27/7/10

La visita

Hierve el cotarro estos días ante la noticia de la visita de los Obama. Primero era el matrimonio, que venía a pasar unos días de vacaciones en el hotel Villa Padierna, de la cadena Ritz-Carlton, donde se supone que se celebraría el cumpleaños del Presidente Obama, el cuatro de agosto. 

Luego vino el desmentido. No viene la familia al completo, tan sólo Michelle y Sasha con unos amigos; porque Malia, la mayor de las niñas, está en un campamento de verano.

El comunicado sorprende por varios motivos. El primero, obvio, es que parece extraño habiendo una celebración familiar por el medio como es el cumpleaños de Barak, su esposa y su hija no retrasen el viaje lo necesario para poder celebrar la fiesta en familia. Cuestión de imagen que, más las personas sometidas al foco inquisitorial de la opinión pública en todos los extremos de su existencia, cuidan de forma habitual con esmero.

Otro es que venga sólo la primera dama con su hija y unos amigos. Se supone que en esas fechas toda la familia debe tener unos días de descanso. Es cierto que el presidente Obama está atravesando momentos muy bajos en su popularidad. Tanto la prensa como las noticias que me llegan a través de personas cercanas que viven en USA, reflejan una bajada intensa de los índices de aceptación del mandatario que tantas expectativas desató cuando fue elegido. 

De momento, en Estados Unidos no ha saltado la noticia; pero imagino que si viniera el Presidente, los periodistas americanos investigarían a fondo y en tiempos de crisis y decepción como los que atraviesa EEUU,  es probable que aún enconara más los ánimos si se airea que pasará sus vacaciones en el mejor hotel de España, uno de los mejores del mundo, donde el precio de las habitaciones (oscilan entre los 500 y los 250 € por noche, pero se supone que el Presidente y su esposa ocuparán las más costosas, por lógica) les daría más munición aún para crucificarle. 

La sentada del Presidente Rodríguez al paso de la bandera de EEUU, les serviría para censurarle que viaje al país cuyo presidente de gobierno desprecióen su día al pueblo americano en un acto oficial y la calidad del alojamiento añadiría argumentos para atacarle acusándole de que demuestra muy poca sensibilidad ante el electorado permitiéndose esos lujos cuando el país atraviesa una grave crisis. Aunque pagara la estancia de su bolsillo, no sería inteligente por su parte abrir un frente más a los muchos que ya tiene ante sí con la impopularidad, incluso ante el electorado, de sus medidas.

Yo (que soy malísima) cuando saltó la noticia me malicié que se trataba de una invitación de nuestro presidente que, desesperado por el fracaso de sus intentos de intimar con Obama, había querido mostrarse solidario con él ante la desgracia que comparten en forma de impopularidad y había decidido invitarle. Al principio, aceptaron la invitación; pero al pensarlo dos veces, optaron por que Michelle y Sasha vinieran a disfrutar en ese entorno privilegiado, con tres campos de golf y bancos de mármol de Carrara en los jardines y Obama se quedaba tan a gusto en su Casa Blanca o donde decida descansar en tanto regresa Michelle.

Sin ninguna duda, no es así. No es una invitación de nuestro Presidente; porque la agenda de la señora Obama contempla una visita a los Reyes en Marvivent, donde ha sido invitada como único acto oficial que rompe su calendario de actividades privadas. Si se tratara de lo que yo me maliciaba, no podría por menos  corresponder al gesto de Zapatero con una visita o una recepción a sus anfitriones. No está previsto el encuentro de la primera dama con el matrimonio Rodríguez-Espinosa, luego va a ser que no va el viaje de la señora Obama con cargo a los presupuestos del estado español.

Imagino que será una gran desilusión para nuestro presidente, una más; pero EEUU no es España, allí hay cosas sagradas y los símbolos de la nación son venerados. Si alguien no muestra respeto por la bandera americana, las consecuencias le acompañarán el resto de su vida. 

Lejos estaba Zapatero aquel día de imaginar que ese gesto grosero y estúpido iba a costarle tantos disgustos; pero no viene mal que aprenda que los errores se pagan, aunque aquí se lo consintamos todo. Así de dura es la vida, Presidente. Aprenda que los símbolos de una nación son sagrados. Allí el concepto no es discutido ni discutible aunque la diversidad en todos los órdenes sea mucho más plural y extensa que en España. 

