaje y la esencia misma de la tendencia de los hablantes es la economía. Lo ideal es usar el mínimo de palabras para expresar las  ideas; pero en el universo socialdemócrata los adjetivos se amontonan en el discurso, se dice ciudadanos y ciudadanas, hombres y mujeres, miembros y miembras, no sólo pateando el idioma, sino creando una escuela de mal uso que, como he sostenido en muchas ocasiones, sólo demuestra la ignorancia del grupo.

Hoy le meto mano a un ejemplo significativo, tanto de las lágrimas socialdemócratas, como del abuso del pleonasmo, a cuento de unas declaraciones de don José Blanco hace unos días. El inefable ministro de Fomento y portavoz del Gobierno, declaró:

«El ministro de Fomento y cabeza de lista del PSOE por Lugo, José Blanco, confesó que se siente "dolido personalmente" porque el empresario Jorge Dorribo, el principal imputado en la conocida como Operación Campeón, le "jugó una mala pasada", al verter contra él "unas falsas acusaciones" en relación a un supuesto cobro de comisiones ilegales a cambio de interceder ante ministerios para obtener subvenciones o agilizar trámites.»

Es obvio que el dolor es algo subjetivo. Cuando otro sufre, se puede sentir compasión; pero por mucho que deseemos aliviarle haciendo nuestro su padecimiento para que descanse, su dolor es personal e intransferible. Nadie puede sentir por él ese dolor, luego decir que está dolido personalmente, es una muestra de pleonasmo de libro; pero... 

Creo que habría que crear en esta figura una sub-especie específica que podría catalogarse como el pleonasmo blanquiano, por el particularísimo y abundante uso que hace nuestro ministro de Fomento de una figura que en su «pico de oro» adquiere dimensiones nada literarias.

Para los que me leen desde otros lugares del mundo les dejo un poco de información de las causas por las que el ministro está dolido personalmente

Todo empieza con la llamada 'Operación Carioca'. De esas investigaciones nace un nuevo sumario: el 'Caso Campeón'. Como consecuencia de la delicada situación procesal del empresario Jorge Dorribo decide colaborar con la Juez, cuenta todo lo que sabe, muestra documentos que concuerdan con el contenido de conversaciones que recogió la Policía que investiga el caso en las escuchas que se hicieron bajo autorización judicial durante la investigación. Cuando considera que los indicios de criminalidad son suficientes y dado que la condición de aforado del ministro obliga a que toda investigación de sus actividades presuntamente delictivas sea competencia del Tribunal Supremo, la Juez Estela San José da traslado al Supremo. 

Es normal que esté dolido, muy dolido personalmente con el empresario. Y, además, debería de estar muy furioso personalmente porque esto, sea cual sea el desenlace final, ha supuesto un duro revés en su carrera política. También es posible aventurar que estará muy preocupado personalmente por las consecuencias penales que puedan derivarse del sumario, si la gravedad del marco en el que arranca la operación es una muestra representativa de los problemas que, presuntamente, puede encarar personalmente cuando concluya la investigación del Supremo.

Le deseamos un feliz desenlace, señor Blanco. No tanto por usted, como por la salud de nuestro sistema político; porque el honor de España está en manos, sobre todo, de sus hombres públicos.

16/11/11

Fondos y formas





Empacha la moral la lectura de titulares de la prensa de hoy. José Blanco asiste a una mariscada programada por la Comunidad de Montes de Cabral para celebrar el final de un litigio con AENA, que se prolongó sesenta años, motivado por la ocupación de terrenos y montes comunales para construir las instalaciones del aeropuerto de Vigo. Fomento llegó a un acuerdo con los perjudicados cuando José Blanco era titular y aceptó indemnizar a los comuneros con 7,5 millones de euros. A favor del ministro, hay que decir que existía una sentencia favorable a la Comunidad; pero, con la que le está cayendo con la 'Operación Campeón', debería ser más cuidadoso a la hora de presentarse en celebraciones en las que planea la sombra del nepotismo en el ejercicio de su mandato.

Griñán es otro protagonista. La juez Alaya investiga las ayudas concedidas a los ERE por la Junta de Andalucía, prescindiendo de forma total y absoluta del procedimiento, cuando él detentaba la titularidad de la Consejería de Hacienda.

Emprendedores subvencionados por la Junta de Extremadura; enchufes en esta comunidad, durante el Gobierno de Fernández Vara, que llevaron a la ruina a un ente público.  

