14/2/12

Los trabajos de Asturias



El candidato socialista al Principado, durante la entrevista en la sede de LA NUEVA ESPAÑA de Gijón. | ángel gonzález
Javier Fernández durante la entrevista (Ángel González)


Ayer, lunes 13 de febrero de 2012, publicó 'La Nueva España' una entrevista con Javier Fernández que da un titular de portada.

«Cascos ha sido un test de estrés que Asturias no ha podido soportar»

Vayamos por partes. ¿Qué significa «test de estrés? En principio es un término médico. El estrés es aquella situación en la que un individuo sometido a tensiones variadas o situaciones límites desarrolla un cuadro patológico que incluye dificultades para la concentración, alteraciones del sueño, fatiga, ansiedad... El test de estrés no es más que un cuestionario en el que la persona va respondiendo a preguntas tales como «pérdida de apetito» con diversas opciones que van de 'nada' a mucho o extremadamente'. De este modo, el profesional puede valorar el grado estrés que está somatizando el paciente para determinar la gravedad de su estado y los riesgos que le acechan, que, en el caso más grave pueden consistir en infartos o derrames cerebrales masivos.

Del campo de la medicina ha pasado, por analogía al de la banca, las centrales nucleares y otros campos en los que se somete a una serie de pruebas a los objetos de estudio para ver su capacidad de resistencia y respuesta a una serie de situaciones que van de leves a límite para establecer un protocolo de medidas destinadas a corregir todos los puntos débiles que aprecian en el funcionamiento de la instalación o entidad a fin de garantizar que responda sin grandes daños a las situaciones verosímiles más extremas que pueda afrontar.

Todo lo que ha hecho Cascos en Asturias fue pedir las cuentas, tratar de poner orden y recortar gastos, como primera medida. La reacción del sistema ante algo que parece tan razonable fue una reacción histérica del resto del arco parlamentario, que llegó a aprobar una ley para arrebatar competencias en materia de recortes al ejecutivo y conseguir que todo intento de limitar el gasto fuera aprobado por la cámara.

Javier Fernández debería saber que el Parlamento regional no es Asturias. Ni siquiera se parece a Asturias. Asturias es un territorio habitada por gente trabajadora y honrada, que intenta levantar la economía de su tierra a pesar de los políticos. 

Así pues, el test de estrés no lo ha sufrido Asturias, sino sus instituciones políticas y el titular recoge con prístina claridad la evidencia de que no lo ha superado.

Eso quiere decir que, en contra de lo que postula Javier Fernández, la situación es gravísima. Si nuestro organismo político no es capaz de asimilar la entrada de un nuevo partido y su reacción a un hecho de absoluta normalidad democrática es que todo el establecimiento previo se convierte en anticuerpos que trabajan unidos para expulsarlo, es evidente que todos ellos tienen que irse a su casa; porque no están preparados para servir a Asturias como merece y es su deber.

Por último, una prueba más de que toma la parte más ínfima por el todo, es que Asturias sigue en pie. No se han derrumbado las montañas, ni quebrado las instituciones. La vida sigue en sus ciudades y pueblos con perfecta normalidad y lo máximo que ha ocurrido es que los asturianos hemos ahondado en el convencimiento de que nuestro principal problema, es la casta política.

Asturias superó el test de estrés, diga lo que diga Javier Fernández con absoluto éxito. Quienes no solo no lo superaron, sino que sucumbieron de forma aplastante demostrando que la democracia para ellos es solo una palabra que justifica su cargo son los políticos. Y creo que es algo que tendremos que arreglar pronto los asturianos.

2 comentarios:

jano dijo...

Carmen, son muchos años de amancebamiento entre el PP y el PSOE de Asturias con alguna alternancia en el poder, pero bien instalados ambos en el cortijo. Llega Cascos con su Foro, apoyado en las urnas por muchos asturianos, y la pareja de hecho ve peligrar su apacible vida en el paraíso natural y se dedica a poner obstáculos para librarse del nuevo capataz, que pega un volantazo y convoca nuevas elecciones rompiendo con ello la baraja marcada. El estres está servido para la feliz pareja y deciden ambos cambiar de traje.
Los asturianos, tranquilos y espectantes, seguimos con nuestras vidas hasta las nuevas elecciones autonómicas.
Un saludo, Carmen.

Carmen Quirós dijo...

Muy buen resumen, Jano.

Un saludo.