11/11/11

La agenda oculta


La Puerta de Brandenburgo


La fotografía tiene como objetivo el recordatorio de la realidad. Estamos intervenidos de hecho y las decisiones políticas del Gobierno de España pasan por el eje Berlín-París.

Es muy importante tener claro este hecho porque sea quien sea el que gobierne (y esto, quien mejor lo sabe es Rubalcaba), las decisiones, sobre todo las económicas y las que afectan al ámbito laboral tendrán que tener el visto bueno del eje franco-alemán.

Dicho esto, lo más importante, voy a hacer mi apuesta sobre la agenda oculta del PP.

Recuerdo que en la campaña de 1996 el PSOE aseguraba que el PP iba a quitar las pensiones a los jubilados y que su programa económico era imposible. En aquella época, España estaba hundida por los escándalos de corrupción (como ahora), en quiebra, era imposible, a primera vista, que lográsemos cumplir los requisitos establecidos en el tratado de Maastrich para ingresar en el euro. Yo no le voté (en aquellos tiempos iba en contra de mis principios votar al PP); pero supongo que muchos de los que le votaron eran tan escépticos como yo y lo único que querían era abrir ventanas y ventilar el ambiente tan enrarecido que se respiraba en España.


El tiempo demostró que no solo no era imposible, sino que no era demasiado complicado. Ahora el PP, si gana las elecciones, sólo tiene un camino. Hemos dejado de cumplir los requisitos de Maastrich y hay que volver a recorrer ese camino. Hay que crear empleo para reflotar la economía y crear empresas. Cierto que ahora parece muy complicado usar de nuevo la construcción como motor; pero eso no sólo no es un obstáculo, sino que es bueno.


La tecnología ha avanzado mucho del '96 para acá y se han abierto campos muy prometedores que entonces no existían. Son muchos los empresarios que quieren poner en marcha proyectos y sólo necesitan que se les ofrezcan condiciones adecuadas para poner en marcha sus ideas. 


La respuesta a la cuestión de la agenda oculta es esa: volver a imponer orden, recortar gastos de modo drástico para frenar la sangría de recursos que sufrimos, que se van por el sumidero en subvenciones, ocurrencias y derroches que no generan riqueza, sólo constituyen un gasto insoportable. Devolver la salud al Estado de Derecho implantando la seguridad jurídica que ha desaparecido con los gobiernos de Zapatero y Rubalcaba y ha sido una de las causas de la tragedia económica que vivimos. 


Los dos primeros años van a ser durísimos, no debemos engañarnos. Sin embargo, los equipos del PP, si llega a gobernar, tienen una preparación ya demostrada para dar la vuelta a la tortilla; pero sobre todo, son gente que puede carecer de carisma, resultar poco simpáticos; pero, sin ninguna duda, son gente sensata que no emprenderá aventuras arriesgadas, que administrará al milímetro los recursos y pondrá orden en una economía que no ha tenido nadie que la administre durante siete largos y oscuros años.

2 comentarios:

jano dijo...

Ay Carmen, usted ha dicho:en aquellos tiempos iba en contra de mis principios votar al PP, y yo diría que después de votar al PSOE en las elecciones en que FG obtuvo mayoría absoluta, después de seis meses, empecé a ver la cara del lobo vestido de cordero; de los años restantes, ni le cuento: el sentimiento de fracaso invadió mi vida. He visto cómo en mi ámbito laboral han medrado seres, que nó personas, procedentes de la izquierda más radical, que usted reconocería si dijera sus nombres, asumiendo un estatus burgués que antes les producía ampollas en la piel, hasta que lo lograron, eso sí, con un toque Psocialista que le da más encanto y más bendición laica, por supuesto.
No soy acólito del PP ni de ningún partido porque el bipartidismo es una lacra política en este país y creo que debe haber más opciones; pero en estos momentos tan delicados deberemos optar por la seriedad de un partido que ha hecho las cosas mejor en otros tiempos. No tenemos otra opción, sea la que sea nuestra orientación política, y deberemos exigir a los futuros dirigentes una triada básica: HONRADEZ, SINCERIDAD Y PREPARACIÓN PARA ASUMIR LOS COMPLICADOS RETOS DE DIRIGIR UNA NACIÓN.
Un saludo.

Carmen Quirós dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con usted, Jano. Un saludo.