23/5/11

Del DRY, pasando por el fin del mundo, al FAC



José Luis Rodríguez Zapatero, durante su comparecencia tras conocer los resultados. | Afp


Hoy es un día para la historia. Es la primera vez desde el comienzo de la democracia que no ganan todos los partidos que se presentaban a las elecciones.  Ese hecho, por sí mismo, es un hito histórico.

La verdad es que daba entre risa y grima, convocatoria tras convocatoria, escuchar las declaraciones de los perdedores sobre lo buenos que habían sido sus resultados. Por una vez, el PSOE, por boca de su Secretario General declara que han perdido las elecciones. ¡Campeón!

En lo que no aprueba es en el arranque de los agradecimientos. Una vez más ha querido resaltar que las elecciones se celebraron con absoluta normalidad,  sin incidentes. ¿Se imaginan a Merkel, Sarkozy y Obama diciendo eso a sus votantes? Creo que pensarían que se habían fumado algo.

Además no eran unas elecciones convocadas en un clima normal, que muchos españoles estaban aterrorizados. Bueno, españoles y no españoles, que había noticias fidedignas y dignas de todo crédito de que iba a acabarse el mundo ayer mismo. ¡Menudo susto! Y además... ¿Esto es  normalidad? ¿Y esto? 

Lo que más me preocupaba a mí del fin del mundo era que nos iba a privar del gustazo de darle un buen par de cachetes bien dados al Presidente y sus cuates. Hoy los analistas que cubrían las elecciones, incluso el propio Zapatero, achacaban los resultados a la crisis, a la gestión de la crisis, al paro, a las circunstancias... Puede que tengan razón, pero mi motivo para alegrarme de la debacle de la banda del desgobierno es LA FRIVOLIDAD. Se portaron desde el principio como una banda de adolescentes gamberretes, siguieron haciéndolo cuando cayó sobre nosotros la crisis y siguen en ello, sin pensar que sus gracias suponían y siguen siendo causa de  desgracias dramáticas para cientos de miles de familias. 

España les ha dado hoy una manta de votos que les ha dejado deslomadosLo que disfruté viendo los resultados no está escrito, aunque parezca que sí. Hubiera sido muy triste que se hubiera acabado el mundo ayer, privándome de darme este gustazo y lo peor: me imaginaba al divino cejas riéndose de mi y de otros muchos por toda la eternidad y diciendo: «¿Ves como daba lo mismo?» La verdad, hubiera sido una faena.

Estos días pasados tuvo mucho eco y se analizó por activa y por pasiva la aparición del movimiento DRY y su eventual influencia en las urnas. Al final no ha quedado nada claro que hayan tenido ninguna influencia en los resultados. La participación fue similar, quizás unas décimas inferior a la de 2007, así que no  hay motivos para atribuirle resultados a favor o en contra. Lo que apenas se habló es de algo parecido, en cuanto al deseo ferviente de un cambio en Asturias, cuando se barajaba la elección de candidatos a estas elecciones, que dio lugar a un movimiento mucho más pequeño y discreto que paso a contarles. 

Asturias quería a Francisco Álvarez-Cascos como candidato y tras una batalla campal entre las taifas del PP nacional y el PP asturiano (no unas contra otras, sino todas a un tiempo), nos metieron a una señora concejal del Ayuntamiento de Oviedo con una imagen de incompetencia que puede que estuviera de todo punto injustificada; pero nos cayó el alma a los pies viéndonos en manos otra vez de políticos incapaces de hacer la 'o' con un canuto, carentes de la experiencia profesional necesaria para ofrecernos un mínimo de confianza en que serían capaces de trazar una política capaz de sacarnos de la crisis de '73 (sí no leen mal, hablo de la del siglo pasado) de la que aún no nos hemos recuperado. 

Entonces, un pequeño grupo de asturianos en el que había algunos abogados, montaron un partido: «Foro Asturias», llamaron a Cascos, se le eligió en asamblea como candidato por el partido y se pusieron a trabajar. No tuvieron mal  olfato. Muchos pensábamos que el único capaz de ilusionar a una mayoría, al margen de derechas, izquierdas, centro y libres por la vida, era él. 