Mientras tanto, la prima de riesgo roza el límite de los 455 puntos, la línea de no retorno. No es extraño. Ni usted ni yo invertiríamos los ahorros destinados a asegurar nuestra vejez (usted y yo somos los mercados) en un país que, en lugar de invertirlos en crear riqueza, administrando con rigor nuestro dinero, se dedica a repartirlo con alegría entre amigos y deudos. ¡Qué larga resulta esta penosa campaña!

12/10/11

El efecto dominó a la sombra de Rubalcaba




Rubalcaba advierte de que “detrás de la privatización, se esconde la ruina de la sanidad pública”
www.psoe.es


Ha sido necesario buscar la información con candil. En la mañana de hoy se celebró en el hotel Intercontinental de Madrid uno de los desayunos informativos organizados por Europa Press. La prensa sí informa del contenido de lo que dijo Rubalcaba (perdón el señor Rubalcaba) en ese acto, reducido a dos contenidos: la invitación a Vara a que hable menos y a Rajoy a que hable más.

El candidato cosechó un gran éxito llenando la sala con quinientos asistentes. No faltó nadie. Incluso estuvo Rodrigo Rato,  que no sólo asistió, sino que coincidió en su llegada con la del candidato y ambos entraron juntos, bajo el fuego graneado de los flashes de la prensa. 

europapress.es

No deja de ser mala suerte. El vicepresidente de lo cinco millones de parados en su día de gloria, aparece junto al vicepresidente del Gobierno del PP que generó riqueza y trabajo en la época de Aznar y no estoy muy segura de que eso haya sido beneficioso para él en términos electorales. 

No hay que subestimar al señor Rubalcaba. Aún me estremezco mezclando el artículo de Elkaizer y la promesa del candidato de días atrás de que no se dejaría ganar. Esa combinación da un poco de miedo, recuerden:

«(...) aquellos que conceden la posibilidad teórica de esa recuperación del PSOE la condicionan a dos escenarios: la renuncia de Zapatero a un tercer mandato en favor de un candidato como, por ejemplo, Alfredo Perez Ru-balcaba, y a algún accidente, o acontecimiento inesperado de suficiente impacto nacional como para borrar el desencanto de esta segunda legislatura socialista»

Zapatero ha renunciado, sólo falta el accidente o acontecimiento inesperado. A la espera de acontecimientos y en condiciones normales, lo esperable es un pésimo resultado. Por un lado, el candidato ha demostrado que tiene muy pocas cualidades como líder, que no es un orador brillante, capaz de arrastrar a las masas. Por otro, el aún Presidente no cesa de trabarle palos en las ruedas de su carro electoral y, por si era poco, la 'Operación Campeón' le abre otro frente con la mención de José Blanco, uno de sus pilares, como eventual perceptor de comisiones. 

Sin duda, el objetivo del candidato es lograr, en una lucha feroz contra la adversidad, que los daños sean lo más leves que quepa con el fin de no quedar descabalgado en la opción de hacerse con la Secretaría General tras las elecciones. Ahí sí tiene suerte.

Además de lo ya sabido de la 'Operación Campeón', el pasado domingo aparecía en la revista 'Mercados' otra información lesiva para el Ministro de Fomento. Jacinto Rey, dueño del 'Grupo San José' que podría haberse beneficiado (presuntamente) de contratos de obras firmados con el Ministerio de Fomento por valor de quinientos millones (500.000.000) de euros en el Aeropuerto de Barajas en los dos últimos años, es buen amigo suyo.

Las cosas se están complicando para otro candidato con posibilidades de suceder a Zapatero en la secretaría general en el Congreso que celebrarán a principios de 2012. Chacón es la tercera; pero es probable que resulte menos inquietante para el candidato que Blanco.

Descarto que tras toda esta información filtrada a la prensa esté la mano negra del candidato. No tanto porque le perjudica mucho en su viacrucis de campaña, sino porque cada vez parece más claro que la leyenda que se forjó en torno a él como «señor de las tinieblas», probablemente es tan inconsistente como su famosa inteligencia. 

Son coincidencias, sucesos acaecidos de forma inesperada, que él supo aprovechar a las mil maravillas, como ocurrirá con este caso, si siguen apareciendo noticias que erosionan la imagen de su eventual rival en el futuro. Aún así, va a resultar muy interesante observar los acontecimientos que se desencadenarán conforme avance la campaña.