26/7/10

Homenaje a Alfonso en el día de Santiago

Muerto Alfonso I, le sucedió en el reino su hijo Fruela, hombre decidido y obstinado en sus pensamientos y acciones de guerra. Entre sus campañas, tiene importancia en este homenaje la que le llevó a luchar y vencer a los rebeldes vascones (ala oriental de su reino) donde se había sublevado el conde de Álava. Capturó muchos prisioneros y se trajo a Munia, tal vez en calidad de prisionera, tal vez en calidad de rehén, hija del conde levantisco, con la que se casó y tuvo un hijo, Alfonso.

Máximo y Fromestano, durante su mandato, fundan en Ovetao, una colina desierta en ese momento, un monasteri, cuya presura confirma el rey Fruela y apoya, ordenando la edificación de un palacio para él, una basílica bajo la advocación de San Salvador y una iglesia dedicada a Santa Basilisa y San Julián. 

Fruela era un hombre violento y sanguinario.Reinó doce años y tres meses (según la Crónica Alfonsina Rotense) once años y tres meses, según la Alfonsina «Ad Sebastianum»). Lo asesinaron sus propios parientes; «por su ferocidad de mente», cuenta la Crónica Alberdense. Todo esto sucede en el año 768 de la era cristiana en Cangas de Onís. Sánchez Albornoz aventura que a la muerte de su padre, Alfonso no debía tener más de cuatro años. 

No sabemos lo que pasa con Munia tras la muerte de su esposo. El romance de Bernardo del Carpio presenta la existencia de una hermana en la vida de Alfonso II. Hay noticias confusas de que pasó un tiempo en un monasterio en Galicia, tal vez el de Samos;  pero lo más probable es que fuera acogido por su tía, la Reina Adosinda, hija de Alfonso I y durante el reinado de su marido, Silo, el joven Alfonso ostentó el cargo de gobernador del Palatium de Pravia, donde había trasladado la corte Silo.

A la muerte de Silo (783) Adosinda consigue llevar al trono a su sobrino Alfonso, que a la sazón tendría veintiún años; pero Mauregato le depone y le destierra a las tierras alavesas de su madre. Noticias no contrastadas muestran a Alfonso visitando Aquisgrán, admirando aquella ciudad regia, que daría lugar al nacimiento de la idea de construir otra similar si llegaba al trono. En todo caso, Adosinda es obligada a ingresar en el monasterio de San Juan de Pravia, fundado por su marido.

Entre tanto, hace entrada en la historia el conocido como Beato de Liébana, hombre erudito de encendido verbo, que durante el reinado de Mauregato, escribe los Comentarios al Apocalipsis en el 786 invoca al Apóstol Santiago como patrono y protector de Hispania en un himno litúrgico en que se evoca en un acróstico la bendición del Rey de los Reyes para el rey Mauregato. Probablemente salieron de su pluma las palabras liminares del culto Jacobeo (Claudio Sánchez Albornoz, El Reino de Asturias). Beato de Liébana planta la semilla que fructificará en el reinado del Alfonso El Casto.

Su tío Bermudo el Monje es llamado para ocupar el trono; pero tras constatar sus nulas  dotes como guerrero con una clamorosa derrota ante los árabes, llama a su sobrino Alfonso. 

Alfonso introduce cambios de inmediato. La Crónica Ad Sebastianum empieza: «Fue ungido para reinar el ya dicho magno rey Alfonso el día 18 de las calendas de octubre de la era anteriormente dicha (791)». Como la era que utilizaban era la hispánica, las fechas señaladas corresponden al 14 de septiembre de 781.

Su primera providencia es trasladar la corte de Pravia a Oviedo y ordena restaurar la basílica de San Salvador, que ocuparía el lugar en el que está hoy el altar mayor de la Catedral. Construye un palacio para sí, cuyo oratorio era la actual Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, las iglesias de Santa María la Mayor (Capilla del Rey Casto en la actual Catedral) el Panteón de los Reyes, la iglesia de San Tirso, la de San Julián y Santa Basilisa (conocida hoy como San Julián de los Prados o Santullano) en la vega y otros muchos palacios, baños y edificios de gran hermosura, como reseñan los cronistas.

