2/9/11

¿Por qué los políticos se portan como estúpidos?



Carmen Moriyón (Fotografía lavozdeasturias.es)


No es fácil aterrizar en la realidad tras la desconexión y por eso elijo un tema ligero que creo que es una buena muestra de que nuestros políticos, en este caso los locales (pero no solo ellos), son una banda de indocumentados que parecen tener una misión en la vida: destrozar al contrario, en  lugar de colaborar en los asuntos de gobierno desde la oposición razonable y fundada.

Este mes de agosto hubo un gran revuelo local: se descubrió que la nueva alcaldesa de Gijón, en sus horas libres y sin cobrar honorarios (que dona a una organización social), opera dos días por semana en un hospital privado.

Como la mayoría de mis lectores no tendrán ni idea de la existencia de esta señora (sigan el enlace bajo la foto), les cuento. Carmen Moriyón gozaba de un enorme prestigio como oncóloga, especializada en cáncer de mama. Lo dejó todo para ocupar la alcaldía; pero hay una cosa que no puede hacer nunca un médico cirujano: dejar de mantenerse al día en las publicaciones médicas de, o relacionadas con su especialidad, y perder la destreza quirúrgica y para esto último basta un año sin operar periódicamente. 

A los ciudadanos nos parece muy razonable que un político, más un político que se dedicaba a curar con éxito enfermedades muy graves, siga al día en su profesión; porque eso nos garantiza que no tendrá que aferrarse al cargo para satisfacer sus necesidades, más si eres una persona viuda con cargas familiares. No solo no nos parece mal, sino que aplaudimos el sobreesfuerzo que supone, cuando termina su jornada como cargo electo, dedicar unas horas a estudiar y a mantener la forma profesional, en su tiempo libre. 

Pero la oposición no lo ve así y se han lanzado a un ataque frontal y sin tregua, basado es que no puede hacer eso; porque tiene dedicación exclusiva al cargo, cobra un complemento por ese motivo y, por lo tanto, no puede realizar una actividad profesional, bajo ningún concepto. 

Eso no es así. La dedicación exclusiva exige no tener un segundo puesto de trabajo con actividad remunerada a cargo de la Administración del Estado o una actividad incompatible con el cargo. No es incompatible, por tanto, con la dedicación exclusiva que regula la Ley de Incompatibilidades del Personal al Servicio de la Administración Pública la práctica quirúrgica en el Hospital Virgen de Begoña de Gijón S.L. (empresa privada) sin percibir honorarios. 

No tengo ninguna duda (porque otra cosa sería una ignorancia inexcusable en los concejales de la oposición), que son conscientes de que sus ataques no tienen fundamento en la Ley; pero por alguna extraña razón, se empeñan en desprestigiarse con campañas que dejan atónitos a los ciudadanos. 

La cuestión es por qué les molesta tanto que siga practicando la cirugía en sus horas libres. No veo ninguna razón plausible. ¿Si fuera una deportista de élite que hubiera abandonado los torneos y decidiera mantener la forma para volver a competir con el tiempo y en su tiempo libre se machacara corriendo, nadando o jugando al tenis, montarían la misma campaña? Si triunfan en su empeño de que deje de operar, me pregunto si la siguiente ronda será ponerle una vigilancia de veinticuatro horas para que tampoco estudie o lea nada relacionado con su profesión de origen mientras sea alcaldesa.

Siempre me preguntaré por qué los políticos en sus campañas se empeñan en demostrarnos que son estúpidos personajillos que emprenden cruzadas ridículas y se aferran a ellas hasta el final sin darse cuenta de lo que vemos los ciudadanos es que estamos manteniendo a los más tontos y torpes del pueblo. 

3 comentarios:

bonnieeparker dijo...

Buenos días Carmen

¡¡Qué bueno que ya está usted aquí de nuevo!!

Y veo que no se le ha borrado el disco duro y enseguida ha empezado a atizar con la pluma, (bueno con el teclado en este caso)..jejejeje

Es curioso este tema que nos trae hoy.´

Ya que se trata de una prestigiosa cirujana, seguro que no le falta maña para extirpar algunos de los tumores cancerígenos de esta sociedad: la hipocresía, la demagogia y sobre todo la estupidez de cierta clase política.

Un abrazo,

José Antonio del Pozo dijo...

Todo lo que se salga de su norma burocrática les repatea, les encocora.
Saludos blogueros, Carmen

Carmen Quirós dijo...

Bonnie, José Antonio, no pueden imaginar lo que les agradezco el tiempo que me han dedicado. Un abrazo.