9/2/12

Balada triste de la Justicia






Baltasar Garzón (Libertad Digital)



Hoy la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo ha dictado sentencia en la causa seguida contra don Baltasar Garzón por las escuchas ordenadas en las comunicaciones de los imputados en el sumario 'Gurtel' con sus abogados. Ha fallado que incurrió en un delito de prevaricación y le ha condenado a once años de inhabilitación especial para el cargo de magistrado.

Son setenta páginas de sentencia, que merece la pena leer con detenimiento; porque recoge y aglutina toda la jurisprudencia, tanto del Tribunal Supremo, como de otros tribunales europeos, donde se disecciona la importancia del respeto a los derechos fundamentales y en especial el derecho de defensa, como pieza clave de la salud del Ordenamiento Jurídico. Más que una sentencia, es un hermoso canto a la Justicia.

Aunque no sean expertos en derecho, no importa. El lenguaje es claro, no se pierde en tecnicismos y explica con toda claridad qué es lo que hizo mal Garzón y por qué consideran que su actuación no puede deberse, en ningún caso, a un error.

Hay mucha gente que opina que alguien se alegrará muchísimo, incluso brindará con champaña por esa condena. Puede que sea así; pero serán casos puntuales. Ha ganado el Estado de Derecho, sin ninguna duda; pero el panorama que muestra la sociedad dividida, muestra un drama inmenso en nuestra sociedad.

Por un lado, Garzón fue un símbolo de lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y la corrupción. Prestó grandes servicios a la Justicia y es muy doloroso que en determinado momento haya perdido esa visión clara que debe tener un juez: que él es un servidor de la Ley, su guardián, su garante y nunca puede usarla a su antojo, por nobles que sean sus sentimientos al violarla y altos sus fines.

Por otro lado, esto no debió pasar nunca. La Justicia debería estar dotada de recursos para atajar de cuajo estas situaciones. Tiene que haber un punto de equilibrio entre la independencia judicial y el freno a actuaciones arbitrarias, contrarias a Derecho y delatoras de una desviación inconveniente que perjudican a la Institución. No es de recibo que no se ataje una deriva y se aguante a la espera de que alguien, perjudicado por una tropelía, ponga una querella; porque en esa espera la institución sufrirá daños muy graves ante la opinión pública.

Es bueno que si un juez delinque en el ejercicio de su profesión sea tratado como cualquier otro ciudadano y se le aplique la Ley. Es malo que un país que se supone desarrollado, como España, se rasgue las vestiduras, se enfrente en banderías de simpatizantes y detractores cuando ocurre esto.

Es una muestra del daño que Garzón y otros jueces (no es el único) han venido haciendo a la Justicia. Es legítimo el desacuerdo y la crítica a una sentencia. Es impresentable que quienes no estén de acuerdo con ella, como ocurre en este caso, manifiesten su enfado atacando de modo personal a los siete magistrados que condenaron a su héroe, como lo harían los del otro bando, si le hubieran declarado inocente del delito.

Este triste asunto debería llevarnos a todos a una reflexión sobre el respeto a la Justicia y la importancia del respeto a las sentencias, que, insisto, no está reñido con la sana crítica o la manifestación de desacuerdo.


6 comentarios:

TITA dijo...

Doña Carmen, me ha impresionado la carta que publico ayer en el blog de Don Santiago González dirigida a la hija del Señor Garzón y que hoy ha enlazado la bloguera Doña Carlota, también he leído con mucha atención la entrada de su blog de la noche de ayer, es de lo más ecuánime que ha llegado a mis ojos; me gustaría hacerlo llegar a algunas personas de mi entorno por correo electrónico y enlazarlo en facebook dando cuenta de su procedencia. Gracias por sus escritos.

Carmen Quirós dijo...

Doña Tita, mis escritos son suyos. Es libre para enlazarlos o enviarlos a quien quiera.

Muchas gracias por leerme.

jano dijo...

Como siempre, Carmen, debo felicitarla por su comentario diario y el de hoy: escueto y sabroso como el jugo de una fruta recién exprimido, que ilumina a los profanos en la materia legal para entender una sentencia transcendente, en lo jurídico y social, Contra un funcionario de la Justicia Española mundialmente conocido.
Ha hecho usted un balance claro y justo de la trayectoria de un juez que se dejó vencer por la vanidad, después de habe prestado grandes servicios a la Justicia, sin hacer leña del árbol caído y reconociendo que la perdición de D. Baltasar se pudo haber evitado con una reacción a tiempo por parte de los organismos judiciales.
La felicito doblemente por el comentario y por su asepsia al tratar el tema, hecho que le honra aunque (supongo), como yo, no sea defensora incondicional del ex-juez.
Saludos, Carmen, y enhorabuena.

Carmen Quirós dijo...

Acierta usted en que no goza de mi simpatía; porque he visto actuaciones suyas en directo y conocido muchas otras a través de compañeros de profesión que helaban la sangre.

Aún así, hubiera preferido que no fuera necesario llegar hasta este extremo, aunque es pura entelequia; porque el Poder Judicial no tiene recursos para resolver los problemas que plantean estos jueces endiosados, salvo las sanciones disciplinarias.

Lo ideal sería que tuvieran algún tipo de órgano de gestión donde aparcarlos, apartados de las funciones jurisdiccionales.

Muchas gracias por su visita, Jano.

Un saludo.

Natalia Pastor dijo...

El TS lo deja cristalino en su demoledora sentencia; Garzón emuló con su comportamiento al de los jueces de la dictadura argentina o del mismo Pinochet al que persiguió.

No te pierdas el COMUNICADO DE GARZON, que es demoledor y vergonzoso para alguien que ha sido juez durante veinte años en la AN.
No sólo es que cuestione al Supremo y dude de su independencia;es que pone en solfa el Estado de Derecho.

Carmen Quirós dijo...

Si lo he leído, Natalia. No te exttrañe, lleva poniendo en solfa la Justicia desde el principio.