En los dos años siguientes a su coronación, los musulmanes repiten sus aceifas veraniegas, destruyen la Basílica de San Salvador, el palacio de Fruela, con seguridad causan daños en el monasterio y en la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa. En el 794 repiten su razzia con los mismos estragos, bajo las órdenes de Abd al-Malik; pero esta vez Alfonso les espera en algún lugar de su recorrido en la retirada, un lugar llamado Lutos que estaba en algún punto del trayecto hacia el Camino de la Mesa, que era el usado para las incursiones y que probablemente era la aldea que hoy se llama Lodos, al borde de la cortada del río Pigüeña. 

En ese lugar, el ejército musulmán no tiene ninguna capacidad de maniobra cuando es sorprendido por jército Alfonso y sus huestes. Destroza el ejército, recupera el botín y pone punto final a las incursiones en el solar del Reino de Asturias. 

Tras la derrota, Hisam envía a Abd al-Karim con otro ejército. Alfonso sale a su encuentro en la Babia, es derrotado y tiene que emprender una huida desesperada y muy novelesca. El-Malik obtiene un gran botín; pero no corona la misión: apresar a Alfonso y dominar los territorios norteños. La temporada ha avanzado, tienen que salir de allí y Alfonso sabe que volverán al año siguiente. Pero entonces muere Hisam, y su sucesor Al-Hacam no puede proseguir la guerra santa. La población española sometida se sublevó y la necesidad de sofocar la hoguera que se había encendido y Asturias quedó libre de guerras ese verano.

Tampoco los veranos siguientes aparecieron los musulmanes en su aceifa habitual y en el 797, a principios de año, Alfonso envía una embajada presidida por Fruela con la rica tienda de campaña capturada a Abd al-Karim El Mugait y su embajador expuso en Herrstahl ante Carlomagno la situación del rey aliado del Emperador y sus propósitos.

Estos eran aprovechar las discordias civiles que entretenían a Al-Hakam para aparecer de forma inesperada con sus tropas en Lisboa, capturando un botín muy distinto al que podían capturar los musulmanes en las pobres tierras del norte y volvieron a Asturias. Basiliscus y Fruela marcharon a Aquisgrán el mismo otoño del 798 para informar a Carlomagno de su éxito, depositaron en manos del rey CArlos los espléndidos trofeos que le enviaba su alido en prueba de amistad y como demostración del triunfo, varios cautivos moros. 

Asturias sigue sin ser atacada, aunque sí lo son otros lugares del Reino, como Galicia, Álava, que se salvó con la derrota del ejército invasor en las conchas de Vitoria, Santander, que se libra de la invasión por la derrota de las hoces del Pisuerga, Galicia, que parece que la victoria de la aceifa fue irrelevante. Salvo esas incursiones, los territorios del norte vivieron un periodo de tranquilidad relativa. 

Entonces, once años tras subir al trono, Alfonso es depuesto, se le encierra en el monasterio de Ablaña. Un grupo de fieles, con Teuda a la cabeza, le restituye al trono de Oviedo. No se sabe nada más; pero hay un misterio adicional: En las crónicas figura un tal Tioda como el arquitecto que dirige las obras de restauración y construcción de la ciudad de Oviedo bajo el mandato de Alfonso. ¿Es el mismo que le saca de Ablaña? Imposible saberlo. 

Sabemos que reinó cincuenta y dos años, que mantuvo una guerra sin cuartel contra los musulmanes, que les derrotó en muchas ocasiones; pero lo que ha perdurado de su reinado acaece en 813: el hallazgo de una tumba en un prado cercano a Iria Flavia en el que un eremita, Paio, observaba misteriosos fuegos de luces en la noche e informó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro. 

Abierta la tumba, encontraron el cuerpo de un hombre decapitado con la cabeza bajo el brazo. Alfonso recogió la semilla plantada por el Beato, promovió la construcción de un templo sobre la tumba del Apóstol Santiago, él mismo fue el primer peregrino que la visitó y sentó las bases de una peregrinación que, mil doscientos siete años más tarde, sigue recorriendo los caminos del viejo reino de Asturias, para visitar al criado Santiago y al Señor: las reliquias de San Salvador. 