11/10/11

Tres foros para separar churras y merinas



europapress.es

La palabra foro tiene diferentes significados; pero nos referiremos a dos: el primero, define al espacio material donde los tribunales de Justicia oyen y determinan las causas. El segundo, se refiere al sitio elegido por un grupo de personas para discutir un asunto importante. El tercero, no recogido en los diccionarios, es una extensión del anterior: un espacio inconcreto de observación y debate en el que cualquier ciudadano puede atraer la atención de otros y constituir objeto de comentarios, no siempre favorables.

Hace varios días que salió en los medios de comunicación la información de que el Ministro José Blanco, titular de la cartera de Fomento, tuvo un encuentro en una gasolinera con un empresario que le entregó cuatrocientos mil (400.000) euros, a cambio de realizar determinadas gestiones ante el Ministerio de Sanidad

Todos los periodistas, columnistas, blogueros, incluso los ciudadanos de a pie, como ocurre siempre con estas cosas, antes de manifestar su opinión se colocaron en el cuarto de la salud e invocaron la «presunción de inocencia» que, sin ninguna duda, le otorgaban; pero...

Volvamos a los tres foros. Toda persona, salvo quienes vivan aisladas por completo, es observada por su entorno. Mis vecinos de edificio, por ejemplo, me ven entrar y salir, observan si cuido mi apariencia, si hago ostentación en mi vestimenta y complementos de una gran capacidad económica que puede resultar incomprensible. A veces escuchan las conversaciones o las discusiones que ofrece la indiscreción de una ventana abierta en la que no he reparado. 

Los de enfrente, tendrán a la vista la panorámica de determinadas estancias de mi casa, verán reuniones o escenas domésticas y unos y otros, partiendo de esas «instantáneas» irán acumulando un dossier en el que puede que vean cosas que les intrigan, incluso inquietan; comentarán con otros que me conocen esos detalles, especularán, es inevitable y  a veces, sus especulaciones serán dañinas para mi imagen o mi honor. Puede ser muy injusto; pero es el precio que hemos pagado todos los que optamos por vivir en comunidad. 

Si el asunto de la observación alcanzara niveles lo bastante notables de alarma para mi entorno (por ejemplo porque perturbo con ruidos o hábitos muy molestos la tranquilidad del vecindario)  podría generar una reunión destinada a debatir el problema y buscar soluciones (aquí aparece la segunda acepción del diccionario). No puedo imaginarme a los vecinos iniciando sus intervenciones diciendo: «Aún respetando a ultranza el principio de inocencia consagrado por la Constitución....». El delirio sería que yo, al enterarme de la actividad del «foro social» denunciara o me querellara con los participantes acusándoles de que violaron mi derecho a la presunción de inocencia.

¿Han sonreído con el final del párrafo? ¡Justo! Es descabellado lo que describo por una razón: la presunción de inocencia opera solo en un foro: el judicial. Significa que el tribunal que ha de enjuiciar un delito, ha de iniciar el juicio con la idea de que el acusado es inocente y que han de ser las partes: fiscal y acusación particular, si la hay, quienes le demuestren con una actividad probatoria suficiente que es culpable y debe ser condenado en los términos establecidos por la ley penal. 

Ningún periodista, tertuliano, bloguero o ciudadano (por grande que sea el amor al cotilleo de este último), está obligado a respetar la presunción de inocencia; porque son solo los jueces quienes tienen la obligación indeclinable de ser guardianes del derecho del acusado a que se le considere inocente hasta que se demuestre lo contrario la vista oral. 

Por ello, resulta tan ridícula como pomposa esa reserva. Los únicos límites para el ciudadano de a pie, incluidos los periodistas, es evitar las especulaciones infundadas, las expresiones injuriosas, vejatorias o calumniosas, al analizar unos hechos. 

«La pena de telediario» puede ser muy dura e injusta, en especial cuando el personaje que ha sufrido ese análisis impío resulta inocente; pero la queja de que los medios han vulnerado la presunción de inocencia es una tontería (boutade, si les parece más elegante). No solo por lo que he dicho antes, sino porque el juicio de los foros sociales (entre los que los medios de comunicación son el ámbito más relevante) es un deber, tanto de los ciudadanos de a pie, como de los cualificados por su oficio de informadores, en una sociedad democrática. 

