25/4/11

La pregunta más estúpida



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Berenguela I de Castilla (Segovia 01/06/1180 - Monasterio de las Huelgas 08/11/1246)


Hoy vuelvo a leer en la prensa la pregunta más estúpida de los últimos tiempos: si España está preparada o no para una mujer presidente de gobierno.

Seamos objetivos y situémosla en su contexto: forma parte de una campaña de marketing encaminada a llevar a Chacón a la secretaría general del PSOE e intenta «preparar» al electorado. A un electorado al que insultan en todas las bandas planteando una cuestión que está fuera de lugar. 

La primera banda es la sociológica. Es evidente que en la sociedad actual no hay ninguna reserva a considerar a las mujeres tan preparadas y eficientes para el gobierno como los hombres. 

La segunda es la intelectual; porque la cuestión planteada oculta una trampa: No estamos hablando de una mujer, en general, sino de una en particular que, hasta ahora, ha dado más pasos en falso y cosechado muchos más errores que aciertos, algunos de los primeros tan graves que bastan por sí mimos para descalificarla de plano y para lograr salvar ese obstáculo, hay que trasladar la estrategia a otro plano: si no la aceptan no es porque carezca de cualidades sobradas para ser una excelente gobernante, sino por prejuicios. 

La tercera banda es la histórica. En este país hubo reinas desde épocas muy antiguas. Por ejemplo, en 1108 asciende al trono Urraca de León y CastillaBerenguela de Castilla fue proclamada reina de Castilla el 31 de agosto de 1217. Abdicó en su hijo Fernando; pero estuvo siempre a su lado, interviniendo en la política del Reino. Ese Fernando es, nada menos que Fernando III. Tenemos otros ejemplos: Juana I de Navarra Isabel I de Castilla,  Isabel II, y Cristina de Habsburgo-Lorena, como regente en la infancia de Alfonso XIII.

Si en el medievo los españoles no tuvieron ningún problema en aceptar que les gobernara una mujer, menos aún en estos tiempos. Lo que ocurre es que, ahora, como entonces, estamos dispuestos a recibir con los brazos abiertos a una Urraca, una Berenguela, una Isabel I y rechazamos de modo rotundo a una Isabel II.

Queremos, en resumen, a una persona con mentalidad de Estado, sea hombre o mujer, eso es indiferente. Y si el personaje en cuestión se define de entrada como antiespañol, perseguidor de nuestra cultura, nuestras creencias, pone a nuestros soldados en escenarios bélicos, les prohibe disparar y les niega las medallas de mayor rango cuando mueren, porque estaban en «misiones de paz» mucho nos tenemos que su capacidad para el gobierno está a la altura de la brillantez de su discurso, de su desenvoltura, de su saber estar y de su simpatía. 

La pregunta es estúpida, los que la hacen igual; pero los españoles no lo somos. Al menos la mitad de los votantes, sabemos comprender las añagazas que nos plantean los aprendices de brujo que nos llevaron al desastre y pretenden persistir en nuestra destrucción.

2 comentarios:

jano dijo...

Qué razón tiene, Carmen, y qué pregunta tan estúpida se plantéa. ¡Pues claro que una mujer (no cualquier mujer ni cualquier hombre) puede asumir la presidencia de un país! y hacerlo mejor que cualquier hombre. De hecho, muchas mujeres a lo largo de la historia han gobernado en la sombra, manejando a sus títeres habilmente porque no les quedaba otra opción, o por amor a sus marionetas, logrando resultados muy buenos.
Véase el ejemplo de nuestro nefasto presidente, que nos ha metido con calzador, como buen zapatero, a los mayores inútiles de ambos sexos, pero especialmente( por el tema que nos ocupa)a ministras sin experiencia y sin cualidades especiales, por eso de la paridad (elimínese la D final), con el consiguiente deterioro de la imagen femenina en la política, para los neófitos que no han vivido otras épocas y conocido a mujeres gobernando.
Un fuerte abrazo, Carmen.

Carmen Quirós dijo...

Nuestro presidente ha demostrado que el prototipo «rubia oxigenada» tiene su traslación exacta en el campo de los hombres. No es cuestión de sexo, sino de cerebro y cualidades. Un abrazo, Jano.