Alfonso nos enseña que por grande que sea el peligro; por adversas que sean las condiciones que atraviesa un pueblo, la voluntad, la unión que generan unos elementos aglutinadores: fe, rituales, símbolos (entre los que el Apostol Santiago se convirtió, tras el descubrimiento de su tumba en un elemento esencial en el pequeño y precario reino) pueden desafiar con absoluto éxito toda clase de riesgos y reveses dirigidos por un caudillo eficiente.

23/7/10

Cabalgando hacia la nada

Nuestro Presidente nos ha aclarado el alcance real de su papel en la Historia. Dijo en un acto organizado por 'Tribuna Barcelona' celebrado en la capital catalana, que «su tarea traspasa elecciones», que no se hacía responsable de la sentencia del Tribunal Constitucional; pero sí de sus consecuencias y que va a sacar adelante el Estatuto «cueste lo que cueste, me cueste lo que me cueste».

Veamos: ¿Qué significa que su tarea traspasa elecciones? ¿Quiere decir que si es necesario, hará lo posible para que no se celebren elecciones generales hasta que no haya culminado su tarea? Seguro que no, que no es más que otra frase de las suyas, que no pasa de mera retórica, con lo que la respuesta es recordarle que existe 'fina y segura', que no traspasa.

En cuanto a su responsabilidad política es indiscutible. Fue él quien animó a las Cortes catalanas a elaborar un nuevo estatuto. Tras el Plan Ibarreche, a Cataluña ni se le ocurría pensar en eso. Fue el Presidente quien abrió la Caja de Pandora, quien prometió que aprobaría (¿Quién es él para aprobar nada? ¿Olvida que tenemos un Congreso, un Senado, independientes, en teoría y un Tribunal Constitucional, para los casos en los que no sean tan independientes las cámaras?) lo que aprobara el Parlamento de Cataluña. 

Eso produjo efectos políticos, sin duda. Dio alas a los nacionalistas, puso una bomba de flotación en el principio de solidaridad entre las Comunidades; encrespó los ánimos de todos los españoles, catalanes y no catalanes; puso en solfa el prestigio del TC con una presión sobre él para que declarara constitucional el Estatuto, de forma tan descarada y obscena que aún recordamos todos la escena de la Emperatriz de Beneixida abroncando a la Presidenta del Tribunal Constitucional. 

Y ahora dice que es responsable político de sacar adelante el Estatuto. O sea, tiene que darle más patadas a las instituciones más importantes de la Estructura del Estado. El Gobierno de España no puede declararse en ningún caso partidario de una política enfocada hacia una comunidad en detrimento de los derechos y los intereses de otras. No puede apoyar leyes autonómicas que retiren competencias fundamentales al Estado para entregarlas a las comunidades. No puede declarar públicamente que va a hacer lo imposible (porque es imposible que un Presidente de Gobierno haga lo que él dice que va a hacer) por burlar la sentencia.

1. La autoridad o funcionario público que se arrogare atribuciones judiciales o impidiere ejecutar una resolución dictada por la autoridad judicial competente, será castigado con las penas de prisión de seis meses a un año, multa de tres a ocho meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años.

Es evidente que nuestro Presidente siente que está por encima de la Ley; pero la norma es clara. Su objetivo es impedir que se ejecute una resolución dictada por la autoridad judicial competente y si lo intenta, se arriesga a que alguien presente una querella en el Tribunal Supremo contra el Presidente del Gobierno, acompañada de la grabación de esa intervención. 

Una Comunidad puede y debe preservar su identidad, ahondar en su historia, sus costumbres tradicionales, la conservación y preservación de sus señales identitarias, su folklore, su lengua vernácula, todo lo que quiera; pero sin utilizar esos elementos culturales como herramientas para fomentar formas de rebelión, incluso de racismo, contra los habitantes del resto de la nación; porque eso también está contemplado en el Código Penal.

