2/11/11

Llanto y crujir de dientes




Papandreu minutos antes de reunirse con sus ministros. | Afp
Yorgos Papandreu (Afp para 'El Mundo')

Grecia entró en quiebra. Empezó falseando los datos económicos para aparentar que cumplía los requisitos establecidos en el Tratado de Maastrich para incorporarse a la moneda única europea y no cuidó de aplicarse en la corrección de las desviaciones económicas, una vez cumplido el objetivo. 

La crisis mundial derrumbó su fragilísima posición y la UE acudió al rescate; pero no resolvió nada. Los expertos europeos reconocen que, pese a las durísimas medidas que impusieron a Grecia, no sólo no se resolvió nada, sino que se agravó la crisis.

Todos hemos visto las huelgas salvajes con que han respondido los griegos a las medidas del Gobierno, impuestas por la troica. Como observadores neutrales, nos parecía que estaban locos. Cada jornada de huelga supone grandes daños a la economía, ya más que maltrecha, del país. Era una irresponsabilidad incomprensible, que se sumaba a otra realidad: mientras siguieran produciéndose revueltas, resulta imposible que las medidas que tome el Gobierno, al dictado de Europa tengan resultados eficientes.

Yorgos Papandreu ha salido por peteneras, tras pactar el segundo paquete de medidas a aplicar para recibir los fondos necesarios para afrontar cosas tan urgentes como los pagos a los funcionarios o la provisión de fondos indispensables para el funcionamiento de los servicios públicos, anunciando la celebración de un referéndum para que sean los propios griegos quienes tomen la decisión última.

Ha resltado fatal ese anuncio. Los estados miembros han caído en una crisis de histeria, reflejado en las bolsas de modo dramático; pero no ha sido diferente en el ámbito interno la reacción. El sesenta por ciento de los griegos rechaza el referéndum. Miembros relevantes de su partido se descuelgan de la formación o exigen su dimisión inmediata por el riesgo que entraña la decisión que ha tomado (hasta ahora inamovible en apariencia). 

Hay una cosa evidente, desde mi punto de vista, en todo este enredo. Papandreu sabe que las medidas que le obligan a adoptar no van a resolver el problema y van a agravarlo. Grecia, al cabo, tendrá que salir del euro, salvo que los griegos asimilen que no tienen otra salida que acatar las decisiones de los que van a prestarles  el dinero necesario para afrontar sus obligaciones dinerarias. La alarma exterior que genera, con la caída en picado de las bolsas, es un aviso a los que mandan; pero también es un mensaje interno mucho más potente. Si sigue imperando la violencia cuando se adoptan las medidas que se les exigen para obtener el dinero que necesitan para sobrevivir, lo que les aguarda es lo que, ahora, ven todos con meridiana claridad: la pobreza absoluta. 

Ese es el panorama que ofrece, también, a la troica. Si siguen imponiendo medidas prusianas que ahogan la maltrecha economía del ciudadano, laminan todas las vías de recuperación condenándoles a vivir en la pobreza y dedicar todos sus recursos a pagar a los acreedores, solo retrasan el momento del default inevitable que llegará cuando se consume el fracaso de esas medidas.

Cabe suponer que, tras mantener en jaque a la troica durante unos días, acabará cediendo a las presiones y retirará la irregular decisión de un referéndum. Para entonces, puede que haya perdido el puesto; pero dejará al nuevo Primer Ministro el camino allanado. El terror que han sentido los griegos ante las consecuencias que supondría no acatar los acuerdos, desactivará la respuesta ciudadana y si no eliminará las huelgas, las minimizará. 

Por otro lado (mucho más dudoso), puede que la troica recapacite un poco y considere que ha de introducir elementos correctores que ayuden a Grecia a reflotar de modo real su economía. 

Son meras especulaciones; pero es tan asombrosa la actitud de Papandreu, que no hay otra opción que buscar hipótesis razonables a esta espantada inesperada y pienso que esta puede ser una explicación. La evolución de los acontecimientos en los próximos días o semanas inmediatas, desvelarán el misterio y revelarán si este razonamiento es pura fantasía o un acercamiento más o menos ajustado a las claves que llevaron a Papandreu a poner en jaque la existencia de la Unión Europea.

5 comentarios:

Carmen Quirós Bastor dijo...

Querida tocaya: Leo tus artículos y hasta hoy no me he atrevido a hacer un comentario. Estoy admirada de todo lo que sabes y de tu sabiduría al interpretar los datos de la actualidad. Me imagino que te llevará un buen tiempo. Merece la pena pues iluminas a tus lectores. ¿La prensa los publica?. Te doy las gracias por tu presencia en FB dando esta gran oportunidad a los miembros. Un abrazo. Carmen Quirón Bastor

Carmen Quirós dijo...

Buenos días, Carmen.

Gracias por tus palabras de ánimo. Es cierto que me lleva tiempo preparar las entradas y hay días que es descorazonador; porque no encuentro ninguna noticia interesante.

No se publican en ninguna parte más estas reflexiones. No son más que uno de los millones de entradas que hacen en Internet los propietarios de foros.

Un abrazo.

jano dijo...

La situación de Grecia es tan desesperada que probablemente Papandreu se esté marcando un farol ante Europa como último recurso, pues hagan lo que hagan los griegos, su situación es terrorífica y todos los intentos de ayuda han fracasado.
Veo a Papandreu como a su antecesor, Leónides, conduciendo sus tropas de griegos por el desfiladero de Las Termópilas y apostando a sus guerreros en el lugar estratégico (el tramo más estrecho del desfiladero), escogido previamente por él, para poder hacer frente al poderosísimo ejército persa. Al final de la batalla el ejército griego fue arrasado, pero los persas no obtuvieron la victoria y también sufrieron grandes bajas en infantería, caballería y en su potente flota naval. Los griegos son así.
Un abrazo, Carmen, y mi felicitación por el brillante enfoque de la noticia.

Gulliver dijo...

Interesantes reflexiones, Dª Carmen. Y probablemente no estén lejos de la realidad.

Maese jano, yo no acabo de ver a Papandreu como Leónidas.
Me parece más ateniense o corintio que espartano

Carmen Quirós dijo...

Mis muy estimados blogueros:

Es tan alucinante lo que ocurre que es imposible ver, por ahora, si Yorgos Papandreu se ha vuelto loco, ha tomado el camino de las Termópilas o está jugando una partida a dos bandas, en la que no hay que ignorar el relevo de toda la cúpula del ejército griego.

De momento, soporta presiones; pero la UE, con su falta de liderazgo, no creo que meta mucha presión a nadie. Pueden hacerlo Merkel y Sarkozy; pero él también está metiendo presión, poniendo en jaque a la Unión y obligando a todos los miembros a reunirse de urgencia para buscar una solución al problema que les ha planteado.

Sin duda, esa solución solo puede pasar por reconsiderar las medidas y aliviar las presiones que le imponen a un presidente que se ha convertido de hecho en su recadero; pero que tiene que lidiar como si mandara algo con su parlamento y su ciudadanía.

Lo gordo es que el problema griego es un fragmento ínfimo en la economía de la Unión. Leí a un empresario que supone el 1% de la economía europea y que si como presidente de un holding, tuviera problemas con una empresa del grupo que representa el 1% de su negocio, no sería ningún problema. Me parece muy poco; pero eso es lo que dijo.

Veremos que pasa. Gracias por sus comentarios.

Un saludo.