5/11/11

Risoterapia para sobrevivir a la campaña



Cartel promocional de la película 'Nunca es tarde'

La Dirección General de Tráfico ha sido hoy una de las noticias chuscas de la prensa. La verdad es que es comprensible. Andamos muy mal de pasta y unos eurillos nunca vienen mal, aunque sea una patochada el intento de multar. Por intentarlo, que no quede.

La DGT no ha tenido mejor ocurrencia que multar a Tripictures por infringir el artículo 52 de la Ley de Tráfico que prohíbe la publicidad de vehículos de motor que infrinja leyes de tráfico o incite a la conducción temeraria. «¡Ahí hay caso!», afirma Pere Navarro. Ir sin casco en una moto es una infracción y como Tom y Julia no llevan casco, pues eso... ¡Tres mil euros de multa!

Imagino la cara que se les pondrá a los de la productora cuando reciban la notificación. ¿Cómo vas a promocionar una película cubriendo la cara de los protagonistas con un casco? ¿Creen que Julia Roberts va a aceptar que desluzcan su espléndida belleza en la promoción encasquetándole algo tan poco favorecedor? ¿Saben en la DGT que esas fotos se hacen en el estudio, con un fondo de cartón piedra y un ventilador alborotando el pelo para crear el efecto ficticio de que la moto circula? El resto de los españoles sí lo sabemos y a nadie se le ocurriría pensar que esa foto incita  a la conducción temeraria; pero Pere debe creer que lo que ve en el cine es verdad.

Y digo yo... ¿Cuanto le va a costar a la DGT el pleito? Porque Tripictures digo yo que recurrirá, no va a pagar y callar como los sufridos españoles. Además, en principio, el proceso judicial se desarrollaría en USA, que es el domicilio del demandado y los abogados americanos cobran una pasta gansa. Aún suponiendo que, dado que han infringido una norma española, consigan que se declaren competentes los tribunales españoles, me parece difícil que un juez de lo contencioso considere que una promoción de este tipo incita a la conducción temeraria. La DGT palmará con costas y la broma nos saldrá por un pico.

Esto debe ser la justicia universal de Garzón. 


Como ya está en marcha la campaña electoral y es una plasta inmensa, aquí les dejo (que es viernes, la vida está muy achuchada y nunca vienen mal unas risas) la canción elegida por el PP, previo tuneo de un tema del grupo alicantino 'Sin Pauxa', que no sabremos si ha autorizado o no el uso de su canción. 

Todo empezó con un vídeo colgado en Youtube hace un par de semanas por una usuaria cuyo nick es hartadelPSOE. De ahí pasó a Twitter, se convirtió en trending topic y acabó siendo adoptado por los responsables como tema de la campaña.

Rubalcaba va de descalabro en descalabro. Tras el vídeo del niño pijo, la elevación al Supremo del 'asunto Blanco' y otros problemas, como el reto de no desaparecer en un mitin lleno de morbo, con la reaparición tras veinticinco años del tandem «Felipe-Alfonso» con todo lo que va unido a esas figuras, ahora esto.

Si logra sobrevivir al sabotaje de su jefa de campaña y a la cancioncilla de marras, habrá que consagrarle entre los grandes supervivientes de la política de todos los tiempos.


5 comentarios:

Belosticalle dijo...

Ni siquiera leguleyo, doña Carmen: lego en leyes, es lo que soy. Pero con eso y dos docenas de pelis americanas de juicios que he visto, pues no sé, no sé, casi me atrevo a hacer de abogado del diablo.

Eso sí: si alguna chance de prosperar tiene esa causa, sería en Estados Unidos, más que aquí. Cuente usted con el concepto anglosajón de lo ‘improper’, más el humor típico de aquella justicia, y quién sabe, a lo mejor la Tripic prefiere dar una limosnilla a la DGT y cambiar los carteles.

Siempre en plan abogadillo del diablo: ¿Ha hecho Tráfico algo más que aplicar la Ley? ¿Habría sido mejor o menos malo hacer la vista gorda?

jano dijo...

La DGT cada vez se parece más a la SGAE y Pere Navarro a Peret: ¡Qué colección de payasos!
De seguir las cosas así, nos cobrarán una tasa en la compra de un coche por las infracciones que cometeremos y que quedarán impunes, como hace la SGAE con los CDs y todo bicho que tenga disco duro. Pero, a pesar de la buena voluntad de Peret Navarro, seguirán enviándonos por correo ordinario la renovación de nuestros carnets de conducción y, quizás no los recibiremos después de haber pagado el porte, como me ocurrió en la última renovación. El carnet perdido, con el chip incluído, yo no sé donde está ni en qué manos cayó. Tengo un chip perdido con todos mis datos personales y no sé quién lo tiene. ¿deberé denunciar a la DGT por la ley de protección de datos? Of course debería, pero me enfrento, como el agrimensor de Kafka, a la administración, inpersonal y que no tiene prisa.
Aquel día, una lágrima cayó en mi arena por la incompetencia de un BORRIQUITO llamado Peret Navarro.

Carmen Quirós dijo...

Todo puede pasar, don Belosti. Pero en EEUU el juicio le costaría a la DGT una cantidad sustancial de dinero como minuta de Abogados. Además, he leído que en todas las escenas de la película sí llevan casco cuando circulan en la moto. Pienso que hubiera sido mejor hacer la vista gorda; pero supongo que la ocasión de dar el cante es una tentación irresistible para don Pedro.

Jano: ¡No les dé ideas, por Dios!

Un saludo.

Belosticalle dijo...

Perdóneme la travesura, sólo quería bromear, viéndola a usted de buen humor con una noticia realmente chusca.
Un saludo, querida amiga.

Carmen Quirós dijo...

No tengo nada que perdonarle, don Belosti. Al contrario. El mero hecho de que invierta un tiempo leyéndome y comentando (tanto usted como el resto) es un honor que agradezco en el alma. Lo que ocurre es que volvía de un duro fin de semana de limpieza de una casa que estuvo en obras varios meses y mi tono vital estaba bajo cero al responder.

Estoy convencida de que las empresas de rehabilitación ponen especial empeño en dos aspectos: hacer un trabajo fantástico y lograr que no las olvide la propietaria dejando tras sí una más que evitable suma de tareas de arranque de restos y otras maldades merecedoras de ser recogidas en un tratado de muchos volúmenes que bien podría ser titulado: «Las mil formas de tortura que aplican los albañiles, fontaneros, electricistas y pintores».

Un abrazo.