Lo triste es que en este país, los primeros en evitar hacer cumplir la Ley son los Tribunales; porque si no fuera así, a estas horas Montilla, unos cuantos políticos catalanes y el Presidente del Gobierno, tendrían una causa abierta y el peso de la Ley planeando sobre sus cabezas. 

Kosovo

El Tribunal de La Haya ha declarado legal la independencia de Kosovo. La inmediata es pensar que la sentencia emitida para este caso debería abrir el camino para que se independicen todos los núcleos nacionalistas de Europa y la verdad es que no entiendo por qué les preocupa tanto.

Es imposible cuantificar lo que nos han costado a todos los españoles en dinero, berrinches, paciencia con los llantos de las plañideras nacionalistas contándonos lo malos que somos los imperialistas españoles negándonos a conceder la independencia a esos lugares con tanta historia a sus espaldas. 

Imaginemos que hace treinta años les hubiéramos dicho que sí, que se independizaran. ¡Puerta! Hoy vivirían dos mil personas que fueron asesinadas por los terroristas. El dinero que hemos invertido en esos dos pozos sin fondo insaciables, hubiera ido a parar a otros proyectos de mejora de infraestructuras de Comunidades que necesitan para despegar en el terreno económico carreteras, ferrocarriles, infraestructuras de todo tipo. Hubiéramos tenido más dinero para enseñanza, para medicina, para cultura. 

España hubiera salido adelante. Al principio hubiera sido traumático; pero nos repondríamos, seguiríamos nuestro camino y en su momento, hubiéramos entrado en la UE, es más que probable que no se hubiera producido el atentado del 11M y, de haber ocurrido, que se resolviera de otra manera.

Seguro que con su laboriosidad y buen hacer, las Repúblicas Independientes de Cataluña y el Euskalherría habrían prosperado mucho, no cabe duda. Y si no hubiera sido así, si no hubieran tenido éxito en su andadura independentista, es posible que hubieran reconsiderado su posición y negociado el retorno la redil, imponiendo sus condiciones, por supuesto. Pero como son ellos los peticionarios y nosotros los que tendríamos la sartén por el mango, seríamos nosotros los que estableciéramos las condiciones para el regreso del hijo pródigo y, por supuesto, estaríamos libres de los chantajes que vienen perpetrando en interés suyo y perjuicio del resto.

Así que me sentí muy contenta al ver que se les daba una base jurídica impecable para declararse independientes y cumplir su sueño, que es el mío también. Pero mi gozo, como ocurre siempre en la casa del pobre, fue breve. Les faltó tiempo para plantear en EEUU la pregunta de si esa sentencia era aplicable a Cataluña y País Vasco y para mi desconsuelo, la respuesta fue un no rotundo. No se puede comparar, en absoluto, Kosovo con nuestros dos queridos territorios históricos. ¡Porca miseria!

Nunca tan pocos han hecho tanto daño a tantos. 

22/7/10

Cacharreando



Hoy he estado jugando con las herramientas del blog, tal como pueden apreciar, y me he divertido mucho, tengo que reconocerlo. Dejo para mañana (o cualquier otro día) el recorte de la foto que he colgado para ambientar el paraje de mis letras a tono con la estación; porque reconozco que su tamaño es desmesurado; pero uno es jugar y otro meterse a recortar, probar... Eso es trabajo y cambia la cosa. Seguro que me entienden.

Me entenderán mejor si les digo que este ataque lúdico es una vía de escape al estrés que me produce mi mismidad, tan tozuda, todos los trimestres. Llega enero, abril, julio y octubre y toca afrontar la contabilidad del trimestre, hacer las declaraciones correspondientes y pelearse con la informática; porque la máquina tonta de Hacienda no me pasa una.

Digo que se debe a la tozudez de mi mismidad; porque bien podría encargar a un profesional de eso que se ocupe de ese trabajo y librarme yo de apuros. La cuestión es que sufro una especie de dislexia matemática. Si tengo que escribir una cifra, es raro que no baile algún número. Los resultados de las operaciones básicas, aunque los repita media docena de veces y con calculadora, siempre dan un resultado distinto. Cuando logro que una batería sucesiva (con los cinco sentidos puestos en no cometer ninguno de los infinitos, a veces imposibles errores que perpetro con total soltura) arrojen el mismo resultado, me siento realizada. 