Toda persona que opta con plena libertad por ejercer una actividad política, asume de antemano que todos sus actos, públicos y privados, estén sujetos a observación y análisis. Es su deber proceder con absoluta honestidad y evitar toda conducta que pueda inducir sospechas de falta de honestidad. Siempre habrá personas maliciosas que encuentren un resquicio para encontrar en la conducta más inocente elementos de sospecha; pero esos riesgos van en el cargo y el único modo de evitarlos es mantenerse en la esfera  privada. 

Si un cargo público se reúne con una persona que acaba siendo acusada de cometer uno o varios delitos en un lugar «impropio», como una gasolinera, mientras viaja en su coche oficial con escolta oficial, reconoce que se produjo ese encuentro; pero afirma que fue para tratar un asunto privado y consta que (tras el acceso del incurso en la investigación que afirma que una vez que entró en el vehículo oficial le entregó cuatrocientos mil euros), fueron a comer en amor y compaña, no puede invocar ante la sociedad la presunción de inocencia. Eso queda reservado al foro judicial. Para el social, lo que reza es el viejo adagio atribuido a César: «La Mujer de César no sólo ha de ser honesta, ha de parecerlo» y en este ámbito rige lo contrario: hay que demostrar que, pese a las apariencias, la mujer del César es honesta. 

Es triste que a estas alturas de la democracia aún haya que poner negro sobre blanco conceptos tan básicos; pero es evidente que a España y sus ciudadanos les falta aún mucho rodaje en este terreno. 

21/3/11

Gadafi salva al Gobierno de España



El ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco
José Blanco canta victoria (EFE)

Gadafi está siendo un aliado de gran valor en la campaña electoral. En estos días en los que parece haber reventado la presa que mantenía contenida la corrupción que campa por sus respetos en este país, que lo único que tiene el PSOE para su «tú más» al PP es un caso Gürtel, frente al 'Caso Marea', Mercasevilla, los fraudes en los fondos de empleo de la UE, etc, Muamar irrumpe como una aparición en el panorama informativo.

Es muy divertido leer la prensa; porque los paladines de la izquierda resaltan la responsabilidad (les dije que esta palabra sería el mantra de la temporada) de nuestro presidente, asumiendo sus deberes de estadista en apoyo a los aliados, como debe ser y el otro bando, que le atiza recordándole el «no a la guerra».

La noticia sensacional de que el hombre con infinitas ansias de paz ha metido a nuestro país en una guerra ha eclipsado cualquier otra información. La prensa se lanza sobre el hueso que les ha arrojado nuestro presidente gótico y no hay lugar para esos titulares de pesadilla para el PSOE en las portadas de los periódicos.

Don José está exultante. Tiene un espantajo de primera categoría para agitarlo ante los medios: se le llena la boca con frases grandilocuentes para justificar la necesidad de entrar en combate y, de paso, recordarnos la foto de las Azores, lo malo que era Aznar, lo pérfido que es el PP, tan belicista. 

Cuando el PP apoye sin reservas en el Parlamento la intervención, aún tendrá más munición: «¿Cómo no va a apoyarles el PP en una decisión así? ¿Acaso olvida el pueblo español que el PP es el heredero de Franco, el que rompió la vida idílica de la República metiéndonos en una guerra civil? ¿Acaso cabe alguna duda de que el PP lleva la guerra en el ADN y se mete en la primera que se le ponga al alcance de la mano como ocurrió en Irak?

No es raro que sus dedos hagan el signo de la victoria. Las guerras se sabe cuándo empiezan, no cuándo acaban y si hay un poco de suerte, esta se prolongará, por lo menos, hasta que pasen las elecciones del 22M.

Será la noticia por excelencia día sí, día también y tapará la información indeseable. Los votantes, impactados por las imágenes del conflicto en la apertura del telediario o la portada de la prensa, relegará al plano de lo irrelevante el destino de unos millones de euros, la pérdida de libertades, las minucias que forman parte de nuestra rutina diaria. 

Libia será nuestra estrella y el coronel Gadafi la máxima preocupación. De paso, cada día tendremos más razones para pensar que si gana el PP, entraremos en guerras nuevas de inmediato y más nos vale pensar bien lo que votamos; porque son los señores de la guerra, los jinetes de apocalipsis, lo más «pior» que nos puede pasar.

Yo creo que no sería justo que, tras un favor tan inmenso, el PSOE le regalara a Gadafi el desierto de Almería, para que pueda plantar en él su jaima y no sentirse tan lejos de sus raíces y tramitara por vía de urgencia una pensión vitalicia para él, sus adorables retoños y las dos mil vírgenes que le acompañan, protegen y cuidan como ángeles protectores.