18/9/11

Que se sacrifique la Iglesia


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ENTRE 7.000 Y 10.000 MILLONES | PARA PALIAR EL DÉFICIT

¿Renunciaría la Iglesia a los fondos que recibe del Estado?



 Rouco Varela. (Fotografía eleconomista.es)


He elegido este titular porque me ha dejado de piedra. La Iglesia recibe todos los años entre siete y diez mil millones (7.000.000 a 10.000.000) de euros. Con ese dinero sostiene seminarios, parroquias, órdenes religiosas diversas que se dedican, por ejemplo, a atender albergues de transeúntes, de acogida para enfermos incurables de enfermedades invalidantes no mortales, como los Cotolengos, Cáritas, comedores de caridad, centros de enseñanza en los que tienen preferencia los más desfavorecidos sobre otros aspirantes a una plaza, residencias de ancianos...

Cierto que ninguno de esos centros puede sobrevivir con el dinero que recibe la Iglesia, en exclusiva y que hay tras ellas fundaciones mixtas: Iglesia, entes municipales, particulares o simple buen corazón de las gentes del entorno que buscan ayuda para proveer u ofrecen parte de su cosecha, de la matanza, de lo que consiguen con su trabajo para ayudarles, como ocurre en los Cotolengos, en los que, aunque aún estoy perpleja, lo he comprobado, funciona el «Dios proveerá» en sitios en los tan deprimidos como las Hurdes cuya escasa población y recursos deja claro que la labor de proveer la tiene muy complicada; pero contra la razón y la lógica, ocurre. 

El titular es pura demagogia. ¿Qué ganaríamos los españoles con la renuncia de la Iglesia a ese dinero? 

Televisión española, por ejemplo, (datos de 2008). El Estado asumió en 2007 las deudas de TVE (cuando aún tenía publicidad) por valor de 7.900 millones de euros. ¿Irían esos caudales a los que se pretende que renuncie la Iglesia a paliar el déficit de la televisión pública?

Sindicatos. No nos salen baratos los representantes de los trabajadores, tampoco. ¿Qué servicio prestan? Tienen el monopolio de la negociación de los convenios y se encargan de que un trabajador excelente que rinde en su trabajo de forma excepcional, no pueda ser compensado por la empresa y se tiene que aguantar y cobrar lo mismo que el que le sobrecarga porque no da un palo al agua. No hablemos ya de los liberados sindicales; porque aunque los habrá que se entregan a trabajar para el sindicato con denuedo, son muchos los que no sólo no aportan nada, sino que son fuentes de conflictos constantes que les hacen odiosos hasta para quienes se supone que se benefician de sus desvelos.

Los cursos de formación no necesitan mucho comentario. Estoy por conocer al primer trabajador que haya obtenido una buena formación en uno de esos cursos; pero estos son los montantes de lo percibido por los sindicatos del bolsillo de todos los españoles (incluidos los que se quedaron sin trabajo y perdieron su casa). Sólo UGT y CCOO, recibieron más que la Iglesia ese año.

¿Por qué no se les pide a los sindicatos que renuncien a los fondos que perciben por algo que no parece que traiga beneficios a los trabajadores y se le pide a la Iglesia que lo haga? ¿Por qué en este momento que es cuando más está colaborando la Iglesia y su entorno en paliar la pobreza asistiendo a los que se han quedado sin trabajo ni subsidios?

¿Les parece una buena idea esa petición?


3 comentarios:

Neo... dijo...

Carmen, ¿es segura esa cantidad?
¿En Euros?
Mucho me parece a mí, pero si es así...

jano dijo...

El dinero que recibe La Iglesia del Estado Español procede en su mayoría de lo que los españoles destinamos voluntariamente en la declaración de la renta a ese fin, marcando la correspondiente casilla con la famosa cruz.
Lo que perciben los sindicatos del Estado no depende de la voluntad de los contribuyentes, más bien depende del capricho del gobernante de turno.
No hay color...

Carmen Quirós dijo...

Neo, ese es el titular de 'El Economista', no he contrastado la cifra; pero aunque sea exagerada, a mí no me parece tan alta, pensando en todos los gastos que tiene que afrontar.

Además, tal como dice Jano, ese dinero es el que los ciudadanos destinamos a sufragar sus gastos de forma voluntaria.

Gracias por sus comentarios.