Así que pienso: «¡Bah, total para una contabilidad tan simple y un trabajo tan elemental como rellenar los modelos, no me compensa pagar a un gestor. Además, tendría que hacer de todos modos lo que más me cuesta: ordenar como un experto documentalista todas las facturas, incluso hacerle un 'diario' con esos soportes y hecho lo más, pues hago lo menos». Eso es lo que me cuento para convencerme de que soy muy sensata y ahorradora. La realidad es que no acepto que no pueda llegar a imponerme a esa cosa infernal que son los números y acabar por dominarlos. ¡Y voy consiguiéndolo! Eso sí, con sangre, sudor y lágrimas.

También hay un lado masoca. Si las cosas han ido bien y tengo que pagarle una pasta a Hacienda, por un lado me alegro de tener que pagar, otra cosa supondría que mis resultados han sido deplorables; pero por otra, me da una rabia... Tengo que estudiar para estar al día en lo mío, a ser posible todos los días. Tengo que captar clientes, tengo que atender a todos y cada uno de ellos como si fueran el único. La mayoría son encantadores; pero hay siempre alguno que se pone muy nervioso, llama a todas horas, manda correos desesperados que hay que responder cuanto antes, sea día laborable, festivo o vacacional y estén cerrados los tribunales. 

Es cruel hacer la contabilidad, ver lo que te gastas cada mes en papel, tinta para la impresora, mutua, colegio, suscripción a bases de datos, libros, publicaciones, renta, luz, teléfono... Entre que se pone en marcha un asunto y termina, pueden pasar años, en función de la instancia. Hay clientes que te hacen sudar tinta para cobrarles y cuando toca pagar poco o nada, juro que desearía tener que  pagar milicientos millones, porque significaría que no tendría que preocuparme por las facturas que me van a llegar.

Siempre me queda el consuelo de que esto va por rachas y las carencias de hoy, se compensan con las abundancias de mañana, otros quisieran llorar con mis ojos. Pero también pienso que hay algo injusto en la vida de los pequeños empresarios y profesionales modestos. Tienes que buscar el trabajo cada día; procurar hacerlo lo mejor posible, con todo sobre tus espaldas y a expensas de que otros, los políticos, creen las condiciones necesarias para que se mueva el mercado y haya trabajo para ti. Si tienes que cerrar, no hay coberturas, no hay manifestación que valga para protestar; nadie, salvo tu familia y amigos, se preocupará de tu situación.

Ver las huelgas del Metro, de los controladores, de gentes que no tienen que salir a buscar trabajo cada día, que tienen una seguridad mínima o amplia en muchos casos, despierta muchas reflexiones. Pero lo que me indigna es que los políticos, los que cobran cada mes una pasta que sale de los que tenemos que pelear cada día por ganar para pagar las facturas y mantener un negocio o un despacho modesto, del que dependen otros, bien empleados, bien comerciantes o servicios que viven de tus ingresos, me saca de quicio; porque su responsabilidad o irresponsabilidad en el empleo de nuestros impuestos, es clave para que salgamos adelante o nos hundamos. 

Este trimestre no he tenido que pagar. Esperemos que las cosas cambien pronto. 


21/7/10

La resaca



Ayer nos informaban los periódicos sobre una cena entre nacionalistas que se suponía que serviría para unir fuerzas en las propuestas de resolución que se votarían hoy. Eran seis las presentadas; pero ninguna salió adelante en la votación de hoy. 

Podría considerarse sorprendente, si no fuera porque estamos en pre campaña electoral en Cataluña y en estas circunstancias se juega en otros terrenos. Cada uno intenta utilizar las bazas que más votos pueden proporcionarle en las elecciones y ese interés está por encima de cualquier otra cosa.

Lo divertido fue la salida de CIU ante la propuesta cocinada por el PSOE PSC; en lugar de abstenerse como se esperaba (tal vez porque así lo pactaron) votó en contra y tumbó también esa propuesta.