Bien. Puede que el DRY no haya tenido ningún efecto en los resultados de las elecciones. El FAC sí lo ha tenido. Ese grupo de hombres y mujeres que, como los resistentes de Covadonga del 722 dijeron: «estamos hartos de que nos toméis por el pito del sereno, nos friáis a impuestos, no resolváis nada y solo traigáis gastos y problemas» y se alzaron en armas contra los emires del sultanato. 

El resultado es que ha ganado las elecciones, ha superado en un escaño al PSOE, por séis al PP, gobernará, sin duda, en coalición con ellos; pero Asturias, nos guste o no el carácter y las formas de Cascos, ha elegido su candidato, que es lo que importa en democracia.

Ahora nos queda rezar para que el ex-general secretario del PP  no nos decepcione mucho más de lo necesario. Veremos lo que pasa; de momento, tenemos a nuestra Mater ancestral, nuestra protectora, esa Virgen de la cueva que es más que un símbolo religioso, que es la protectora de los asturianos creyentes, agnósticos, ateos, blasfemos o píos. Le rezaremos con todo nuestro corazón y que salga el sol por Antequera. Les dejo con su himno, merece la pena escucharlo y leer el texto. Al menos a mí, me emociona.





3 comentarios:

elquiciodelamancebia EQM dijo...

Dña. Carmen, yo también me alegro mucho por vds y por Cascos, al que sitúo muy por encima de la media.

España necesita de partidos regionales que puedan plantar cara a la desvergüenza nacionalista y exijan de los Gobiernos Centrales que no se pasen ni un pelo.

Un fuerte abrazo.

El quicio de la mancebía [EQM]
elquiciodelamancebia.lacoctelera.net

jano dijo...

Carmen: la veo muy feliz y no es para menos.
Ya le dije que DRY era un movimiento espontáneo y sincero que no se dejó manipular ni secuestrar por nadie y puso una nota de color y reflexión en estos comicios, que pasarán a la historia de nuestra democracia como la insurrección pacífica y contundente de muchos ciudadanos llevados al límite por una casta política que ha perdido el norte. Al final España votó cambio y todos esperamos que los políticos presentes y futuros aprendan la lección.
En Asturias hemos rizado el rizo: librarnos del PSOE, esclerosado e ineficaz, y configurar un centro-derecha, también esclerosado e ineficaz, más plural y con mayor democracia interna que tendrá que entenderse para llevar a cabo el proyecto que demanda nuestra región, tan abandonada desde hace décadas. Ahora sólo falta que el discurso sereno, mesurado y maduro de Cascos, ayer en el Hotel Regente, se materialice en un trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas y ciudadanas para salir adelante.
El envés de esta hoja electoral ha sido la entronización de BILDU como segunda fuerza política en el País Vasco y primera en muchos ayuntamientos de Euzcadi. Sigo sin entender a los vascos.
Felicidades, Carmen.

Carmen Quirós dijo...

Ese es el quid, EQM. A mí, a título particular, cuando era ministro Cascos me ponía enferma cada vez que abría la boca; pero le reconozco talento, habilidad política, capacidad negociadora a espuertas, cuando hace falta, mucha honradez, visión clara de los problemas y capacidad para adoptar las decisiones más adecuadas.

Las otras opciones eran un ingeniero de minas metido a funcionario con fama de poco brillante y una licenciada en Derecho que no tiene currículum profesional conocido, al que se suma el perfil más negativo de Cascos en versión femenina, tanto en su vida personal como en sus modales; pero ninguna de sus virtudes hasta donde llega nuestra ciencia.

El tiempo nos dirá la deriva que toma el DRY, Jano. De momento, como usted dice, han servido para representar el hartazgo de la ciudadanía.

La jugada no ha podido salir mejor en Asturias. Sigue en su sitio el mejor alcalde que hemos tenido; pero en minoría, con lo que va a tener que ser más riguroso en todos los órdenes. Tras el descalabro del PP, los caciques locales van a perder mucho poder y será más fácil hacer la limpieza que necesitamos todos.

Estoy segura de que lo primero que va a hacer Cascos es reorganizar, limpiar a fondo la basura que hay bajo las alfombras y agilizar el funcionamiento de la Administración en lo posible.

Lo de los vascos es sencillo de entender. Por mucho que le duela a una parte de la sociedad vasca y al resto de los españoles hay una mayoría que apoya a ETA y el separatismo y vota eso cuando tiene la oportunidad.

Gracias por dedicarme su tiempo, caballeros. Un saludo.