Mientras tanto, Montilla presenta su primer recurso ante el TC; porque el R.D. que crea el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad, no reconoce ninguna competencia a la Generalidad de Cataluña en la gestión de las subvenciones. Antes de aprobarse el Estatuto del '79, Cataluña ya ejercía esas competencias de gestión de las subvenciones estatales a los municipios. Y ahora, pese a que las tienen reconocidas, se las quitan.

Duro golpe, sin duda. La gestión de esas subvenciones es muy importante en términos políticos y hasta personales. Además, para cuando falle el TC, dentro de cuatro o cinco años, el daño puede ser irreparable. ¿Imaginan lo que puede pasar si hay un órgano central que gestione la concesión de esos fondos a los ayuntamientos en función de criterios en los que no juegue de forma prioritaria la inclinación nacionalista de determinado lugar o la colaboración con alguna iniciativa interesante para los movimientos nacionalistas? No es nimio el riesgo de que los consistorios descubran que les va mejor si se hacen esas cosas en Madrid que cuando las gestionan los suyos. ¿Quién les compensaría, más aún, cómo podrían ser compensados de esa catástrofe?

Y con todos estos antecedentes, Montilla vendrá a Madrid para estudiar con Zapatero cómo pueden dar otra patada al Ordenamiento Jurídico y vulnerar el deber de acatar las resoluciones judiciales y cumplir lo establecido en la Sentencia. Creo que todos los que han soportado la afrenta de un fallo en contra de sus intereses en los Tribunales, deberían pedir cita al Presidente del Gobierno para que estudie las medidas necesarias para que no tengan que readmitir a un empleado, pagar una deuda que se les reclama o entregar al banco la vivienda embargada por mandato judicial. Así de fácil. ¡Nunca se nos hubiera ocurrido!



20/7/10

Cena en la cumbre

Hoy se reúnen en Madrid los dirigentes clave de nuestro país para negociar una postura conjunta ante las Resoluciones que se presentarán tras el Debate. Y digo clave, porque estamos hablando de los nacionalistas vascos y catalanes, que son una clamorosa minoría en el conjunto del país, pero son los que mandan de facto desde hace treinta años. 


Hoy el líder de UGT le dijo al Presidente del Gobierno afiliado al Sindicato, por más señas, que no quiere verle aparecer por Rodiezmo. Algunos interpretaron este gesto como un último gesto de amistad, evitándole al señor Rodríguez el mal trago que le esperaba si aparecía. Parece que no es así en absoluto y no deja de tener su aquel que el Secretario General de UGT ose prohibirle al Presidente del Gobierno que se presente en Rodiezmo. Creo que el señor Méndez comete un error garrafal. Un desafío público de este nivel no es algo que tolere el Presidente y debería recordar que como amigo es excelente, como enemigo, letal. 

Hoy continúan las noticias en la prensa sobre la rebelión, protagonizada por el Gobierno y su Presidente contra la sentencia del Estatuto de Cataluña. Su ventaja es que el Poder Judicial no tiene conciencia de sus derechos y sobre todo, de sus deberes; porque si lo hiciera, con todo lo declarado por el Presidente y los suyos, todos estarían incursos en un proceso penal por desacato. 

Hoy los señores Bono-Rodríguez han anunciado que se separan. Si he apoyado con toda firmeza que se abriera una investigación con luz y taquígrafos que aclarara con toda nitidez que la fortuna que han amasado es fruto de herencias, trabajo duro y la suerte necesaria, libre de toda sospecha de que se han utilizado los cargos del Presidente del Congreso, para acumular ese gran patrimonio, apoyo con idéntica firmeza su petición de que respeten su intimidad. 

Sin duda, se les ha roto lo más importante de su vida a ambos y los detalles íntimos, las razones que les han llevado a esta decisión y todo lo que tanto interesa a la prensa amarilla y a los programas televisivos de la basura nacional, son indiferentes para la gente de bien que empieza por respetarse a sí misma y sigue por respetar a los otros. 

Del mismo modo que debemos ser inflexibles para aclarar todo lo que pone en cuestión la honestidad en el desempeño de sus cargos de los políticos, no debemos tolerar que se hurgue en la vida de las personas sólo para satisfacer a los morbosos y desocupados. La grandeza de un país y del sistema que lo rige está en relación directa e inseparable con la grandeza de las personas que lo componen.